"Si Susana no se hacía a un costado la iban a chocar"

Daniela Palavecino, vecina de Trimarco, dijo que en 2002 había remiseros que intimidaban a todos. La mujer solía prestarle el teléfono fijo de su casa a la familia Verón para ayudar en la búsqueda

CON CUSTODIA. Víctor Daguero, era pareja de una tía de Marita, se retira ayer de los tribunales luego de haber prestado declaración en la sala. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
CON CUSTODIA. Víctor Daguero, era pareja de una tía de Marita, se retira ayer de los tribunales luego de haber prestado declaración en la sala. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
03 Agosto 2012

Desde la ventana de su casa, charlaba con Susana Trimarco, su vecina, que estaba parada en la vereda. De repente, un auto subió a la vereda, y el grito de la madre de María de los Ángeles "Marita" Verón la asustó. "Si no se hacía a un costado, la iban a chocar", dijo Daniela Vanesa Palavecino. Ese vehículo, según contó la testigo ayer, tenía "cinco estrellas" en el parabrisas.

La mujer vive al lado de la casa de Trimarco. Una semana antes de la desaparición de Marita, habían comenzado juntas un curso para ser preceptoras en un instituto ubicado en barrio Norte. A las 15 del 3 de abril de 2002, Trimarco tocó la puerta de su casa, preguntándole si sabía algo de su hija.

Palavecino fue testigo de dos situaciones por las que atravesaron los Verón. Una de ellas fue el incidente del auto. No llegó a ver la chapa patente, dijo, porque salió rápido a la vereda para auxiliar a Trimarco. Además contó que cuando comenzaba a anochecer, estacionaban en la cuadra vehículos que tenían el logo de la remisería de Rubén "La Chancha" Ale, cuyos choferes miraban de manera intimidatoria a la casa de los padres de Marita.

Como Trimarco no tenía teléfono fijo en su domicilio, cuando hicieron los afiches que pegaron en toda la ciudad informando de la desaparición de Marita, pusieron el número de los Palavecino.

La mujer que declaró ayer atendió dos llamadas amenazantes. En la primera pidieron hablar con los Verón. "Vino Susana y atendió. Cuando cortó me dijo que le habían pedido la cabeza de (Jorge) Tobar si quería ver de nuevo a Marita", relató la testigo.

Una segunda llamada fue atendida por Daniel Verón, el padre de la joven desaparecida. "Me dijo que era la misma persona de la vez anterior, pero no me contó qué le dijo", afirmó Palavecino.

"Macanudísima"

El primer testigo del día fue Víctor Daguero, que estaba en pareja con una tía de Marita cuando la joven desapareció. "Ella era una piba macanudísima, que jamás se iría por su propia voluntad. Era una excelente madre. Era bien simpática, y no parecía que estuviera angustiada", relató el hombre.

Daguero declaró en el juicio porque ubicó a un menor que era amigo de Fátima M., la testigo que afirmó haber visto a Marita en la casa de Daniela Milhein, una de las imputadas.

"Trimarco quería saber de ella porque se había enterado que la había visto a Marita. Un pibe del asentamiento que está en las vías del ferrocarril Mitre entre Maipú y Junín, la conocía a Fátima", comentó Daguero.

Ese "pibe" murió hace unos cuatro años en una riña vecinal, según dijo Daguero. "Nunca más tuve contacto con ese chico, y a Fátima yo no la conocí. De eso se ocupó Tobar", manifestó.

La ex pareja de la tía de Marita comentó que acompañó a la familia los primeros meses de la búsqueda, y ponía su auto a disposición para recorrer la ciudad. Así llegó a los cañaverales de El Chañar, donde buscaron a la joven casi una semana.

"Los lugareños del lugar nos decían que era todo mentira, que era una información falsa, porque eran criaturas las que decían eso, ningún grande", manifestó Daguero. El testigo afirmó que Marita tenía un negocio en el departamento del barrio Gráfico II. "La madre le ayudaba. El marido hacía trabajos de herrería, pero no andaban bien las cosas en lo económico. "Los Verón tenían un Fiat 147 y tenían que viajar al norte para buscarla. Fue vendido para tener para los gastos", agregó el hombre.

Detención confirmada

Rechazaron un planteo de los defensores

El tribunal ratificó ayer la decisión de que Irma Medina y Gonzalo Gómez estén detenidos hasta finalizar el juicio. Los abogados Roberto Flores y Carlos Posse habían apelado la medida.

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"Yo no dije eso"

Una testigo dijo que Tobar la engañó

Dominga Enriqueta Barraza dijo ayer que el comisario le cambió su declaración. Como hay un proceso pendiente por falso testimonio desde 2004, se desechó su declaración.

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Sin pena ni gloria

Dos testigos que no aportaron nada

Rodolfo Toledo (vecino de Marita) y Daniela Olmos (trabajaba cerca de la casa de Milhein), declararon. No fueron relevantes.

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