"Sería de interés juzgar las responsabilidades de todos"

El presidente del TOF de Córdoba, Jaime Díaz Gavier, integró el tribunal local que firmó la primera condena a cárcel común a un ex comisario

SUBROGANTE. Díaz Gavier completó el TOF tucumano en el último juicio. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
SUBROGANTE. Díaz Gavier completó el TOF tucumano en el último juicio. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
26 Marzo 2012
"Jaime, cuando seas juez hacé las cosas de tal manera que todas las noches puedas dormir tranquilo". Las palabras que su padre le pronunció antes de morir fueron un legado para la vida profesional de Jaime Díaz Gavier (61). El letrado es juez de cámara del Tribunal Oral Federal de Córdoba desde hace 18 años, cuerpo que preside en la actualidad. Díaz Gavier estuvo en la provincia para completar el Tribunal Oral local que el viernes condenó a un ex comisario a 13 años de prisión en una cárcel común. Es la segunda vez que el abogado subroga a un vocal tucumano, la anterior había sido a fin de 2011 para la causa Aguirre-Weiss.

Además de las dos causas que se sustanciaron en Tucumán, Díaz Gavier participó de tres procesos en Córdoba. Allí tuvo la oportunidad de condenar por primera vez a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Jorge Rafael Videla.

- Condenó a Videla y a Menéndez, ¿qué significó esa oportunidad como profesional del derecho?

- En Córdoba, en 2008, hicimos el primer juicio en el país a un comandante de Cuerpo, nada menos que al del Tercer Cuerpo. Fue el primer juicio después del de las Juntas, en 1984. En 2010, condenamos a Videla. Creo que la significación de los juicios es altísima en tanto vienen a restablecer un orden jurídico que se alteró de manera brutal en la Argentina a partir del 24 de marzo del 1976. Además, había dejado heridas abiertas en el cuerpo social argentino que no tienen otra manera de cerrarse que a través de la Justicia, con todas las garantías de defensa para los imputados y los cuidados y atención para las víctimas.

- ¿Cómo vive el haber estudiado en esa época y ahora lograr una reparación como juez?

- Tenía 26 años en 1976, pertenezco a una generación de argentinos que asumió todo un compromiso político de participación. Algunos en una militancia más comprometida, como en organizaciones armadas, que no fue mi caso. Pero pertenecí a esa generación, comprometida con la necesidad de conseguir una sociedad más equitativa y justa. La vida después de muchos años de ejercicio profesional (en períodos democráticos), me llevó a ser designado juez de Cámara. Me permitió intervenir en estas causas tratando de, con equilibrio y equidistancia de las tensiones y pasiones que se ponen en juego, impartir justicia.

- Desde los organismos advierten que sería beneficioso unificar causas y que no lleguen tan fragmentadas a juicio.

- Muchas veces en la dificultad y el apremio de llevar adelante las causas se fragmentaron quizás en demasía los hechos que eran objeto de investigación y las consecuentes acusaciones. Tiene algunas consecuencias nocivas como el llamado permanente a algunos testigos que vuelven a declarar con una serie de consecuencias psicológicas. Lo ideal es que estén incluidos en un contexto mayor. Lo importante es que los procesos se vayan llevando adelante.

- En lo personal, ¿cómo vivió el testimonio de Emma Aguirre (secuestrada y torturada en 1977)?

- Siempre es tremendamente conmovedor escuchar el relato de personas que han vivido situaciones tan dramáticas. En muchos casos, gratuitas porque no se trataba de dirigentes políticos ni gremiales. Es conmocionante comprobar que el ser humano puede llegar hasta estos extremos de crueldad y maldad. Y cuánto dolor y destrucción psicológica y física, a veces terminando con la muerte, producen en las víctimas. Pero como juez tengo la obligación y el deber no dejarme condicionar en mi espíritu y en mi decisión en cuanto a la atribución de responsabilidades a los victimarios si no hay pruebas suficientes. Si hay alguna posibilidad de que los hechos hayan sido de otra manera, debo dictar la absolución. En Córdoba tuvimos algunas, cuestionadas y resonantes.

- ¿Cómo se prepara para una sentencia de este tipo?

- Es parte de un oficio. Hace 18 años que soy juez de cámara. En junio tenemos fijada ya la audiencia para la causa más grande de Córdoba y una de las mayores del país, que es "La Perla".

- ¿Cree que después de juzgar a los autores directos se comenzará a juzgar a otros sectores?

- Indudablemente, todo este trágico período de la historia argentina que se inicia de manera formal en el 76' no hubiera sido posible sin la complicidad, indiferencia o el "mirar para otro lado" de otros estamentos de la sociedad. De la Justicia, de la Iglesia, de sectores empresariales. De alguna manera se beneficiaban o participaban de estos mecanismos ilegítimos de eliminación física de los opositores. Si se llevan adelante causas, dependerá de la promoción de acciones que deben llevar los fiscales. Sería de absoluto interés juzgar las responsabilidades de todos los sectores que contribuyeron y apañaron un gobierno que fue ilegítimo.

Comentarios