18 Junio 2012 Seguir en 
El radicalismo cree que la política oficial en materia de salud pública fracasó, a la vuelta de más de ocho años de gestión de José Alperovich. "La desnutrición infantil es la más flagrante prueba de un Gobierno que fracasó", sentenció, sin rodeos, el senador José Manuel Cano.
El ex candidato a gobernador en las últimas elecciones consideró que el alperovichismo diseñó un sistema estadístico para ocultar los datos de la realidad. "Hace varios años que venimos denunciando que el alperovichismo cambió los sistemas de mediciones estadísticas para lograr mejores índices sanitarios, sin modificar sustancialmente la realidad. Lo hizo con los bebés nacidos con bajo peso, a quienes eligió incluir en la lista de fallecidos, antes de que los fueran, para poder publicitar que disminuyó la mortalidad infantil en Tucumán. Con los desnutridos pretendió hacer lo mismo, como si el problema hubiera desaparecido", denunció el parlamentario opositor.
Ayer, LA GACETA publicó un informe sobre las secuelas que dejó el flagelo de la desnutrición infantil en la provincia, a una década del estallido social más grave que padeció Tucumán. En ese contexto, la directora del Programa Integrado de Salud provincial, Sandra Tirado, informó que desde la crisis de hambre que castigó a la provincia en 2002 y 2003 hasta la actualidad bajó a menos de la mitad la cantidad de desnutridos. Y aseguró que ya no se mueren niños por esta causa en Tucumán. Detalló que dentro del paraguas del Programa Focalizado de Rehabilitación Nutricional, creado en 2004, el Estado brinda asistencia a 7.721 personas, de los cuales el 54% (3.690 casos) son niños desnutridos, un 34% son chicos con riesgo nutricional o bajo peso (2.492 casos) y un 12% son chicos recuperados (permanecen en el programa hasta seis meses después del alta). Hay, también con cobertura, 362 embarazadas desnutridas.
Sin embargo, Cano no cree que el Gobierno haya mejorado sustancialmente la situación social. "Rige un sistema en el que el acceso a derechos humanos básicos está condicionado al sometimiento a la voluntad de políticos a los que poco les interesa cambiar esa dramática realidad. Todo eso ocurre mientras manda un Gobierno que duplicó 20 veces el Presupuesto público en menos de una década y que controla los tres poderes del Estado sin ninguna limitación", arremetió el senador radical.
En la Legislatura
De acuerdo con las cifras oficiales entregadas a este diario por el Siprosa, cuando el programa de asistencia a desnutridos arrancó contaba con un padrón de 36.530 beneficiarios. Pero después de un monitoreo, los profesionales vieron que muchos figuraban hasta dos y tres veces en distintos CAPS. La primera depuración, en 2006, concluyó que en la provincia había unos 22.000 desnutridos. Hasta 2008, a través de este plan, el Poder Ejecutivo logró reducir a menos de la mitad (10.000 casos) la cantidad de desnutridos. Sin embargo, desde entonces, las cifras se han sostenido en el tiempo o han experimentado leves bajas.
Para que esos datos estadísticos sean entregados de manera oficial, los legisladores opositores Ariel García y Silvia Elías de Pérez (UCR) y José Manuel Páez (Democracia Cristiana) insistieron con la necesidad de que el ministro de Salud, Pablo Yedlin, sea interpelado. "Hoy, una década más tarde, la realidad es la misma", advirtieron los opositores en el proyecto presentado. Y elaboraron un cuestionario que debería responder el funcionario en el recinto: "¿cuál es la cantidad oficial de desnutridos y su gravedad?, ¿cuáles son los mecanismos para la detección de los casos?, ¿cuál es el protocolo que se sigue o instruye ante un caso de desnutrición?, y ¿qué programas de salud contienen a esta población infantil?", entre otras preguntas.
El ex candidato a gobernador en las últimas elecciones consideró que el alperovichismo diseñó un sistema estadístico para ocultar los datos de la realidad. "Hace varios años que venimos denunciando que el alperovichismo cambió los sistemas de mediciones estadísticas para lograr mejores índices sanitarios, sin modificar sustancialmente la realidad. Lo hizo con los bebés nacidos con bajo peso, a quienes eligió incluir en la lista de fallecidos, antes de que los fueran, para poder publicitar que disminuyó la mortalidad infantil en Tucumán. Con los desnutridos pretendió hacer lo mismo, como si el problema hubiera desaparecido", denunció el parlamentario opositor.
Ayer, LA GACETA publicó un informe sobre las secuelas que dejó el flagelo de la desnutrición infantil en la provincia, a una década del estallido social más grave que padeció Tucumán. En ese contexto, la directora del Programa Integrado de Salud provincial, Sandra Tirado, informó que desde la crisis de hambre que castigó a la provincia en 2002 y 2003 hasta la actualidad bajó a menos de la mitad la cantidad de desnutridos. Y aseguró que ya no se mueren niños por esta causa en Tucumán. Detalló que dentro del paraguas del Programa Focalizado de Rehabilitación Nutricional, creado en 2004, el Estado brinda asistencia a 7.721 personas, de los cuales el 54% (3.690 casos) son niños desnutridos, un 34% son chicos con riesgo nutricional o bajo peso (2.492 casos) y un 12% son chicos recuperados (permanecen en el programa hasta seis meses después del alta). Hay, también con cobertura, 362 embarazadas desnutridas.
Sin embargo, Cano no cree que el Gobierno haya mejorado sustancialmente la situación social. "Rige un sistema en el que el acceso a derechos humanos básicos está condicionado al sometimiento a la voluntad de políticos a los que poco les interesa cambiar esa dramática realidad. Todo eso ocurre mientras manda un Gobierno que duplicó 20 veces el Presupuesto público en menos de una década y que controla los tres poderes del Estado sin ninguna limitación", arremetió el senador radical.
En la Legislatura
De acuerdo con las cifras oficiales entregadas a este diario por el Siprosa, cuando el programa de asistencia a desnutridos arrancó contaba con un padrón de 36.530 beneficiarios. Pero después de un monitoreo, los profesionales vieron que muchos figuraban hasta dos y tres veces en distintos CAPS. La primera depuración, en 2006, concluyó que en la provincia había unos 22.000 desnutridos. Hasta 2008, a través de este plan, el Poder Ejecutivo logró reducir a menos de la mitad (10.000 casos) la cantidad de desnutridos. Sin embargo, desde entonces, las cifras se han sostenido en el tiempo o han experimentado leves bajas.
Para que esos datos estadísticos sean entregados de manera oficial, los legisladores opositores Ariel García y Silvia Elías de Pérez (UCR) y José Manuel Páez (Democracia Cristiana) insistieron con la necesidad de que el ministro de Salud, Pablo Yedlin, sea interpelado. "Hoy, una década más tarde, la realidad es la misma", advirtieron los opositores en el proyecto presentado. Y elaboraron un cuestionario que debería responder el funcionario en el recinto: "¿cuál es la cantidad oficial de desnutridos y su gravedad?, ¿cuáles son los mecanismos para la detección de los casos?, ¿cuál es el protocolo que se sigue o instruye ante un caso de desnutrición?, y ¿qué programas de salud contienen a esta población infantil?", entre otras preguntas.







