27 Junio 2012 Seguir en 
BARCELONA, España.- Con el auge de los petrodólares, una decena de multimillonarios se acercaron al fútbol en busca de inversiones o, simplemente, para conseguir status internacional. Entre los casos más exitosos se pueden mencionar a Manchester City, Chelsea y Málaga, mientras que PSG se perfila para polarizar la Ligue 1 de Francia. Los que soñaban con un futuro mejor son los propietarios de Getafe, un modesto equipo de Madrid que en medio de una situación económica desesperante le abrió sus brazos a un jeque árabe, que resultó ser un mozo brasileño, integrante de una banda de estafadores que también dejó sus huellas en Catalunya.
"Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una red que estafaba a empresas a las que prometía inversiones millonarias o falsos créditos, de hasta cinco millones de euros, de jeques árabes de Dubai y de Egipto, y entre cuyas víctimas se encuentran varios clubes de fútbol profesional", comenta el diario catalán Mundodeportivo.com.
La red estaba integrada por siete personas, seis españoles y un dominicano, dos de los cuales cumplían las funciones de jefes y a quienes se imputan delitos de estafa, apropiación indebida, insolvencias punibles, delitos contra la hacienda pública y delito de organización criminal.
Ubicados en Barcelona y Sabadell, habían llegando incluso a firmar un contrato con Getafe y con Palafrugell, de Girona. La operación consistía en ofrecer créditos para reflotar empresas en económicamente complicadas, con la finalidad de aprovecharse de los activos sin hacer frente a los compromisos adquiridos con los titulares de las empresas.
"La red contactaba con los empresarios asegurando que eran intermediarios de jeques árabes millonarios que estaban interesados en adquirir o formar parte de su negocio, y que estaban dispuestos a invertir hasta €5 millones en todo tipo de empresas", continúa el medio español.
Pero no todo era tan sencillo para los clubes ya que debían mostrar solvencia para garantizar la devolución a largo plazo, y para hacerlo debían aportar un aval a una cuenta controlada por los investigados, utilizando una herramienta bancaria llamada cuenta "scrow" o "trust".
Los estafadores explicaban a las víctimas que tenían que hacer el ingreso en estas cuentas porque servía como garantía para liberar el importe prometido por los inversores árabes, a pesar de que esto era un engaño porque el dinero nunca se entregaba.
La puesta en escena terminó por desmoronarse cuando el presidente de Getafe intentó cobrar dos de los cheques que le había entregado el supuesto jeque árabe no tenían fondos.
En Tucumán, los hinchas de Atlético se mostraron escépticos hace poco más dos años cuando, de la mano de Guillermo Coppola, se prometía la llegada de petrodólares frescos para llevar al "decano" por un camino lleno de prosperidad. Fue recibido y escuchado. El tiempo terminó por convencer a todos que se tratada de una bomba de humo. LA GACETA ©
"Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una red que estafaba a empresas a las que prometía inversiones millonarias o falsos créditos, de hasta cinco millones de euros, de jeques árabes de Dubai y de Egipto, y entre cuyas víctimas se encuentran varios clubes de fútbol profesional", comenta el diario catalán Mundodeportivo.com.
La red estaba integrada por siete personas, seis españoles y un dominicano, dos de los cuales cumplían las funciones de jefes y a quienes se imputan delitos de estafa, apropiación indebida, insolvencias punibles, delitos contra la hacienda pública y delito de organización criminal.
Ubicados en Barcelona y Sabadell, habían llegando incluso a firmar un contrato con Getafe y con Palafrugell, de Girona. La operación consistía en ofrecer créditos para reflotar empresas en económicamente complicadas, con la finalidad de aprovecharse de los activos sin hacer frente a los compromisos adquiridos con los titulares de las empresas.
"La red contactaba con los empresarios asegurando que eran intermediarios de jeques árabes millonarios que estaban interesados en adquirir o formar parte de su negocio, y que estaban dispuestos a invertir hasta €5 millones en todo tipo de empresas", continúa el medio español.
Pero no todo era tan sencillo para los clubes ya que debían mostrar solvencia para garantizar la devolución a largo plazo, y para hacerlo debían aportar un aval a una cuenta controlada por los investigados, utilizando una herramienta bancaria llamada cuenta "scrow" o "trust".
Los estafadores explicaban a las víctimas que tenían que hacer el ingreso en estas cuentas porque servía como garantía para liberar el importe prometido por los inversores árabes, a pesar de que esto era un engaño porque el dinero nunca se entregaba.
La puesta en escena terminó por desmoronarse cuando el presidente de Getafe intentó cobrar dos de los cheques que le había entregado el supuesto jeque árabe no tenían fondos.
En Tucumán, los hinchas de Atlético se mostraron escépticos hace poco más dos años cuando, de la mano de Guillermo Coppola, se prometía la llegada de petrodólares frescos para llevar al "decano" por un camino lleno de prosperidad. Fue recibido y escuchado. El tiempo terminó por convencer a todos que se tratada de una bomba de humo. LA GACETA ©
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