"El fantasma de la desnutrición no desaparece"
El Gobierno sostiene que, aunque bajó a más de la mitad la cantidad de casos en los últimos años, todavía hay muchos chicos en riesgo. Un plan asiste a 7.721 personas con problemas de bajo peso. La mayoría de los casos están en la capital y en el Este de la provincia
17 Junio 2012 Seguir en 
En Tucumán no se puede no hablar de desnutrición. Así arrancó la entrevista con la pediatra Sandra Tirado, directora del Programa Integrado de Salud provincial, quien recibe a LA GACETA acompañada por su equipo del programa materno infantil del Siprosa.
La funcionaria informó que desde la crisis de hambre que castigó a la provincia en 2002 y 2003 hasta la actualidad bajó a menos de la mitad la cantidad de desnutridos. Y aseguró que ya no se mueren niños por esta causa en Tucumán.
Para hacer frente a la situación crítica que se vivió en la provincia, se creó en 2004 el Programa Focalizado de Rehabilitación Nutricional, explicó Tirado. Y detalla: consiste en una ayuda económica mensual de $ 50 destinada a niños -desde los seis meses hasta los 14 años-, embarazadas y nodrizas en situación de riesgo nutricional o desnutrición aguda. "La plata no es mucha -admitió-, pero le permite a las familias poder comprar en un súper alimentos imprescindibles para los chicos", señaló.
Además, se les brinda leche y un seguimiento médico permanente.
De acuerdo con los datos más recientes de este programa, correspondientes a abril de este año, el padrón actual cuenta con 7.721 destinatarios, de los cuales el 54% (3.690 casos) son niños desnutridos, un 34% son chicos con riesgo nutricional o bajo peso (2.492 casos) y un 12% son chicos recuperados (permanecen en el programa hasta seis meses después del alta).
Hay, también, 362 embarazadas desnutridas.
Cifras infladas
Cuando el programa de asistencia a desnutridos arrancó contaba con un padrón de 36.530 beneficiarios, contó Tirado. Pero después de un monitoreo exhaustivo, los profesionales vieron que muchos figuraban hasta dos y tres veces en distintos CAPS. La primera depuración, en 2006, concluyó que en la provincia había unos 22.000 desnutridos.
Hasta 2008, a través de este plan, Tucumán logró reducir a menos de la mitad (10.000 casos) la cantidad de desnutridos. Sin embargo, desde entonces, las cifras se han sostenido en el tiempo o han experimentado leves bajas. Según admiten los funcionarios, hay una "desnutrición estructural" muy difícil de superar.
¿Hay zonas de la provincia más afectadas por esta situación?, se le consultó a la funcionaria. Según el mapa de la desnutrición, la periferia de la capital y el área Este de la provincia se ven más afectada.
"Hay muchas cosas por mejorar todavía. De ninguna manera podemos decir que ya solucionamos el problema. Falta avanzar en la educación sobre una alimentación adecuada. No basta con darles alimentos a la gente; sin educación no superaremos nunca la desnutrición", admitió.
Entre los programas que combaten la desnutrición, destacó el Plan Nacer (registra, controla y asiste a todos los niños de hasta 6 años y embarazadas que reciben atención médica en el sistema provincial de salud). "Con el fin de prevenir la anemia (de alta prevalencia en la población infantil) se entrega leche entera fortificada en hierro, tres kilos mensuales hasta los 2 años y uno kilo hasta los cinco años a los niños desnutridos y dos kilos de leche mensuales hasta los dos años de vida a los niños en riesgo nutricional y con sobrepeso u obesidad", señaló.
El fantasma de las cifras
El abrupto descenso que reflejan las estadísticas de desnutrición infantil en la provincia generó numerosas dudas en algunos sectores que indicaron que se trataba de una estrategia para ocultar un problema que aún persiste fuerte en la provincia. Tirado, que conoce la polémica, admitió que cambió la manera de medir la nutrición de los chicos. Y justificó: "hasta 2007 no había una manera uniforme de medir la nutrición. Fue entonces que, por medio de una resolución nacional, se determinó que se usarían las tablas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). No es que hayan desaparecidos los desnutridos, sólo que ahora no llamamos de primer o tercer grado, sino que decimos "bajo peso", "riesgo nutricional", "eutróficos (desnutridos)" y "sobrepeso y obesos". Precisamente, son estos últimos casos los que más se han incrementado y nos preocupa mucho", resaltó.
La directora del Programa Integrado de Salud manifestó que uno de los desafíos más importantes está sobre las huellas de lo que dejó y deja la desnutrición en la provincia: tiene que ver con la Baja talla de los chicos. Mientras que en 2006 el 18% de los niños tenía baja talla, en 2011 bajaron al 11%, especificó. En cuanto a los niños con bajo peso, mientras que en 2006 un 5% de los chicos lo padecía, en 2011 esa cifra bajó a un 3 y un 4% del total de menores de hasta seis años (hay un total de 181.631 en la provincia, según el censo 2010).
Si se hace una comparación con el resto del país, Tucumán es la segunda provincia (Corrientes es la primera) con más chicos que presentan bajo peso. Se calcula que el 3,6 % de los chicos está por debajo del peso adecuado y que el 2,3% tiene emaciación (adelgazamiento extremo). Por eso, las autoridades aseguran de ninguna forma Tucumán puede creer que el fantasma de la desnutrición está desapareciendo.
La funcionaria informó que desde la crisis de hambre que castigó a la provincia en 2002 y 2003 hasta la actualidad bajó a menos de la mitad la cantidad de desnutridos. Y aseguró que ya no se mueren niños por esta causa en Tucumán.
Para hacer frente a la situación crítica que se vivió en la provincia, se creó en 2004 el Programa Focalizado de Rehabilitación Nutricional, explicó Tirado. Y detalla: consiste en una ayuda económica mensual de $ 50 destinada a niños -desde los seis meses hasta los 14 años-, embarazadas y nodrizas en situación de riesgo nutricional o desnutrición aguda. "La plata no es mucha -admitió-, pero le permite a las familias poder comprar en un súper alimentos imprescindibles para los chicos", señaló.
Además, se les brinda leche y un seguimiento médico permanente.
De acuerdo con los datos más recientes de este programa, correspondientes a abril de este año, el padrón actual cuenta con 7.721 destinatarios, de los cuales el 54% (3.690 casos) son niños desnutridos, un 34% son chicos con riesgo nutricional o bajo peso (2.492 casos) y un 12% son chicos recuperados (permanecen en el programa hasta seis meses después del alta).
Hay, también, 362 embarazadas desnutridas.
Cifras infladas
Cuando el programa de asistencia a desnutridos arrancó contaba con un padrón de 36.530 beneficiarios, contó Tirado. Pero después de un monitoreo exhaustivo, los profesionales vieron que muchos figuraban hasta dos y tres veces en distintos CAPS. La primera depuración, en 2006, concluyó que en la provincia había unos 22.000 desnutridos.
Hasta 2008, a través de este plan, Tucumán logró reducir a menos de la mitad (10.000 casos) la cantidad de desnutridos. Sin embargo, desde entonces, las cifras se han sostenido en el tiempo o han experimentado leves bajas. Según admiten los funcionarios, hay una "desnutrición estructural" muy difícil de superar.
¿Hay zonas de la provincia más afectadas por esta situación?, se le consultó a la funcionaria. Según el mapa de la desnutrición, la periferia de la capital y el área Este de la provincia se ven más afectada.
"Hay muchas cosas por mejorar todavía. De ninguna manera podemos decir que ya solucionamos el problema. Falta avanzar en la educación sobre una alimentación adecuada. No basta con darles alimentos a la gente; sin educación no superaremos nunca la desnutrición", admitió.
Entre los programas que combaten la desnutrición, destacó el Plan Nacer (registra, controla y asiste a todos los niños de hasta 6 años y embarazadas que reciben atención médica en el sistema provincial de salud). "Con el fin de prevenir la anemia (de alta prevalencia en la población infantil) se entrega leche entera fortificada en hierro, tres kilos mensuales hasta los 2 años y uno kilo hasta los cinco años a los niños desnutridos y dos kilos de leche mensuales hasta los dos años de vida a los niños en riesgo nutricional y con sobrepeso u obesidad", señaló.
El fantasma de las cifras
El abrupto descenso que reflejan las estadísticas de desnutrición infantil en la provincia generó numerosas dudas en algunos sectores que indicaron que se trataba de una estrategia para ocultar un problema que aún persiste fuerte en la provincia. Tirado, que conoce la polémica, admitió que cambió la manera de medir la nutrición de los chicos. Y justificó: "hasta 2007 no había una manera uniforme de medir la nutrición. Fue entonces que, por medio de una resolución nacional, se determinó que se usarían las tablas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). No es que hayan desaparecidos los desnutridos, sólo que ahora no llamamos de primer o tercer grado, sino que decimos "bajo peso", "riesgo nutricional", "eutróficos (desnutridos)" y "sobrepeso y obesos". Precisamente, son estos últimos casos los que más se han incrementado y nos preocupa mucho", resaltó.
La directora del Programa Integrado de Salud manifestó que uno de los desafíos más importantes está sobre las huellas de lo que dejó y deja la desnutrición en la provincia: tiene que ver con la Baja talla de los chicos. Mientras que en 2006 el 18% de los niños tenía baja talla, en 2011 bajaron al 11%, especificó. En cuanto a los niños con bajo peso, mientras que en 2006 un 5% de los chicos lo padecía, en 2011 esa cifra bajó a un 3 y un 4% del total de menores de hasta seis años (hay un total de 181.631 en la provincia, según el censo 2010).
Si se hace una comparación con el resto del país, Tucumán es la segunda provincia (Corrientes es la primera) con más chicos que presentan bajo peso. Se calcula que el 3,6 % de los chicos está por debajo del peso adecuado y que el 2,3% tiene emaciación (adelgazamiento extremo). Por eso, las autoridades aseguran de ninguna forma Tucumán puede creer que el fantasma de la desnutrición está desapareciendo.







