07 Mayo 2012 Seguir en 
El testimonio que Simón Nieva dio en tribunales durante la instrucción, fue el que tomó en cuenta el juez Víctor Manuel Pérez para que María Jesús Rivero y su hermano Víctor Rivero, estén hoy sentados en el banquillo de los acusados por el secuestro y la promoción de la prostitución de María de los Ángeles Verón.
Hoy, a partir de las 8.30, el hombre se sentará frente a los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano, para volver a contar su relato.
Nieva declaró hace ocho años que Víctor Rivero le confesó que había secuestrado a Marita en la esquina de Paso de los Andes y San Martín, por orden de su hermana María Jesús. Luego, la vendieron a La Rioja.
Peleas familiares
En las primeras audiencias del debate oral, Víctor Rivero negó esa acusación. El acusado dijo que Nieva vivía cerca de su casa, y que había tenido problemas con varios vecinos.
En una de esas oportunidades, Rivero contó que una familiar de Nieva llegó hasta su casa pidiendo que la ayudaran, porque la estaban golpeando.
Eso provocó una especie de enemistad, dijo Rivero, ante la agresividad de Nieva que pedía que no protegiera a esa mujer. Dos denuncias por amenazas con arma de fuego le hizo Rivero, en febrero y marzo de 2004.
En respuesta, Nieva declaró lo que -afirma- fue una confesión que le hizo Rivero, cuando eran amigos.
Por eso, la declaración de Nieva es considerada fundamental para los hermanos Rivero. A fines de febrero, el testigo llegó hasta la fundación María de los Ángeles para contar que había recibido amenazas, aunque no podía vincular a nadie con ese hecho. El abogado Carlos Garmendia le pidió que denunciara ese hecho en la Justicia, y en la audiencia del juicio oral pidió que se proteja al testigo.
El abogado Cergio Morfil acompañó ese pedido. "No se acercaron a él en todos estos años, y van a amenazarlo justo ahora que se está realizando el juicio oral. Nosotros lo queremos en el juicio, para mostrar que miente", expresó el defensor de los hermanos Rivero en esa ocasión.
Víctor Rivero lo trató de mitómano. Simón Nieva insiste que el imputado le reconoció el secuestro. Casi con seguridad, terminarán sentándose frente a frente en un careo.
Hoy, a partir de las 8.30, el hombre se sentará frente a los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano, para volver a contar su relato.
Nieva declaró hace ocho años que Víctor Rivero le confesó que había secuestrado a Marita en la esquina de Paso de los Andes y San Martín, por orden de su hermana María Jesús. Luego, la vendieron a La Rioja.
Peleas familiares
En las primeras audiencias del debate oral, Víctor Rivero negó esa acusación. El acusado dijo que Nieva vivía cerca de su casa, y que había tenido problemas con varios vecinos.
En una de esas oportunidades, Rivero contó que una familiar de Nieva llegó hasta su casa pidiendo que la ayudaran, porque la estaban golpeando.
Eso provocó una especie de enemistad, dijo Rivero, ante la agresividad de Nieva que pedía que no protegiera a esa mujer. Dos denuncias por amenazas con arma de fuego le hizo Rivero, en febrero y marzo de 2004.
En respuesta, Nieva declaró lo que -afirma- fue una confesión que le hizo Rivero, cuando eran amigos.
Por eso, la declaración de Nieva es considerada fundamental para los hermanos Rivero. A fines de febrero, el testigo llegó hasta la fundación María de los Ángeles para contar que había recibido amenazas, aunque no podía vincular a nadie con ese hecho. El abogado Carlos Garmendia le pidió que denunciara ese hecho en la Justicia, y en la audiencia del juicio oral pidió que se proteja al testigo.
El abogado Cergio Morfil acompañó ese pedido. "No se acercaron a él en todos estos años, y van a amenazarlo justo ahora que se está realizando el juicio oral. Nosotros lo queremos en el juicio, para mostrar que miente", expresó el defensor de los hermanos Rivero en esa ocasión.
Víctor Rivero lo trató de mitómano. Simón Nieva insiste que el imputado le reconoció el secuestro. Casi con seguridad, terminarán sentándose frente a frente en un careo.







