Las escalas del viaje que cambió a España

En Kiev, aplastó a Italia y gritó campeón como lo había hecho en Viena y en Johannesburgo

TROFEO EN MANO. Casillas levanta la Copa y el resto del plantel, los brazos; una imagen repetida en España. REUTERS
TROFEO EN MANO. Casillas levanta la Copa y el resto del plantel, los brazos; una imagen repetida en España. REUTERS
02 Julio 2012
Tres ciudades en cuatro años cambiaron para siempre la imagen de los españoles de sí mismos y del mundo sobre los españoles: entre el 29 de junio de 2008 en Viena y ayer, 1 de julio de 2012 en Kiev, con Johannesburgo 2010 en el medio, España saltó al más alto de los escalones. Ayer goleó 4-0 a Italia en la final de la Eurocopa y no hay selección que haya logrado lo que la española: encadenar tres grandes títulos consecutivamente, Eurocopa+Mundial+Eurocopa. Lo que no logró Alemania y le quedó lejos a Francia, lo hizo España.

La primera piedra la puso Luis Aragonés con esa inolvidable Eurocopa de Austria/Suiza 2008 en la que los españoles se sacudieron un estigma histórico: por fin ganaban un gran título después de aquella lejana Eurocopa de 1964 ganada en blanco y negro.

Llegó Vicente del Bosque para asumir un desafío aún mayor, el del título mundial, una quimera para generaciones enteras de españoles, que veían llegar a sus clubes a lo más alto pero sufrían humillaciones con la selección. El gol de Andrés Iniesta a los 116' de la final en el Soccer City de Johannesburgo tumbó a Holanda, elevó aún más la autoestima española, aunque el fútbol exhibido no fuera el mismo de dos años antes.

Eran épocas de economía boyante y de optimismo en el país, todo un contraste con el panorama del viaje a Polonia y Ucrania, con la economía europea en crisis. Con goles de David Silva a los 14', Jordi Alba a los 41' , Fernando Torres a los 84' y Juan Mata a los 88', España demostró que puede ganar en todas las condiciones, que su fútbol podrá sufrir bajones, pero resurge cuando más lo necesita.

"Masturbación táctica", ironizó el diario "La Gazzetta dello Sport" acerca de la España sin centrodelantero a la que Del Bosque apeló predominantemente en la Eurocopa. Iniesta respondió inapelablemente: "jugar así cambió la historia de España". Y del fútbol.

"Esperemos que la gente nos recuerde de por vida, ¿quién iba a decir que en cuatro años haríamos tantas cosas por el fútbol español?", dijo días atrás, Iker Casillas, guardián de un arco que lleva invicto 10 partidos de fase de nocaut en Mundial y Eurocopa.

"The Wall Street Journal" se preguntó al comienzo del torneo si España era el mejor equipo de la historia. Ése es otro debate, un asunto discutido y discutible. Pero las estadísticas son innegables.

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