Por suerte, el clima ayer nos dio una tregua y pudimos disfrutar de unos refrescantes 42 grados a la sombra. Los teléfonos de la Redacción, como desde hace varios días, no cesaron de aturdir. "No tengo agua", "no tengo luz", "se me quemó la heladera", "tengo un bebé enfermo", "esto es una locura" y así todo el día, los lectores llamaron para enviar cordiales mensajes navideños a las autoridades provinciales y a los gerentes de la SAT y de EDET. Más que una Redacción, de a ratos pareció un call center de atención psicológica. En la calle, los municipales seguían luchando contra la venta legal, el empleo en blanco y el pago de impuestos utilizando para ello un ejército de vendedores ambulantes. Mientras, en el Senado de la Nación, seguían cenando proyectos "para todos" los gustos a la orden del Amado chef. Tenía pensado un final para esta crónica, pero lo extravié. "Papel papel, el que lo encuentre para él".







