Damasco siente las sanciones y pide el auxilio de Rusia

Gestión oficial del régimen en Moscú para conseguir fondos frescos para combustible. Los rebeldes atacan un edificio estatal en Alepo, mientras que el Ejército controla toda la capital. La Cruz Roja, preocupada

BAJO FUEGO. Un hombre huye de los combates entre militares y rebeldes en Salah al Din, un barrio de Alepo. REUTERS
BAJO FUEGO. Un hombre huye de los combates entre militares y rebeldes en Salah al Din, un barrio de Alepo. REUTERS
05 Agosto 2012
MOSCÚ/ALEPO.- Siria solicitó ayuda económica y financiera a Rusia para hacer frente a las sanciones impuestas al régimen de Damasco por Estados Unidos y la Unión Europea. Diarios moscovitas publicaron ayer que el vicejefe del Gobierno sirio, Kadri Yamil, se lamentó de la falta de productos derivados del petróleo, como los combustibles, y pidió "una suma en divisa fuerte para poder superar la difícil situación", al visitar esa capital.

Rusia, país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, bloqueó sistemáticamente toda resolución condenatoria contra Siria y tampoco apoya los pedidos de renuncia del presidente, Bashar al Assad, realizados desde Occidente y desde países árabes.

Los observadores apuntan los enormes costos económicos (aparte de las 20.000 muertes que hubo por el conflicto que ya dura 17 meses) que comporta la guerra civil que ha paralizado zonas enteras del país, impide que parte de la población trabaje y destruye tanto la propiedad privada como la pública.

Nuevos combates
En Alepo, el Ejército repelió con aviones de combates el ataque de insurgentes que intentaron tomar el edificio de la radio estatal. Desde hace dos semanas se registran violentos combates por controlar la segunda ciudad más importante del país.

Las tropas de Al Assad no han podido controlar este enclave, donde los rebeldes armados han asaltado centrales de seguridad y depósitos de armas con éxito relativo.

En cambio, Damasco volvió a estar en gran parte bajo control militar oficial, luego de que cayó el barrio de Al Tadamun, último bastión insurgente en la capital. Los opositores denunciaron que las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra varias personas desarmadas en los registros que hicieron casa por casa.

Islamistas extremistas del Frente Al Nusra, vinculado a Al Qaeda, asesinaron al periodista oficialista Mohammed al Saeid. Además, 48 peregrinos iraníes fueron secuestrados en Damasco, presuntamente por opositores.

El Comité de la Cruz Roja Internacional apeló al Gobierno y a los rebeldes a no causar daño a los civiles; mientras que la responsable a la política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, manifestó su preocupación por la versión de que las autoridades libanesas envían de regreso a Siria a los refugiados, a pesar de que corren el riesgo de ser detenidos y torturados. (DPA-AFP-Télam-Reuters)

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