18 Agosto 2012 Seguir en 
La crisis del pedemonte universitario se trasladó casi por completo a la Justicia Federal. Ayer, el coordinador del área pecuaria de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia (EAS), Germán Cornejo -docente que está acompañando el reclamo de los alumnos, por la restitución de las guardias de campo de 24 horas, los 365 días del año- recibió del juez federal N° 1, Daniel Bejas, una orden para desalojar la casa que está habitando dentro de la EAS. Según fuentes presentes en el lugar, la orden expresa que si no se retira voluntariamente, lo buscará la fuerza pública.
Pero esa no es la única participación que le espera a los tribunales en el conflicto. En los primeros días de la semana que viene llegarán a la Justicia federal dos denuncias rubricadas por el abogado Oscar López, contra el director de la EAS, Edgardo Grasso. La primera, por cuestiones administrativas; la segunda, por un delito penal. "Él cometió una falta gravísima, desde el punto de vista académico: mediante una resolución suspendió las guardias de campo. Estas prácticas están contenidas en el currículo, que fue aprobado por el Consejo Superior. Esto significa que produjo un acto nulo, debido a que no tiene competencia", afirmó el abogado. Agregó que esta acción repercutirá en el título de los estudiantes: "si los alumnos no cursan todo el currículo, luego hay dificultades". Por este tema, adelantó que interpondrá una acción de amparo, para solicitar la nulidad de la resolución.
Pero a criterio López, la suspensión de las guardias de campo pretende ocultar un accionar ilegal. "Un director se permitió derogarla con fines insospechables. Calculo que se están robando algo así como $ 4 millones por año; es gravísimo", acusó. Precisamente, allí estriba la segunda denuncia que presentará contra Grasso. "Lo denunciaré penalmente, bajo mi responsabilidad, por administración fraudulenta y por el robo descarado que está habiendo ahí", aseveró.
Según el abogado, las presentaciones judiciales no se contraponen al diálogo, que había comenzado a renacer tras una extensa sesión del Consejo Superior, que culminó los primeros minutos del miércoles. En la ocasión, alumnos aceptaron deponer las medidas de fuerza y las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se comprometieron a reiniciar las negociaciones. Los estudiantes piden, en especial, que se reimplementen las guardias de campo con la modalidad tradicional. Desde el Rectorado se les ofrece un sistema progresivo, que comenzaría de 8 a 16 para extenderse, en septiembre, hasta las 18. La propuesta oficial ampara que un día a la semana la guardia se extienda por 24 horas.
No obstante, la secretaria Académica, Susana Maidana, condicionó el inicio del diálogo a que los alumnos dejen de pernoctar en el campo de la escuela. "Sé que siguen quedándose a la noche, sin cumplir lo acordado. Deben entender que es peligroso", indicó la funcionaria. Agregó que habló con el secretario de trabajo del centro de estudiantes, DavidValdez: "le expliqué que reanudábamos las negociaciones si todo vuelve a su cauce normal".
Maidana adelantó que citará a padres y a alumnos a una reunión el martes, desde las 9.30, para recomenzar el diálogo: "sólo si tengo conocimiento de que no se quedan más a dormir".
El abogado López tiene otra visión de la permanencia de los alumnos en la escuela. "Es garantía de que las cosas se cuidarán y de que se evitará el saqueo que vino realizando hasta aquí el director de la Escuela", aseveró.
Pero esa no es la única participación que le espera a los tribunales en el conflicto. En los primeros días de la semana que viene llegarán a la Justicia federal dos denuncias rubricadas por el abogado Oscar López, contra el director de la EAS, Edgardo Grasso. La primera, por cuestiones administrativas; la segunda, por un delito penal. "Él cometió una falta gravísima, desde el punto de vista académico: mediante una resolución suspendió las guardias de campo. Estas prácticas están contenidas en el currículo, que fue aprobado por el Consejo Superior. Esto significa que produjo un acto nulo, debido a que no tiene competencia", afirmó el abogado. Agregó que esta acción repercutirá en el título de los estudiantes: "si los alumnos no cursan todo el currículo, luego hay dificultades". Por este tema, adelantó que interpondrá una acción de amparo, para solicitar la nulidad de la resolución.
Pero a criterio López, la suspensión de las guardias de campo pretende ocultar un accionar ilegal. "Un director se permitió derogarla con fines insospechables. Calculo que se están robando algo así como $ 4 millones por año; es gravísimo", acusó. Precisamente, allí estriba la segunda denuncia que presentará contra Grasso. "Lo denunciaré penalmente, bajo mi responsabilidad, por administración fraudulenta y por el robo descarado que está habiendo ahí", aseveró.
Según el abogado, las presentaciones judiciales no se contraponen al diálogo, que había comenzado a renacer tras una extensa sesión del Consejo Superior, que culminó los primeros minutos del miércoles. En la ocasión, alumnos aceptaron deponer las medidas de fuerza y las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se comprometieron a reiniciar las negociaciones. Los estudiantes piden, en especial, que se reimplementen las guardias de campo con la modalidad tradicional. Desde el Rectorado se les ofrece un sistema progresivo, que comenzaría de 8 a 16 para extenderse, en septiembre, hasta las 18. La propuesta oficial ampara que un día a la semana la guardia se extienda por 24 horas.
No obstante, la secretaria Académica, Susana Maidana, condicionó el inicio del diálogo a que los alumnos dejen de pernoctar en el campo de la escuela. "Sé que siguen quedándose a la noche, sin cumplir lo acordado. Deben entender que es peligroso", indicó la funcionaria. Agregó que habló con el secretario de trabajo del centro de estudiantes, DavidValdez: "le expliqué que reanudábamos las negociaciones si todo vuelve a su cauce normal".
Maidana adelantó que citará a padres y a alumnos a una reunión el martes, desde las 9.30, para recomenzar el diálogo: "sólo si tengo conocimiento de que no se quedan más a dormir".
El abogado López tiene otra visión de la permanencia de los alumnos en la escuela. "Es garantía de que las cosas se cuidarán y de que se evitará el saqueo que vino realizando hasta aquí el director de la Escuela", aseveró.







