La guerra de los sánchez vicario

La ex tenista y Nº 1 del mundo acusó a sus padres y familia de haberse quedado con su fortuna, estimada en unos US$ 45 millones.

¿SONRISA FALSA? La tenista asegura haber perdido la sonrisa por culpa de su familia que la dejó sin un dólar.
¿SONRISA FALSA? La tenista asegura haber perdido la sonrisa por culpa de su familia que la dejó sin un dólar.
08 Febrero 2012
MADRID.- Las cosas no son siempre lo que parecen: basta con ver el caso de Arantxa Sánchez Vicario, aquella número uno del mundo del tenis inseparable de su familia y que parecía ser feliz así. Nada de eso: según sus últimas confesiones, casi se podría decir que odió y odia a sus padres. "El mito de una familia Sánchez Vicario unida y feliz era eso: un mito", escribió la tricampeona de Roland Garros en un libro autobiográfico ("¡Vamos! Memorias de una vida, una lucha y una mujer") presentado ayer en España.

El tenis marcó a la familia Sánchez Vicario. Arantxa, la menor, fue la más exitosa de todos, pero Emilio llegó a ser número siete del mundo y capitán del equipo español de la Copa Davis, Javier se situó entre los 30 primeros y Marisa jugó en buen nivel en los campeonatos universitarios de EE.UU.

Marisa y Emilio, los padres de los cuatro, fueron omnipresentes en la carrera de Arantxa, que a los 17 años sorprendió Steffi Graf en la final de Roland Garros 1989. Pero esa presencia sin pausas asfixiaba a la jugadora, confiesa hoy ella, y habla de su madre: "es una mujer de carácter fuerte, y para ella la disciplina y la victoria pasaban por delante de cualquier otra consideración, cuando tal vez lo que yo hubiera necesitado eran una palabras de cariño".

Pero la principal acusación de la ex jugadora es que sus padres la dejaron en bancarrota, que de sus U$S 45 millones en ganancias no queda casi nada. "Mi padre ha disfrutado de plenos poderes para decidir y gestionar mis recursos (...). Mensualmente se me otorgaba una cantidad de la que yo le daba cuenta puntual, y en ningún momento me preocupé de preguntarle. Me han dejado sin nada, estoy endeudada y mis propiedades son muy inferiores a las que tiene mi hermano Javier, que a lo largo de su carrera ha ganado mucho menos que yo. ¿Puedo aceptar este abuso y quedarme callada? No voy a hacerlo", asegura la ex tenista, que tiene problemas con el fisco español por impuestos liquidados como residente en Andorra, por una cifra cercana a los U$S 4,2 millones.

Esta revelaciones apuntan a un fenómeno que no es nuevo en el tenis: también Graf y la serbia-australiana Jelena Dokic, entre otras, tuvieron graves problemas con sus padres. Pero la crudeza Arantxa generaron en España.

Y, casi de inmediato, una implacable respuesta de su madre. "Con enorme sorpresa, y gran dolor, constaté que nuestra hija Arantxa había dado un paso más en su voluntad de herirnos y humillarnos", dijo en un comunicado Marisa, que aseguró haberse enterado de lo que escribió su hija leyendo el sábado el diario "El Mundo".

La madre de la jugadora destaca que el padre, Emilio, sufre un "cáncer durísimo de intestino", mal de Alzheimer y tiene problemas de corazón. "En todo este tiempo no hemos recibido ni una sola visita de nuestra hija Arantxa. Ni un mínimo atisbo de preocupación. Ni un ¿cómo estáis?", añadió.

¡Polémica!
El éxito marcó la carrera de Arantxa Sánchez Vicario, pero hoy su partido es otro. La ex tenista escribió en su autobiografía "¡Vamos!" que cree que sus familiares dilapidaron su fortuna y la dejaron en la ruina.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios