27 Junio 2012 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- La sombra de Al Qaeda se cierne sobre Londres. Las autoridades encargadas de cuidar la seguridad durante los Juegos Olímpicos temen que la celebración suponga un aumento de la amenaza de ataques de la organización, que ya cometió un atentado en julio de 2005.
Jonathan Evans, jefe de los servicios secretos británicos M15, se refirió a la posibilidad de que los terroristas islámicos, formados al calor de las revueltas en los países árabes, traten de actuar de nuevo en la capital del Reino Unido.
Algunos de los países árabes que han vivido revueltas y cambios de gobierno a la sombra de la Primavera Arabe son un flujo de esperanza para el pensamiento democrático, pero al mismo tiempo están sirviendo para que Al Qaeda forme a jóvenes que provienen de Occidente, dijo Evans en su primera comparecencia pública en cerca de dos años.
"Un pequeño número de supuestos jihadistas británicos han emprendido su camino hacia países árabes para ser entrenados y llegar a ser militantes, como hacen en Somalia o Yemen. Algunos regresarán a Gran Bretaña y supondrán una amenaza", añadió.
Las autoridades británicas consideran que uno de los mayores peligros puede llegar de la existencia de una célula terrorista local formada o con apoyo de Al Qaeda en Afganistán, Pakistán, Somalia o Yemen. Londres.
Entre 100 y 200 residentes en el Reino Unido podrían estar vinculados a actividades de este tipo en esos países, la mayoría serían jóvenes de ciudades como Londres o Birmingan con edades entre los 18 y los 30 años, según el M15. (Reuters-ABC.es)
Jonathan Evans, jefe de los servicios secretos británicos M15, se refirió a la posibilidad de que los terroristas islámicos, formados al calor de las revueltas en los países árabes, traten de actuar de nuevo en la capital del Reino Unido.
Algunos de los países árabes que han vivido revueltas y cambios de gobierno a la sombra de la Primavera Arabe son un flujo de esperanza para el pensamiento democrático, pero al mismo tiempo están sirviendo para que Al Qaeda forme a jóvenes que provienen de Occidente, dijo Evans en su primera comparecencia pública en cerca de dos años.
"Un pequeño número de supuestos jihadistas británicos han emprendido su camino hacia países árabes para ser entrenados y llegar a ser militantes, como hacen en Somalia o Yemen. Algunos regresarán a Gran Bretaña y supondrán una amenaza", añadió.
Las autoridades británicas consideran que uno de los mayores peligros puede llegar de la existencia de una célula terrorista local formada o con apoyo de Al Qaeda en Afganistán, Pakistán, Somalia o Yemen. Londres.
Entre 100 y 200 residentes en el Reino Unido podrían estar vinculados a actividades de este tipo en esos países, la mayoría serían jóvenes de ciudades como Londres o Birmingan con edades entre los 18 y los 30 años, según el M15. (Reuters-ABC.es)







