Caminando la ciudad

22 Marzo 2012
Peligra la salud por cloacas rotas
En Avenida Francisco de Aguirre al 3.600 se rompió la tapa de una cloaca hace un par de semanas. Según los vecinos son comunes los olores nauseabundos y las aguas servidas sobre el pavimento, situaciones que ponen en riesgo la vida de los que viven en el lugar y de los transeúntes. Los vecinos pidieron a la SAT y a la Municipalidad de la Capital que les brinden una pronta solución, pero aún no han recibido respuestas.

Quedan aislados con las lluvias
En Chañar Muyo, que depende de la comuna de Los Gómez (en Leales), los caminos están tapados de malezas y resultan intransitables. "Cuando llueve las calles internas se transforman en un barrial y quedamos totalmente aislados. No hay manera de que den una solución a nuestros pedidos", cuenta Patricia Chicolari, vecina de la zona. Ella solicita a las autoridades que se coloque un enripiado, se limpie y pasen máquinas viales por los caminos. "Esto sucede en todo Leales", agregó.

El 9 los deja en zonas oscuras y peligrosas
La línea 9 de colectivos interurbanos que circula por avenida Francisco de Aguirre, frente al barrio Lomas de Tafí, no respeta las paradas señalizadas. Los vecinos del lugar reclamaron que muchas veces han dejado a los pasajeros en zonas oscuras y peligrosas, donde son víctimas frecuentes de asaltos y robos. Además, cuentan que los choferes cobran el pasaje $2,40 hasta esa zona, cuando el boleto en realidad cuesta $2. "Obviamente se guardan el vuelto", denuncian.

Oscuro a plena luz del día
¿Se olvidaron de la calle Congreso, en Tafí Viejo? Esa es una de la preguntas que se hace una lectora que vivió toda su vida en esa zona, y que en nombre de sus vecinos solicita que poden los árboles. "Los ejemplares son viejos y hace años que no pasan los empleados de la Municipalidad de Tafí Viejo por la calle Congreso. Caen las ramas y las hojas, y eso termina siendo muy peligroso para los autos que circulan por ahí", aclaró (la lectora pidió que no se publique su nombre). Además, cuenta que no pasan los rayos del sol, y a plena luz del día está todo oscuro.

Nadie quiere hacerse cargo de los cráteres
La disputa entre Yerba Buena y El Manantial sobre la pertenencia de la zona que se ubica entre Camino de Sirga y San Martín tiene como consecuencia que nadie se haga cargo de los "cráteres" o baches que se han producido en el pavimento de la zona. A causa de esto se han generado numerosos accidentes. Los vecinos solicitaron a la entidad correspondiente que solucionen el problema. Comentaron a LA GACETA que en la Municipalidad de Yerba Buena les informaron que ese lugar corresponde a El Manantial, y que esta discusión sobre quién deben reparar la calle lleva varios meses.

Groserías a las cuatro de la mañana
El Complejo Nicolás Avellaneda, ubicado entre 24 de Septiembre y Suipacha, es conocido por ser un centro donde los jóvenes practican múltiples deportes. Pero una vecina afirma que hasta las cuatro o cinco de la mañana se escucha a los chicos gritando cuando terminan de jugar algún partido de fútbol, u otra actividad. "Gritan groserías y luego orinan en la Suipacha entre San Martín y 24 de Septiembre. Queda todo hecho un asco e intransitable a la mañana siguiente", destacó la lectora. Ella realizó la denuncia en el complejo, pero el encargado no hizo nada al respecto. Cristina -como se llama la denunciante (pidió que no se publique su apellido)- invitó a los vecinos a juntar firmas para presentar en la Defensoría del Pueblo, y así solicitar una pronta solución.

Da escalofríos la cantidad de agua desperdiciada
"Luego de ver el aviso en la televisión de que hay que cuidar el agua, da escalofríos pensar en la cantidad que se derrocha en Las Talitas", cuenta una vecina del Barrio Apem. "Nos cansamos de reclamar a la SAT. Hay agua en casi todas las veredas. Son muchas las pérdidas. Es impresionante la cantidad que se está desaprovechando", agregó. Según la lectora, a partir de un reclamo que realizaron tiempo atrás la compañía hizo un pozo que nunca se tapó, en la calle Macías Pozo, con lo que el problema se agravó.

Toman agua con gusto a tierra
El agua con gusto a tierra es una de las consecuencias que sufren los vecinos de Diego de Villarruel al 100, en Villa 9 de Julio, debido a una rotura en una red de cañerías de la zona. "Se rompió el pavimento y ya se ha convertido en un pozo peligroso para colectivos, autos, motos y carros que pasan por allí. Y también algunos días sufrimos el tener que beber agua con gusto a tierra, que se filtra en las cañerías. Este daño fue causado por personas desconocidas sin autorización de la SAT", afirman los vecinos. El hecho fue informado a las autoridades de la empresa, pero no recibieron respuesta. "¿Tendremos que sufrir las consecuencias de un accidente para su pronta solución?, concluyen los vecinos que dejaron el reclamo en LA GACETA.

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