Pablo Moyano denunció "una política de ajuste"

El hijo del titular de la CGT y segundo del Sindicato de Camioneros subió el tono en la relación con la presidenta Cristina Fernández. Esto "es parte del ajuste que se está anunciando para los próximos meses, y ya empezaron a atacar las fuentes de trabajo por la rebaja salarial", aseguró el dirigente .

MANIFESTACIÓN. Integrantes del Sindicato de Camioneros protestaron ayer en Puerto Madero, Buenos Aires, por el despido de trabajadores de Trelew. TELAM
MANIFESTACIÓN. Integrantes del Sindicato de Camioneros protestaron ayer en Puerto Madero, Buenos Aires, por el despido de trabajadores de Trelew. TELAM
25 Enero 2012
BUENOS AIRES.- Pablo Moyano, número dos del gremio Camioneros e hijo del jefe de la CGT, Hugo Moyano, acusó al gobierno de aplicar "una política de ajuste" y reconoció, al igual que otros dirigentes sindicales, que el diálogo de la central obrera con la presidenta Cristina Fernández continúa interrumpido.

El dirigente del sindicato de choferes subió el tono de las declaraciones que antes habían dado los moyanistas Omar Plaini (canillitas) y Omar Viviani (taxis) sobre la relación cada vez más distante de la jefa de Estado con el titular de la Confederación General del Trabajo.

Con Cristina Fernández "no hay diálogo; se habla con algunos funcionarios, pero hace rato que no habla con la ?presi?. Habría que preguntarle a ella por qué no quiere dialogar con Moyano. Nosotros vamos a seguir con nuestra postura en la defensa de los trabajadores. Nosotros no hemos cambiado", afirmó Pablo Moyano sobre el vínculo que su padre tiene con la primera mandataria. El distanciamiento se agravó en las últimas semanas por la decisión del jefe camionero de resistir su salida de la conducción de la central obrera y también por coqueteos con la CTA opositora de Pablo Micheli, con quien hasta podría participar de una marcha contra el gobierno.

"Nosotros estamos en estado de movilización permanente. Hace pocos días atrás en Córdoba hubo problemas con los trabajadores de la recolección, en Mar del Plata con compañeros barrenderos.

"Creemos que, aunque en muchas partes del Gobierno lo están negando, es parte del ajuste que se está anunciando para los próximos meses, ya empezaron a atacar las fuentes de trabajo por la rebaja salarial", afirmó Pablo Moyano.

Al respecto, advirtió que "van a venir tiempos difíciles si se quiere continuar con una política de ajuste" y reclamó que sea el Ministerio de Trabajo nacional el que "no puede permitir" que "empresas multinacionales tomen medidas de ajuste y rebajas salariales".

En tanto, Viviani, secretario gremial de la CGT y titular del sindicato de choferes de taxis, también reveló que "no hay hace tiempo una reunión orgánica entre el Consejo Directivo de la CGT y la presidenta de la Nación, pero seguramente la va a haber".

En declaraciones a radio La Red, el taxista dijo además que "hemos demostrado durante ocho años que nunca al movimiento obrero se le salió la cadena" y precisó que una eventual medida de fuerza para reclamar aumentos salariales "es una decisión que debe tomar orgánicamente el Consejo Directivo de la CGT".

"Es cierto que no hay una relación tan estrecha como la que había cuando el presidente de la Nación era el compañero Néstor Kirchner. Hubo en el primer gobierno de Cristina una relación muy buena, pero son dos personalidades distintas la de la Presidenta y la de Hugo Moyano", admitió.

Por su parte, Plaini afirmó que "si bien no estamos en el mejor momento, eso no quiere decir que la CGT no se vaya a sentar con el Gobierno. Si el Gobierno se sentó con la nueva cúpula eclesiástica, con Paolo Rocca de Techint, y conversa permanentemente con la UIA, ¿cuáles son los impedimentos para conversar con la CGT?", planteó el sindicalista.

Finalmente, el titular del sindicato de canillitas respondió al ser consultado sobre si el distanciamiento se debía a una cuestión personal, que le "costaría mucho creer que Cristina (Fernández) haga una cuestión personal con un dirigente sindical". (DyN)

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