03 Septiembre 2012 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- El enviado de la Liga Arabe y de la ONU para Siria, Lakhdar Brahimi, se mostró pesimista respecto de una salida al conflicto armado que envuelve a ese país y advirtió que es "prácticamente imposible" que se llegue a una solución diplomática. Además, no se hace lo suficiente para finalizar los combates, dijo Brahimi, en una entrevista transmitida por la BBC.
"No estamos haciendo demasiado, lo cual supone, en sí mismo, un peso terrible", lamentó el diplomático argelino, quien reemplazó en el cargo a Kofi Annan.
Cerca de 20.000 personas murieron durante la revuelta que comenzó hace 17 meses contra el presidente de Siria, Bashar al-Assad.
Brahimi sustituyó a Annan como representante especial de Naciones Unidas y de la Liga Árabe en Siria a finales de agosto. Annan dimitió después de echar la culpa a "acusaciones e insultos" en el Consejo de Seguridad de la ONU, que dificultaron sus esfuerzos a la hora de lograr avances en el conflicto.
El nuevo mediador añadió que está asustado por el peso de la responsabilidad que recae sobre sus hombros y que es consciente de que no se hace lo suficiente para poner fin a la violencia a través de la diplomacia. Añadió que siente que está "de pie frente a un muro de ladrillo", buscando las grietas que podrían llevar a una solución.
"Llego a este trabajo con los ojos abiertos y (con) ninguna ilusión", agregó.
No obstante, Damasco anunció que cooperará con Brahimi igual que hizo con Annan. "Lo escucharemos y él a nosotros", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Jihad Makdissi, en una entrevista concedida a una emisora libanesa pro Siria.
Brahimi, quien visitará El Cairo y Damasco este mes para reunirse con funcionarios del gobierno y la Liga Arabe, había descartado ayer una intervención militar en el país, pero conminó al Gobierno sirio a que "acate las demandas de cambio de su pueblo".
Como para confirmar el pesimismo de Brahimi, activistas rebeldes denunciaron hoy que las fuerzas del gobierno sirio cometieron una nueva masacre en las afueras de Damasco y colgaron imágenes online que muestran decenas de cuerpos apilados cubiertos de sangre.
Según su información, algunos murieron a manos de las tropas del presidente Bashar al Assad en el suburbio de Hazza.
En tanto, el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, informó que al menos 18 personas murieron cuando un avión de combate sirio bombardeó un edificio en la ciudad de Al Bab, en la convulsionada provincia de Alepo. (Télam-Reuters)
"No estamos haciendo demasiado, lo cual supone, en sí mismo, un peso terrible", lamentó el diplomático argelino, quien reemplazó en el cargo a Kofi Annan.
Cerca de 20.000 personas murieron durante la revuelta que comenzó hace 17 meses contra el presidente de Siria, Bashar al-Assad.
Brahimi sustituyó a Annan como representante especial de Naciones Unidas y de la Liga Árabe en Siria a finales de agosto. Annan dimitió después de echar la culpa a "acusaciones e insultos" en el Consejo de Seguridad de la ONU, que dificultaron sus esfuerzos a la hora de lograr avances en el conflicto.
El nuevo mediador añadió que está asustado por el peso de la responsabilidad que recae sobre sus hombros y que es consciente de que no se hace lo suficiente para poner fin a la violencia a través de la diplomacia. Añadió que siente que está "de pie frente a un muro de ladrillo", buscando las grietas que podrían llevar a una solución.
"Llego a este trabajo con los ojos abiertos y (con) ninguna ilusión", agregó.
No obstante, Damasco anunció que cooperará con Brahimi igual que hizo con Annan. "Lo escucharemos y él a nosotros", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Jihad Makdissi, en una entrevista concedida a una emisora libanesa pro Siria.
Brahimi, quien visitará El Cairo y Damasco este mes para reunirse con funcionarios del gobierno y la Liga Arabe, había descartado ayer una intervención militar en el país, pero conminó al Gobierno sirio a que "acate las demandas de cambio de su pueblo".
Como para confirmar el pesimismo de Brahimi, activistas rebeldes denunciaron hoy que las fuerzas del gobierno sirio cometieron una nueva masacre en las afueras de Damasco y colgaron imágenes online que muestran decenas de cuerpos apilados cubiertos de sangre.
Según su información, algunos murieron a manos de las tropas del presidente Bashar al Assad en el suburbio de Hazza.
En tanto, el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, informó que al menos 18 personas murieron cuando un avión de combate sirio bombardeó un edificio en la ciudad de Al Bab, en la convulsionada provincia de Alepo. (Télam-Reuters)







