03 Mayo 2012 Seguir en 
Pasaron dos años de la creación de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia. Ese lapso fue suficiente para generar cambios profundos en la mirada de los actores del Poder Judicial y de la Policía sobre una problemática que viene desde hace tiempo. Hoy, en el fuero penal se emiten rápidamente las medidas de protección a la víctima de las agresiones, mientras que en las comisarías las denuncias de las mujeres golpeadas ya no son cajoneadas. Se va tomando conciencia de que lo que comienza con golpes puede terminar en la pérdida de una o más vidas.
En estos dos años, que van desde el 19 de abril de 2010 hasta el 19 de abril de 2012 la OVD atendió a 4.733 personas. De estas, 1.453 realizaron consultas informativas y 298 denunciaron hechos que se habían producido fuera del ámbito de actuación de la oficina. Los 2.982 casos restantes fueron denuncias concretas, que pertenecen a las jurisdicciones de San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo y Banda del Río Salí (son las que, por ahora, abarca la OVD). Esta cifra indica que hubo una duplicación de las denuncias durante el último año.
Varones víctimas
Las estadísticas globales de la OVD muestran también un aumento en las denuncias en las que la víctima es un varón. En 2010, a cuatro meses de haberse puesto en funcionamiento la oficina, el 93% de las víctimas era mujer mientras que el 7% restante, varón. Actualmente, las mujeres víctimas suman el 81% y el 19% restante es varón. Las estadísticas oficiales no indican la edad de los varones afectados por la violencia doméstica.
Dónde concurrir
La OVD funciona en el Palacio de Tribunales. Hay que ingresar por la puerta de calle La Madrid. La oficina es la primera a mano izquierda. Se atiende al público de lunes a viernes, de 7 a 19.
Las víctimas exponen su caso y son atendidas por un equipo interdisciplinario, que incluye psicólogos, médicos y abogados.
Los profesionales elaboran un informe de riesgo, en el que detallan el nivel de gravedad de la situación de violencia por la que atraviesa la víctima.
Con ese informe y el asesoramiento legal necesario, las víctimas pueden concurrir a una fiscalía penal a fin de solicitar medidas cautelares de protección. Las más frecuentes son la exclusión del agresor del hogar o la restricción de acercamiento del agresor a la víctima.
En estos dos años, que van desde el 19 de abril de 2010 hasta el 19 de abril de 2012 la OVD atendió a 4.733 personas. De estas, 1.453 realizaron consultas informativas y 298 denunciaron hechos que se habían producido fuera del ámbito de actuación de la oficina. Los 2.982 casos restantes fueron denuncias concretas, que pertenecen a las jurisdicciones de San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo y Banda del Río Salí (son las que, por ahora, abarca la OVD). Esta cifra indica que hubo una duplicación de las denuncias durante el último año.
Varones víctimas
Las estadísticas globales de la OVD muestran también un aumento en las denuncias en las que la víctima es un varón. En 2010, a cuatro meses de haberse puesto en funcionamiento la oficina, el 93% de las víctimas era mujer mientras que el 7% restante, varón. Actualmente, las mujeres víctimas suman el 81% y el 19% restante es varón. Las estadísticas oficiales no indican la edad de los varones afectados por la violencia doméstica.
Dónde concurrir
La OVD funciona en el Palacio de Tribunales. Hay que ingresar por la puerta de calle La Madrid. La oficina es la primera a mano izquierda. Se atiende al público de lunes a viernes, de 7 a 19.
Las víctimas exponen su caso y son atendidas por un equipo interdisciplinario, que incluye psicólogos, médicos y abogados.
Los profesionales elaboran un informe de riesgo, en el que detallan el nivel de gravedad de la situación de violencia por la que atraviesa la víctima.
Con ese informe y el asesoramiento legal necesario, las víctimas pueden concurrir a una fiscalía penal a fin de solicitar medidas cautelares de protección. Las más frecuentes son la exclusión del agresor del hogar o la restricción de acercamiento del agresor a la víctima.










