Rescatá la calidez y la nobleza de un clásico

Una vez que a los muebles antiguos se los desnuda y se les quita viejas capas de pintura pueden mostrar su auténtico valor. El encanto de las vetas y los ojos le dan un plus a la madera. Sólo hay que saber recorrer anticuarios y casas de artículos usados y decir: "¡esto quiero!".

FOTO TOMADA DE REVISTA CASA.
FOTO TOMADA DE REVISTA CASA.
10 Febrero 2012
¿Qué es lo primero que querés que salte a la vista? ¿El diseño de un mueble moderno o su calidad? Si lo que te importa es lo segundo, te tiene que gustar la madera, su olor inconfundible y su aspecto macizo, fuerte, ajeno al paso del tiempo. Los muebles de madera lavada son los únicos que, a través de sus ojos naturales bien definidos, hacen evidente la nobleza del material con que fueron hechos. Por eso, aunque la madera no sea muy costosa, el sólo hecho de no ser MDF (fibra de densidad media) le da un plus a tu decoración.

Diferentes tipos
No hace falta que sean de roble ni de otra madera muy dura. El pino de Oregon, la pinotea y el cedro son excelentes. En muebles antiguos o simplemente viejos, estas maderas saben mostrar muy bien el encanto del tiempo acumulado en sus vetas, en sus hendiduras y en sus marcas. Debajo de sucesivas capas de pintura muchas veces se encuentran grandes tesoros, que pueden hallar su sitio en los mejores lugares de la casa. Sólo es cuestión de entrenar el ojo para recorrer los anticuarios o los remates de muebles de segunda mano; en una de esas tenemos la suerte de rescatar una pieza ideal.

Pueden ser mesitas ratonas, viejos armarios de algún antiguo almacén, sillas de estilo Thonet, armarios de campo y baúles de pinotea (una madera muy barata) que se puede refuncionalizar en un living o como mesa auxiliar. Lo más importante es que cada mueble lavado es único y le confiere esa impronta al diseño de interiores.

¿Casa o departamento?
"Estos muebles se usan mucho en casas de campo o country. Lo que ocurre es que estas piezas son muy grandes y no entran en los departamentos nuevos. Por lo general, para estos últimos se buscan muebles más chicos, como mesas de luz o sillitas tipo Luis XV", cuenta María Fernanda Bravo, de un negocio de antigüedades. Los precios dependen mucho del estado de conservación en que se encuentre la pieza.

Las maderas claras, con pocos nudos y vetas bien marcadas, son las más fáciles de combinar. Quedan muy bien en cualquier diseño, aumentando calidez y posibilidades de integración a cada ambiente. Crear tensiones entre muebles de diferentes épocas sobre una caja neutra en la que predominan los tonos crudos puede resultar un juego estético tan apasionante como original.

para que quede impecable
Luego de pasarle el removedor a esta pequeña mesa auxiliar se aguardaron 10 minutos y luego se utilizó lija para madera. Algunas maderas, como el pino de Oregon o la pinotea, al ser rasqueteadas forman pelusa. Para eliminarla se tiene que aplicar una mano de laca para madera muy diluida en thinner, y luego rasquetear cuando esté seca. Una vez que el mueble esté bien limpio, aplicar cera en pasta de color roble claro (la natural deja restos blancos). Si tomás en cuenta estos consejos, tu mueble, por más viejo y arruinado que esté, va a quedar impecable.

Una "joyita" en el comedor
Una pieza única como esta vieja biblioteca-archivero puede ser rescatada del olvido y reutilizada en el living. Sirve muy bien para exponer la vajilla o para tener a mano las bebidas, listas para el momento del brindis. Resulta un complemento ideal para el comedor o la biblioteca, pero también se integra armónicamente con la zona de estar. En los cajones inferiores pueden guardarse desde servilletas y manteles hasta los cubiertos. Todo lo que tenga lugares para guardar cosas contribuye a mantener la casa en orden. El estilo del mueble es lo de menos, lo importante es que se vea la madera.

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