02 Agosto 2012 Seguir en 
Fue uno de los primeros centros clandestinos de detención que inauguró el Operativo Independencia en Tucumán, en 1975. Con Acdel Vilas y luego con Antonio Domingo Bussi a la cabeza, la denominada "escuelita" de Famaillá fue durante la última dictadura un símbolo del terror y de la tortura de militantes que se oponían al régimen. Desde ayer, la escuela Diego de Rojas fue señalizada como un sitio de la memoria.
En el lugar quedó inaugurado el monumento conformado por tres pilares de hormigón de tres metros de altura, que representan "la Memoria, la Verdad y la Justicia". La señalización fue impulsada por la Red Federal de Sitios de Memoria del Archivo Nacional de la Memoria, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de Tucumán, la Municipalidad de Famaillá, la Comisión por la Memoria del Sur Tucumano, y la agrupación Hijos de Tucumán. También participó en la señalización el Grupo de Investigación sobre el Genocidio en Tucumán (Giget) y la escuela Diego de Rojas. Precisamente, el acto se realizó a la entrada del establecimiento. Los alumnitos que concurren a esa escuela de Famaillá decoraban el paisaje de fondo.
Las columnas de militantes de derechos humanos, familiares de desaparecidos (Fadetuc) ex presos políticos de Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca se habían congregado, previamente, en la plaza San Martín. Dirigentes de las agrupaciones kirchneristas La Cámpora, Kolina, JP El Kadri, Época y JJL también poblaron el principal paseo público municipal. Los más de 200 asistentes al acto esperaban la llegada del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda. El funcionario comunicó luego que suspendía su visita porque le había surgido una imprevista reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En representación de la Provincia asistió el secretario de Derechos Humanos, Humberto Rava. Lo acompañaron en el escenario el intendente, Enrique Orellana, el diputado nacional, Marcelo Santillán,
y los legisladores Jesús Salim y Ramiro González Navarro, integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara.
El momento emotivo del acto llegó cuando dos ex presos políticos hablaron al público y recordaron cuando estuvieron detenidos en "la escuelita de Famaillá". "Tengo una mezcla de impotencia y de alegría a la vez. Ahora siento que nos quitamos la mochila que llevábamos. Ahora la mochila la tienen los genocidas", dijo Beba Romano. Seguidamente lo hizo Jesús Roberto Rojas, quien actualmente es coordinador del área de Cultura del municipio famaillense. "Hace 36 años, la marea verde del terror se asomaba al mismo tiempo que esta escuela era inaugurada. En esta escuela pintaron miles de rosas rojas con la sangre inocente de los que luchaban por el progreso, la educación y la libertad. Nadie es juez para matar y torturar", sostuvo el ex preso político.
En el lugar quedó inaugurado el monumento conformado por tres pilares de hormigón de tres metros de altura, que representan "la Memoria, la Verdad y la Justicia". La señalización fue impulsada por la Red Federal de Sitios de Memoria del Archivo Nacional de la Memoria, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de Tucumán, la Municipalidad de Famaillá, la Comisión por la Memoria del Sur Tucumano, y la agrupación Hijos de Tucumán. También participó en la señalización el Grupo de Investigación sobre el Genocidio en Tucumán (Giget) y la escuela Diego de Rojas. Precisamente, el acto se realizó a la entrada del establecimiento. Los alumnitos que concurren a esa escuela de Famaillá decoraban el paisaje de fondo.
Las columnas de militantes de derechos humanos, familiares de desaparecidos (Fadetuc) ex presos políticos de Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca se habían congregado, previamente, en la plaza San Martín. Dirigentes de las agrupaciones kirchneristas La Cámpora, Kolina, JP El Kadri, Época y JJL también poblaron el principal paseo público municipal. Los más de 200 asistentes al acto esperaban la llegada del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda. El funcionario comunicó luego que suspendía su visita porque le había surgido una imprevista reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En representación de la Provincia asistió el secretario de Derechos Humanos, Humberto Rava. Lo acompañaron en el escenario el intendente, Enrique Orellana, el diputado nacional, Marcelo Santillán,
y los legisladores Jesús Salim y Ramiro González Navarro, integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara.
El momento emotivo del acto llegó cuando dos ex presos políticos hablaron al público y recordaron cuando estuvieron detenidos en "la escuelita de Famaillá". "Tengo una mezcla de impotencia y de alegría a la vez. Ahora siento que nos quitamos la mochila que llevábamos. Ahora la mochila la tienen los genocidas", dijo Beba Romano. Seguidamente lo hizo Jesús Roberto Rojas, quien actualmente es coordinador del área de Cultura del municipio famaillense. "Hace 36 años, la marea verde del terror se asomaba al mismo tiempo que esta escuela era inaugurada. En esta escuela pintaron miles de rosas rojas con la sangre inocente de los que luchaban por el progreso, la educación y la libertad. Nadie es juez para matar y torturar", sostuvo el ex preso político.







