13 Abril 2012 Seguir en 
PERNAMBUCO, Brasil.- Las fuerzas de seguridad brasileñas informaron que tres sospechosos que detenidos por asesinar, descuartizar y enterrar a dos mujeres en la localidad de Garanhus, confesaron ayer los crímenes y detallaron que usaban la carne humana para hacer pastelitos, comida similar a las empanadas.
Los sujetos indicaron además que no sólo vendían los alimentos a la población, sino que los consumían ellos mismos y también se lo daban a una niña de cinco años que vivía con ellos.
En la cruda confesión señalaron que usaban las nalgas y los muslos de las víctimas y guardaban los restos en un congelador. Precisaron que estaban planeando asesinar a otra mujer en la ciudad de Lagoa do Carro, en el noreste de Pernambuco, informó el diario brasileño "Globo" y consignó el diario español "El Mundo".
Los sospechosos formaban un triángulo amoroso compuesto por un hombre y una mujer de 52 años que estarían casados, y una joven de 23. Los tres sospechosos están en prisión desde el miércoles. La Policía ha informado que formarían parte de una secta, que promulgaba la purificación del mundo y la disminución poblacional. El objetivo sería matar tres mujeres por año.
La Policía también ha encontrado el certificado de nacimiento de la niña de 5 años que vivía con ellos. Sería la hija de una mujer asesinada en 2008, en Olinda. Una de las sospechosas reconoció que usaba el nombre de esa mujer y decía que la niña era su hija. (El Mundo-Globo-Especial)
Los sujetos indicaron además que no sólo vendían los alimentos a la población, sino que los consumían ellos mismos y también se lo daban a una niña de cinco años que vivía con ellos.
En la cruda confesión señalaron que usaban las nalgas y los muslos de las víctimas y guardaban los restos en un congelador. Precisaron que estaban planeando asesinar a otra mujer en la ciudad de Lagoa do Carro, en el noreste de Pernambuco, informó el diario brasileño "Globo" y consignó el diario español "El Mundo".
Los sospechosos formaban un triángulo amoroso compuesto por un hombre y una mujer de 52 años que estarían casados, y una joven de 23. Los tres sospechosos están en prisión desde el miércoles. La Policía ha informado que formarían parte de una secta, que promulgaba la purificación del mundo y la disminución poblacional. El objetivo sería matar tres mujeres por año.
La Policía también ha encontrado el certificado de nacimiento de la niña de 5 años que vivía con ellos. Sería la hija de una mujer asesinada en 2008, en Olinda. Una de las sospechosas reconoció que usaba el nombre de esa mujer y decía que la niña era su hija. (El Mundo-Globo-Especial)







