El Papa pide un mayor papel social de la iglesia en la isla

Expectativa política por el impacto de la visita, en un momento de cambios en el país. Miles de personas le brindaron una jubilosa bienvenida. Visitará el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre

EN SANTIAGO DE CUBA. Raúl Castro, presidente cubano, saluda al Papa que llegó ayer tarde a la isla. REUTERS
EN SANTIAGO DE CUBA. Raúl Castro, presidente cubano, saluda al Papa que llegó ayer tarde a la isla. REUTERS
27 Marzo 2012
SANTIAGO DE CUBA.- El Papa Benedicto XVI pidió a su llegada a Cuba por un mayor papel social de la Iglesia en la isla, donde buscará afianzar los lazos con el Gobierno pese a sus visiones contrapuestas sobre el modelo socialista vigente desde hace más de cinco décadas. Fue recibido por el presidente Raúl Castro en el aeropuerto de Santiago de Cuba bajo el atronador saludo de los cañones y los vítores de los feligreses, luego de cumplir en México una visita en la que pidió renovar la fe pese a la dramática violencia del narcotráfico. Desde el histórico encuentro entre el fallecido Juan Pablo II y el ex presidente Fidel Castro en 1998, la Iglesia Católica se convirtió en el principal interlocutor del Gobierno y muchos esperan que la visita aumente su papel de mediación en asuntos tan sensibles como presos políticos y grupos disidentes.

"Uno de los frutos importantes de aquella visita fue la inauguración de una nueva etapa en las relaciones entre la Iglesia y el Estado cubano; si bien todavía quedan muchos aspectos en los que se puede y debe avanzar", dijo el Pontífice, vestido de inmaculado blanco. "Especialmente por cuanto se refiere a la aportación imprescindible que la religión está llamada a desempeñar en el ámbito público de la sociedad", agregó.

Miles de personas brindaron una jubilosa recepción al papa gritando "Aquí está la juventud del Papa", quien a sus 84 años se embarcó en una gira por la región para reavivar la fe católica frente al creciente empuje de los credos protestantes, como evangelistas y pentecostales.

Aunque con menos magnetismo que sus respectivos predecesores, Raúl Castro y Benedicto XVI son vistos como líderes más pragmáticos. Este encuentro podría cimentar una alianza clave cuando la Iglesia intenta tener un mayor peso a través de programas sociales y educativos y el régimen busca apoyos para actualizar la economía sin renunciar a su ideario socialista. "La nación ha seguido invariablemente cambiando todo lo que deba ser cambiado conforme a las más altas aspiraciones del pueblo cubano y con la libre participación de éste en las decisiones trascendentales de nuestras sociedad, incluidas las económicas y sociales", dijo Castro, vestido con traje negro, corbata granate y lentes ahumados.

"Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarles en la esperanza, que nace de la presencia del amor de Dios en nuestras vidas", añadió ante Castro en el acto de bienvenida de la visita que se prolongará hasta mañana. Benedicto XVI visitará el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, a quién -dijo- pedirá "su intercesión para que guíe los destinos de esta amada nación por los caminos de la justicia, la paz, la libertad y la reconciliación". El papa no hizo alusiones políticas de actualidad. La visita es seguida con especial interés por la oposición al régimen y el exilio. (Reuters-DPA-especial)

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