¿Qué habrá sido de la vida de...?
Se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, pero en lo que a intereses se refiere, la pauta a seguir puede ser otra. ¿Ejemplo? La que dice que lo propio y cercano por lo general interesa más que lo ajeno y distante. Por eso es que los tucumanos preguntamos primero por los tucumanos, y si hay tiempo, por los demás.
Semanas atrás, una nota similar a la que llena estas páginas echaba luz sobre el presente de algunos jugadores que habían pasado por la Primera División en los últimos 20 años, y que por motivos deportivos o ajenos al fútbol, se habían ganado cierto grado de iconicidad. Bueno, en esta oportunidad, el criterio de selección es el mismo, aunque respeta la norma mencionada más arriba: el interés local. ¿Y quiénes pueden ser más importantes para los tucumanos que los que alguna vez se vistieron los colores de San Martín o Atlético? Aquí develamos los caminos elegidos por algunos ex "santos" y "decanos".
Fede Martorell
Zaguero, pero autor de goles claves. Estuvo un año en Atlético. Luego pasó por Perú, Chile, Grecia y ¡Chipre! Juega en Táchira de Venezuela.
Javier Lavallén
Con la 1 del "santo" ascendió cuatro veces, desde la liga e incluso hasta Primera. Entrenó arqueros en Gimnasia LP y en 2010 fue a Argentino de Merlo para volver al ruedo.
Horacio Lugo
Pequeño pero picante, con el 7 en la espalda subía por el extremo izquierdo del "deca" y tiraba el centro. Era el año 1989. También jugó en Chacarita (donde es el segundo goleador histórico), la rompió en el fútbol chileno, hasta que recaló en Centroamérica: en San Salvador, con Alianza, fue elegido Mejor Delantero y Mejor Extranjero. Se retiró en Guatemala, y se mudó a EE.UU. En Virginia, fue nombrado Director de Desarrollo de Jugadores en el Chesterfield United Soccer Club, desde donde promovió jugadores para clubes como Barcelona o Boca. En 2007 creó una consultora de fútbol internacional llamada "We Are Futbol" (www.wearefutbol.net), que preside hoy en día.
Facundo Pérez Castro
Cuando San Martín ascendió a Primera, heredó la cinta de capitán de Juan Monge, pero una vez consumado el descenso se marchó a Arsenal, de Sarandí. Grecia fue su siguiente parada, donde jugó un puñado de partidos en Olimpiakos, antes de arribar a la Superliga de China.
Recaló en Shanghai Shenhua, donde antes había estado otro ex "santo", Matías Villavicencio, y donde luego aterrizaría Nicolás Anelka. Llegó el "Checho" Batista, y sonó fuerte Didier Drogba, pero Pérez Castro se marchó antes a Guangdong Sunray Cave, de la 2º División china.
S. López Maradona
Conductor, para muchos, de puro apellido. Sergio Daniel, el sobrino de Diego tuvo un paso fugaz por San Martín en los finales de los '90, cuando el equipo se había armado para ascender, pero claro, ni el sobrino de "D10S" pudo salvarlo en aquel momento. Luego de militar por el Argentino C, hasta se dio el gusto viajar, con el fútbol como excusa. Fue cuando pasó al ya desaparecido Deportivo Italmaracaibo, de Venezuela. En el verano de 2012 se lo vio con el equipo de Showbol, acompañando a Goycochea, Pompei y otros.
Mario Álvarez
El inolvidable "Cota" llegó desde Olimpo en la temporada 98/99, de la mano del DT Salvador Ragusa, para hacer una sola cosa: goles. Y ese año Álvarez embocó 29, con lo que se ganó el status de ídolo. Antes de finalizar el torneo, fue transferido a Pumas en lo que fue la venta más cara de la historia de Atlético: 800.000 dólares. Pero México no vio la mejor versión del delantero, que regresó al país y tuvo otro paso fugaz por el "decano" en 2000, antes de retirarse. Trabajó en un gasoducto en el sur y hoy lo hace en una distribuidora de gaseosas.
Darío Cabrol
Llegó en 2001 a un Atlético casi condenado a su primer descenso y se convirtió en la figura del equipo de Carlos Trullet gracias a su visión de juego y su buena pegada. Convirtió varios goles importantes, pero el barco se hundía sin freno y Cabrol emigró apenas le llegó una oferta de la "U" de Chile. El "deca" perdió la categoría y el santafesino se fue a Ecuador y luego a Bolivia. Se retiró en el Argentino B, en 2005, con Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. Hace poco estuvo cerca de ser DT de Asociación Deportiva Juventud, un pequeño club de Esperanza (Santa Fe).
Carlos Chacana
Nazareth Illit, Haskelon, Kfar-Saba y Kiriat Shmona fueron apenas cuatro de los tantos equipos de Israel que "El Burrito tucumano" (como lo apodaron en su fugaz paso por River) integró desde 2003, desde que abandonó Al-Arabi de Arabia Saudita, donde no la pasó nada bien cuando Estados Unidos le declaró la guerra a Irak. El delantero había dejado Quilmes para sumar minutos que no pudo en el país, pero debutó y se forjó en San Martín desde 1997 hasta 2001, cuando llegó a Núñez. Hapoel Ramat Gan, de Israel, es su equipo desde 2009.
Pedro Monteros
Las ovaciones en Atlético Concepción lo llevaron a San Martín (e incluso le valieron una citación a la Selección juvenil de Menotti). Con la rojiblanca terminó de hacerse gigante, allá por los '90. Hasta que un día recibió de su propia medicina
-aclarando que a él no le faltaba lealtad, aún teniendo la particularidad de perseguir al rival, así como una bestia persigue a su presa-. Lo tumbaron y el resultado fue una fractura durísima, que lo alejó de todas las canchas por ocho meses. Aquello lo liquidó. Dejó de ser ese rastreador impasable y el fútbol, y la garra, lo fueron soltando. A su trabajo actual lo ejecuta en suelo tucumano, pero tiene muy poco de verde.
Mauro Amato
"Ahora vendo artesanías y tengo una huerta", dijo el héroe "decano" que entre 1998 y 1999 anotó 19 goles para volverse ídolo. En 2000 llegó a Instituto, lugar del que nunca se quiso ir y donde también fue adorado. Los últimos clubes por los que se paseó fueron La Plata FC, Defensores y Rivadavia de Lincoln, el último y con el cual decidió ponerle fin a su carrera de futbolista, allá por 2009. Sin embargo, Mauro siempre se lamentó no poder volver a "la gloria". Su nueva vida en el campo no le hizo perder las ganas de ponerse el buzo de DT.
Walter Jiménez
Dio la nota con su técnica a pesar de una altura propia de jugador poco habilidoso. Todo Atlético lo aplaudió. El amor por su Santiago natal lo hizo volver a Central Córdoba.
Germán Caffa
El "1" del último santo que subió a Primera. Así llegó al Newell's de sus amores y hasta ayer fue de Nacional paraguayo. Hoy busca equipo.
Roberto Urbina
El minúsculo defensor dejó Atlético en 2006 y se fue a Real Arroyo Seco (Rosario). En 2011, "Turbina" regresó a su Chaco natal, donde hoy juega en Sportivo Fontana.


