Cuando el intendente de la capital, Domingo Amaya, retorne hoy a sus funciones al frente del Departamento Ejecutivo, luego de su viaje a Buenos Aires, se topará con un expediente que no podrá eludir. En tres días hábiles, sus asesores técnicos deberán opinar sobre la viabilidad o no del pedido de aumento en el precio del cospel que los empresarios de ómnibus remitieron el martes al Concejo Deliberante.
La decisión con olor a jugada política de inmiscuir a Amaya en el tema cospel surgió desde la comisión de Transporte del cuerpo deliberativo municipal, presidida por el alperovichista Esteban Dumit. El miércoles, luego de recibir a un grupo de taxistas, los concejales Luis Marcuzzi (PJ), Javier Morof (PJ), Sandra Manzone (Coalición Cívica), José Luis Avignone (UCR) y Dumit firmaron una nota mediante la cual conminaron al jefe municipal a que en tres días hábiles realice un estudio de costos alternativo al que presentó Aetat y se expida sobre la viabilidad o no de que se incremente el precio del boleto urbano, hoy estipulado en $ 2. Cabe señalar que los empresarios pretenden que la ficha pase a costar $ 3,35. No obstante, los concejales se abroquelaron y habrían decidido no otorgar un incremento superior a los $ 2,50.

Si bien todavía no ingresó a la Intendencia el pedido de informes que elaboró la comisión de Transporte, en el Concejo especulan que hoy será remitido por el presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano, cuando se reintegre a sus funciones. Hasta ayer estuvo a cargo de la presidencia del cuerpo el amayista Eloy del Pino.
Pulmones de manzana
Para hoy a las 9 fue citada la sesión extraordinaria con la finalidad de tratar un solo tema: la derogación de la ordenanza Nº 4.425 que modificó el artículo 28 del Código de Planeamiento Urbano para permitir la construcción de cocheras en los espacios verdes denominados pulmones de manzana.

El miércoles, los concejales que integran cada bloque político acordaron tratar la derogación de la norma que generó del rechazo de urbanistas. El proyecto de ordenanza que será tratado hoy en el recinto fue modificado a última hora. En un primer momento, los concejales iban a proceder a derogar la ordenanza Nº 4.425 pero se dieron cuenta que en la sesión del 22 de marzo habían eliminado el inciso B del artículo 28 del Código de Planeamiento. En consecuencia, en el dictamen definitivo los ediles incluyeron nuevamente el artículo en su forma original. Según comentaron algunos concejales, se espera un acalorado debate político.








