27 Mayo 2012 Seguir en 
La idea de vivir solo para Diego Borrás (28 años) surgió a partir de una necesidad de irse de la casa de sus padres. "Cuando me iba a mudar puse en la balanza la plata que podía gastar y no me quedó otra que apretarme en un monoambiente. El espacio no es mucho, pero la independencia no tiene precio. Estoy súper feliz", cuenta este estudiante que trabaja en una oficina contable. Prefiere vivir en un departamento pequeño porque no pasa mucho tiempo en este espacio durante el día. Su vivienda está en la calle Santiago al 800, en pleno centro y a sólo unos metros de su lugar de trabajo. Además de la comodidad, tiene un bar adonde toma el desayuno todos los días, una lavandería cerca, locales para comer de noche, supermercado, farmacias. "El barrio está completo", resume.
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