12 Diciembre 2011 Seguir en 
ROMA, Italia.- El primer ministro italiano, Mario Monti, enfrentará una semana de huelgas luego de que los tres principales sindicatos se unieron para protestar contra el paquete de austeridad que promueve su gobierno.
Después de reunirse ayer con Monti, los líderes sindicales confirmaron las huelgas con las que amenazaron la semana pasada, cuando se anunció el plan de 33.000 millones de euros.
Los sindicatos aceptan la necesidad de más austeridad, pero dicen que el plan de Monti es injusto. Creen que en vez de recaudar más dinero gravando a los pensionados y a las personas de menores ingresos, el Gobierno debería aumentar los impuestos a los ricos.
"Hay rasgos incomprensibles de desigualdad", dijo Susanna Camusso, jefa de Cgil, el mayor sindicato del país, al diario La Repubblica.
Monti subrayó la "extrema urgencia" ante la que está su Gobierno para restaurar la confianza de los inversores en medio de la crisis de deuda de la zona euro, y dijo que estaba abierto a enmiendas siempre y cuando pudieran ser completamente financiadas.
Personal de puertos, autopistas y transporte paran hoy durante tres horas y los trabajadores metalúrgicos -incluyendo los de la automotriz Fiat- harán una huelga durante ocho horas.
Los operadores de imprentas cesarán sus actividades durante un turno completo y la mayoría de los diarios no serán publicados el martes.
El 15 y 16 de diciembre habrá huelgas del transporte público. Los empleados bancarios no trabajarán durante la tarde del 16 y la administración pública cerrará un día entero el lunes 19.
Por primera vez en seis años de división, los tres líderes sindicales compartirán un escenario para hablar a los trabajadores en huelga frente al Parlamento el lunes.
La oposición de los sindicatos no afectará el apoyo parlamentario al paquete, señaló el lunes Pier Luigi Bersani, secretario del Partido Democrático (PD) de centroizquierda. El PD tiene a muchos miembros de sindicatos entre sus seguidores.
Bersani dijo al diario Corriere della Sera que compartía las preocupaciones de los sindicatos sobre los efectos de los aumentos de impuestos y los recortes de jubilaciones a los italianos de bajos ingresos, pero que el apoyo de su partido seguía garantizado.
"Seremos responsables. Nuestro respaldo no está en discusión", aseguró. "Esta corrección del presupuesto es un mensaje para Europa", añadió. (Reuters)
Después de reunirse ayer con Monti, los líderes sindicales confirmaron las huelgas con las que amenazaron la semana pasada, cuando se anunció el plan de 33.000 millones de euros.
Los sindicatos aceptan la necesidad de más austeridad, pero dicen que el plan de Monti es injusto. Creen que en vez de recaudar más dinero gravando a los pensionados y a las personas de menores ingresos, el Gobierno debería aumentar los impuestos a los ricos.
"Hay rasgos incomprensibles de desigualdad", dijo Susanna Camusso, jefa de Cgil, el mayor sindicato del país, al diario La Repubblica.
Monti subrayó la "extrema urgencia" ante la que está su Gobierno para restaurar la confianza de los inversores en medio de la crisis de deuda de la zona euro, y dijo que estaba abierto a enmiendas siempre y cuando pudieran ser completamente financiadas.
Personal de puertos, autopistas y transporte paran hoy durante tres horas y los trabajadores metalúrgicos -incluyendo los de la automotriz Fiat- harán una huelga durante ocho horas.
Los operadores de imprentas cesarán sus actividades durante un turno completo y la mayoría de los diarios no serán publicados el martes.
El 15 y 16 de diciembre habrá huelgas del transporte público. Los empleados bancarios no trabajarán durante la tarde del 16 y la administración pública cerrará un día entero el lunes 19.
Por primera vez en seis años de división, los tres líderes sindicales compartirán un escenario para hablar a los trabajadores en huelga frente al Parlamento el lunes.
La oposición de los sindicatos no afectará el apoyo parlamentario al paquete, señaló el lunes Pier Luigi Bersani, secretario del Partido Democrático (PD) de centroizquierda. El PD tiene a muchos miembros de sindicatos entre sus seguidores.
Bersani dijo al diario Corriere della Sera que compartía las preocupaciones de los sindicatos sobre los efectos de los aumentos de impuestos y los recortes de jubilaciones a los italianos de bajos ingresos, pero que el apoyo de su partido seguía garantizado.
"Seremos responsables. Nuestro respaldo no está en discusión", aseguró. "Esta corrección del presupuesto es un mensaje para Europa", añadió. (Reuters)







