El diálogo entre Al Assad y Annan despierta ilusiones

Putin se pronuncia contra "una democracia de cohetes y bombas"

CARA A CARA. Annan dialogó con Al Assad y luego voló rumbo a Irán. REUTERS
CARA A CARA. Annan dialogó con Al Assad y luego voló rumbo a Irán. REUTERS
10 Julio 2012
DAMASCO/MOSCÚ/TEHERÁN.- El presidente sirio, Bashar al Assad, y el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe a ese país, Kofi Annan, definieron ayer en Damasco nuevas acciones para solucionar el conflicto armado interno.

"Hablamos de la necesidad de acabar con la violencia y de los medios para conseguirlo. Nos hemos puesto de acuerdo sobre cómo enfocar esta cuestión, con un planteamiento que yo voy a compartir con la oposición", afirmó el ex secretario general de la ONU, pero se negó a dar más detalles. Lo importante, según añadió, es desarrollar un diálogo político que el mandatario pueda aceptar.

El encuentro con Al Assad fue "abierto y constructivo", a criterio de Annan. "Dejo Siria, pero continuaremos con el diálogo. Animo a los Gobiernos y a otras instancias a realizar esfuerzos similares", agregó, antes de seguir viaje a Irán (uno de los principales aliados de Damasco) para mantener conversaciones sobre el conflicto en Siria con el presidente, Mahmud Ahmadineyad, y el ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi.

El vocero del Ministerio sirio de Relaciones Exteriores, Jihad Makdesi, resumió el encuentro. "La implementación del plan de seis puntos estuvo en el centro de las discusiones, que también abordaron la forma de salir adelante", dijo.

Antes de la reunión se registraron enfrentamientos en la capital entre las tropas del Gobierno y los insurgentes armados, con disparos y explosiones cerca de la céntrica plaza de los Abasidas.

El opositor Consejo Nacional Sirio (CNS) criticó el encuentro del enviado internacional con el Presidente. "Decidió reunirse con un símbolo del régimen", plantearon los rebeldes en un comunicado, en el que también fustigan el viaje a Teherán.

Para este sector, la única opción es que Al Assad renuncie al cargo, lo cual le fue anticipado durante el fin de semana a Rusia, otro respaldo sirio en la región. Desde Moscú, uno de los principales líderes de la oposición siria, Michel Kilo, llamó a contribuir a "la estabilización de la situación" en su país.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se pronunció contra una intervención militar a Siria. Afirmó que en lugar de derrocar a Al Assad con una "democracia de cohetes y bombas", se debería instar a las partes en conflicto a negociar y alcanzar una solución política pacífica. Después acusó a Occidente de infringir leyes internacionales bajo la realización de supuestas "operaciones humanitarias".

La violencia causó más de 15.000 muertos en 16 meses. (DPA-AFP)

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