Dos mujeres desaparecieron durante enero en Tucumán

Una joven denunció que intentaron secuestrarla en Amaicha del Valle.

06 Febrero 2012
A Susana Trimarco no quisieron tomarle la denuncia el día que María de Los Ángeles "Marita" Verón desapareció. Según contó, la Policía le decía que seguramente la joven se había ido con el novio o con las amigas. "Eso sigue pasando con las chicas que desaparecen hoy", afirmó Trimarco.

Lo cierto es que durante enero desaparecieron dos mujeres en Tucumán y una tercera denunció que la persiguieron e intentaron secuestrarla.

Una de ellas es Beatriz del Valle Aguirre. El 2 de enero, la mujer de 36 años baldeaba la vereda de su casa, en barrio Ejército Argentino. Después no volvieron a verla. Nadie vio ni escuchó nada; simplemente desapareció.

Su marido y su hija adolescente encabezan la búsqueda, pero no se sabe nada.

Sospechas de un auto
La última vez que vieron a Zulma Elizabeth Brizuela fue el 12 de enero. Ese día la mujer había ido a trabajar a una casa de familia de la capital, donde era empleada doméstica. A la noche salió con rumbo a su casa, en la localidad de García Fernández, departamento de Leales, pero nunca llegó. Al principio, un almacenero de la zona le contó a la familia de Zulma que esa noche vio parar un auto color óxido y que unas personas metieron a la joven al vehículo y se la llevaron. Pero después, el hombre tuvo miedo y no se animó a declarar esto en la Justicia.

El abogado Germán Díaz, miembro de la fundación María de los Ángeles, contó que la mujer logró comunicarse con su hermana tres días después. La llamó por teléfono aparentemente desde una cabina pública y le pidió que levanten el corte de ruta que estaban realizando en reclamo de su aparición. Agregó que estaba bien, pero luego empezó a llorar y la comunicación se cortó abruptamente.

Su hermana no le creyó; había notado angustia en la voz de la joven y había escuchado ruidos de autos, como si estuviera cerca de alguna ruta.

Díaz señaló que la semana pasada se solicitaron informes a las diferentes empresas de telefonía para tratar de rastrear a Zulma, pero todavía no hubo una respuesta.

Notó que la seguían
Otra mujer de 33 años pasó cinco horas escondida en un matorral para evitar que la secuestraran. La joven caminaba por la plaza principal de Amaicha del Valle, adonde había ido de vacaciones, cuando notó que un grupo de personas la acosaba y la seguía.

Corrió cuatro cuadras hasta que encontró un lugar donde ocultarse y desde allí llamó por teléfono a su hermana para avisarle lo que estaba sucediendo. La mujer, que se encontraba en la capital, se comunicó con Gendarmería y la encontraron a la medianoche.

Una vez en su casa, la joven contó que lo que más la asustó fue que intentó pedir ayuda a la gente que se encontraba en la calle y nadie le respondía.

Actualmente recibe asistencia de un psicólogo de la fundación que dirige Trimarco. "Quedó muy shockeada", aseveró Díaz.

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