28 Marzo 2012 Seguir en 
TEXAS, Estados Unidos.- Pánico. Es lo que se desató ayer en un vuelo de la compañía JetBlue, luego de que el capitán de la nave se pusiera a gritar en había bombas de Al Qaeda a bordo. "Nos van a derribar. Recen al Señor", gritó el piloto, que fue expulsado de la cabina e inmovilizado gracias a la ayuda de algunos pasajeros.
El servicio había despegado de Nueva York con destino a Las Vegas, pero ante el inconveniente tuvo que aterrizar en Texas. Según los pasajeros, el capitán se metió al baño de la nave y salió gritando mientras corría de un lado a otro, lo que describieron como un "ataque de locura", informó el diario español "ABC".
Un piloto que viajaba entre el pasaje se ofreció a ayudar al copiloto y entre los dos aterrizaron el avión en la localidad texana de Amarillo. El FBI detuvo al capitán, pero JetBlue aseguró en un comunicado que el piloto (del que no trascendió su identidad) debía ser internado en un hospital y que padecía "una condición médica". (Abc.es-Especial)
El servicio había despegado de Nueva York con destino a Las Vegas, pero ante el inconveniente tuvo que aterrizar en Texas. Según los pasajeros, el capitán se metió al baño de la nave y salió gritando mientras corría de un lado a otro, lo que describieron como un "ataque de locura", informó el diario español "ABC".
Un piloto que viajaba entre el pasaje se ofreció a ayudar al copiloto y entre los dos aterrizaron el avión en la localidad texana de Amarillo. El FBI detuvo al capitán, pero JetBlue aseguró en un comunicado que el piloto (del que no trascendió su identidad) debía ser internado en un hospital y que padecía "una condición médica". (Abc.es-Especial)







