21 Mayo 2012 Seguir en 
Verónica GómezCabeza realizó ese trayecto tantas veces, que hasta se puede decir que conocía cada kilómetro de la ruta de memoria. Por eso, sus allegados aún no pueden entender qué pasó. La mujer perdió el control del automóvil, volcó, y perdió la vida junto a dos de sus hijos. La tercera, una beba de ocho meses, se salvó.
El terrible accidente se produjo el sábado a las 15 aproximadamente. Según comentaron allegados a la familia, Gómez Cabeza, de 40 años, era oriunda de Rosario de la Frontera, pero residía en Tucumán desde hace varios años junto a su marido Gonzalo Chehuan y a sus tres hijos, Gabriel de ocho años, Ana Lucía, de cinco, y la beba de ocho meses.
El sábado, pasado el mediodía, la mujer se subió al auto junto a sus hijos, para viajar hasta Rosario de la Frontera a visitar a su madre, que se encuentra enferma. Tomó la ruta 9 rumbo al norte, y a la altura de la localidad de Vipos, ubicada entre Tapia y Choromoro, se produjo el accidente.
Vuelco
El Peugeot 505 comenzó a dar vueltas, y sus ocupantes fueron despedidos, a excepción de la beba, que viajaba en un asiento para niños. Ello, según comentó una fuente policial, sería lo que le salvó la vida a la más pequeña. No se sabe si los restantes llevaban puestos los cinturones de seguridad.
La niña de cinco años, Ana Lucía, falleció en el acto. Gómez Cabeza fue trasladada al hospital Padilla, y sus otros dos hijos al hospital del Niño Jesús. La evolución de la beba fue favorable, y le dieron el alta, pero la salud de su hermano se complicaba cada vez más, hasta que falleció a la tarde. Gómez Cabeza perdió la vida cerca de las 22
La noticia conmocionó a Rosario de la Frontera. Los vecinos y amigos de la mujer se trasladaron hasta esta ciudad, donde fueron velados sus restos y los de sus hijos.
Docente en la UNT
Cuando terminó la escuela secundaria, Gómez Cabeza había partido junto a una amiga a Córdoba, donde se recibió en 2003 de kinesióloga en la Universidad nacional. Al tiempo regresó a Salta, pero cuando conoció a quien sería su marido, se mudó a San Miguel de Tucumán.
Aquí formó su familia y era docente de la Licenciatura en Kinesiología de la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán. Viajaba regularmente a Rosario de la Frontera para visitar a sus familiares y a sus amigas, con quienes no había perdido contacto. Lamentablemente, la tragedia hizo que su vida, y la de sus hijos, quedaran en el trayecto que unía sus afectos.
El terrible accidente se produjo el sábado a las 15 aproximadamente. Según comentaron allegados a la familia, Gómez Cabeza, de 40 años, era oriunda de Rosario de la Frontera, pero residía en Tucumán desde hace varios años junto a su marido Gonzalo Chehuan y a sus tres hijos, Gabriel de ocho años, Ana Lucía, de cinco, y la beba de ocho meses.
El sábado, pasado el mediodía, la mujer se subió al auto junto a sus hijos, para viajar hasta Rosario de la Frontera a visitar a su madre, que se encuentra enferma. Tomó la ruta 9 rumbo al norte, y a la altura de la localidad de Vipos, ubicada entre Tapia y Choromoro, se produjo el accidente.
Vuelco
El Peugeot 505 comenzó a dar vueltas, y sus ocupantes fueron despedidos, a excepción de la beba, que viajaba en un asiento para niños. Ello, según comentó una fuente policial, sería lo que le salvó la vida a la más pequeña. No se sabe si los restantes llevaban puestos los cinturones de seguridad.
La niña de cinco años, Ana Lucía, falleció en el acto. Gómez Cabeza fue trasladada al hospital Padilla, y sus otros dos hijos al hospital del Niño Jesús. La evolución de la beba fue favorable, y le dieron el alta, pero la salud de su hermano se complicaba cada vez más, hasta que falleció a la tarde. Gómez Cabeza perdió la vida cerca de las 22
La noticia conmocionó a Rosario de la Frontera. Los vecinos y amigos de la mujer se trasladaron hasta esta ciudad, donde fueron velados sus restos y los de sus hijos.
Docente en la UNT
Cuando terminó la escuela secundaria, Gómez Cabeza había partido junto a una amiga a Córdoba, donde se recibió en 2003 de kinesióloga en la Universidad nacional. Al tiempo regresó a Salta, pero cuando conoció a quien sería su marido, se mudó a San Miguel de Tucumán.
Aquí formó su familia y era docente de la Licenciatura en Kinesiología de la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán. Viajaba regularmente a Rosario de la Frontera para visitar a sus familiares y a sus amigas, con quienes no había perdido contacto. Lamentablemente, la tragedia hizo que su vida, y la de sus hijos, quedaran en el trayecto que unía sus afectos.







