Hallan un retrato de Chopin hecho por un preso de Auschwitz

El cuadro fue creado en 1943 por el prisionero polaco, Mieczyslaw Koscielniak.

20 Febrero 2012
CRACOVIA, Polonia.- Un retrato que alguna vez estuvo colgado en el campo de concentración nazi de Auschwitz del compositor polaco, Frederic Chopin, reapareció en la vivienda de un profesor universitario casi siete décadas después de ser pintado.

Creado en 1943 por el prisionero de Auschwitz, y artista polaco, Mieczyslaw Koscielniak, el cuadro perteneció a una serie de obras realizadas como parte de una campaña de relaciones públicas sobre el tratamiento de los detenidos en el campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial, donde los nazis asesinaron más de un millón de personas.

Se creía que la serie de retratos que hizo Koscielniak, quien murió en 1993, fueron destruidos por el régimen cuando se retiraron del centro de detención antes de que el lugar fuera liberado por el Ejército Rojo, en 1945.

"Todos los demás cuadros se destruyeron, pero este sobrevivió como si fuera una chispa de esperanza, sobre todo para los prisioneros", manifestó el actual propietario, Aleksander Skotnicki, un profesor de la Universidad Jagiellonian de Cracovia.

Rodeado de arte

El propietario se dio cuenta de la importancia de la obra, que estaba en su departamento, a principios de este año, unos días antes del aniversario número 67 de la liberación de Auschwitz. El hombre se encontró con la descripción del retrato en un libro sobre Koscielniak, cuyas iniciales "MK" y el año en que fue pintado aparecen en una esquina.

"Recibí la pieza de mi secretaria, Krystyna Szymanska, quien al parecer la recibió de un miembro de la Comisión para la Investigación de Crímenes de Guerra de los Nazis, Jan Sehn", explicó. El cuadro junto a otros en las paredes de un edificio en el que ensayaba la orquesta de prisioneros de Auschwitz.

"Muy a menudo, el comandante o los soldados de las SS llevaban a invitados al salón de música, para que pudieran escuchar la orquesta y para demostrar que los prisioneros no estaban tan mal", relató Jolanta Kupiec, antigua comisaria del museo de Auschwitz y autora de un libro sobre Koscielniak.

El retrato, que muestra el perfil de Chopin con su característico pelo abundante y su nariz afilada, es excepcional debido a que a los nazis no les gustaba el arte que estuviera vinculado con la cultura alemana o austríaca. (Reuters)

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