Las empresas deben evitar caer en el síndrome de la inmediatez

El peligroso esquema de tratar de sustituir las relaciones directas por e-mail o SMS. En la compañía, los choques generacionales pueden evitarse si es que se priorizan las relaciones interpersonales. Las fases

04 Sep 2012
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CONECTADOS PERMANENTEMENTE. La productividad puede dañarse si no se establecen canales de diálogo. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA

Los choques generacionales son muy frecuentes en el mundo de las organizaciones. Generalmente, los que ocupan cargos gerenciales son baby boomers (aquellos que nacieron entre 1945 y 1965) o, en debido al proceso de renovación, pertenecen a la Generación X (1966 y 1980). Sus formas distintas de ver al trabajo llevan a problemas cuando deben bajar instrucciones al resto del plantel de la empresa, particularmente a las generaciones Y y Z, los jóvenes que han nacido con la tecnología incorporada en sus venas. Estos últimos suelen comunicarse a través de las redes sociales y, si se trata de órdenes específicas, a través del e-mail. En este ecosistema laboral prima el sentido de urgencia y de todo al instante. Waldemar Serrano-Burgos, CEO de Dragonfly Coaching Group sostiene que las empresas enfrentan el riesgo de caer en el síndrome de la inmediatez, en el que es más fácil transmitir un mensaje a través del correo electrónico y no personalmente. "Indudablemente que la cotidianeidad de estas acciones inciden negativamente en la productividad de la compañía", dice a LA GACETA el experto puertorriqueño, graduado en el Institute of Professional Excellence in Coaching (IPEC) de EEUU. "En el mundo de las organizaciones, hay que escuchar y saber hacerlo. Cuando se daña la comunicación, muchos prefieren guardar el problema debajo de la alfombra y continuar", puntualiza.

Cuando hay algún conflicto entre personas que trabajan en un mismo lugar suele ser el momento ideal para potenciar el liderazgo. "Está comprobado que el 85% de las personas renuncia al supervisor o al jefe, más que a la empresa que lo contrató. El líder debe buscar el consenso, con el fin de ganarse la colaboración del plantel", señala.

Serrano-Burgos sugiere no perder la perspectiva dentro de la empresa. "Hoy día preferimos textear (enviar mensajes cortos), lo cual nos toma más tiempo -pensar lo que voy a decir, escribirlo con los dedos, enviar y después esperar a la contestación- en vez de levantar el teléfono- que sólo tienes que utilizar un solo dedo para marcar el teléfono y darle a send- en donde automáticamente tengo acceso a la persona y resuelvo todo lo que te que tenga que resolver en una sola acción", afirma.

Según el coach, hay personas que se sientan en una mesa en un restaurante a comer con unos amigos y están mas tiempo verificando en su celular las redes sociales o jugando juegos que lo que hablan entre si. A su vez, están los que duermen con el celular al lado de la cama y en vez de estirarse o dar las gracias por un día mas de vida, verifican a ver quien le envió un mensaje.

"No estamos criticando lo que para muchos ha sido la llave para derrocar dictadores, planificar mejor los viajes, temer información al instante de lo que está pasando en cada rincón del mundo y unir familias por el pin, o el skype (con el que se hizo esta nota). "Las personas están creando una falsa expectativa de que la vida es así de rápida como las contestaciones que reciben. Se olvidan que las relaciones humanas son la suma de experiencias vividas en momentos determinados, lo que hacen que esa conexión sea divina", finaliza. Esa, a su criterio, es la vitamina para la comunicación interna en toda empresa.

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