23 Noviembre 2011 Seguir en 
Mientras hojea un libro sobre el mundo misterioso de las brujas, los enormes ojos de Silvina Ardiles (8 años) brillan en todo su esplendor. Pero no por los escasos dibujos que tiene la publicación, sino por las palabras; las mágicas palabras que transforman la historia en una aventura insospechada. Y es precisamente eso, una aventura, lo que significa la lectura para Silvina.
En medio del bullicio del patio del colegio San Javier, de Yerba Buena, los compañeros de Silvina también disfrutan con los libros que LA GACETA les llevó ayer, en nombre de la revista Nueva y de la Fundación Leer. El colegio recibió una caja repleta de publicaciones de las más variadas como parte del premio del concurso "Juntos por una Argentina lectora", del que resultó ganador. "Nos sentimos realmente orgullosos de que nuestra institución haya sido reconocida, ya que es una manera de hacer visible todo un trabajo minucioso que las docentes vienen haciendo desde hace mucho tiempo", señaló la directora de la institución, Nelly de Grimberg.
El acto de entrega, desprovisto de toda formalidad, congregó en el patio de la escuela no sólo a los alumnos de segundo grado -protagonistas del proyecto premiado-, sino también a los padres, que participaron activamente en las distintas actividades.
"Cuando las propuestas están bien guiadas, los chicos se entusiasman y contagian ese impulso a toda la familia. Lo bueno de este proyecto es que los padres, abuelos y hermanos de cada alumno también participaron en las actividades de lectura. Eso es tremendamente positivo", señaló María Teresa Vera, mamá de uno de los chicos.
Una actividad completa
Según Pilar Soto, una de las docentes autoras del proyecto, el trabajo con los chicos fue absolutamente gratificante. "La lectura es una actividad completa, porque acerca la cultura al niño, enriquece su vocabulario, favorece su razonamiento y abre la mente de los chicos permitiéndoles volar con la imaginación", señaló. Y agregó: "no hubiéramos podido hacer nada sin la eficaz ayuda de los padres, porque ellos se sumaron de entrada al proyecto. Participaron en las jornadas de lectura y, además, se comprometieron a seguir con actividades en sus casas. El resultado es realmente asombroso. Los chicos han aprendido a disfrutar con la lectura".
Los libros donados por la Fundación Leer y por la revista Nueva (entre los que se encuentran clásicos como "La historia interminable" de Michael Ende y "El Dr. Jekyll y Mr. Hyde", de Robert Louis Stevenson) integrarán la biblioteca de la escuela, que está en etapa de formación. "La intención es hacer una biblioteca móvil, una suerte de trencito cuyos vagones, al unirse en círculo, permiten crear un ambiente íntimo y relajado para la lectura", comentó Vera.
Mientras tanto los chicos, cada uno con su libro, se mostraron felices con la posibilidad de tener una biblioteca donde juntarse a leer. "A mi me gustan las historias de aventuras. La que más me atrapó fue ?Alicia en el país de las maravillas?. Aunque la verdad, no me gustaría pasar por todo lo que ella pasó", cuenta Milagros Marzano, de 8 años. A su lado, su compañera Micaela Noli asiente: "los libros nos ayudan a sentirnos princesas y también heroínas".
En medio del bullicio del patio del colegio San Javier, de Yerba Buena, los compañeros de Silvina también disfrutan con los libros que LA GACETA les llevó ayer, en nombre de la revista Nueva y de la Fundación Leer. El colegio recibió una caja repleta de publicaciones de las más variadas como parte del premio del concurso "Juntos por una Argentina lectora", del que resultó ganador. "Nos sentimos realmente orgullosos de que nuestra institución haya sido reconocida, ya que es una manera de hacer visible todo un trabajo minucioso que las docentes vienen haciendo desde hace mucho tiempo", señaló la directora de la institución, Nelly de Grimberg.
El acto de entrega, desprovisto de toda formalidad, congregó en el patio de la escuela no sólo a los alumnos de segundo grado -protagonistas del proyecto premiado-, sino también a los padres, que participaron activamente en las distintas actividades.
"Cuando las propuestas están bien guiadas, los chicos se entusiasman y contagian ese impulso a toda la familia. Lo bueno de este proyecto es que los padres, abuelos y hermanos de cada alumno también participaron en las actividades de lectura. Eso es tremendamente positivo", señaló María Teresa Vera, mamá de uno de los chicos.
Una actividad completa
Según Pilar Soto, una de las docentes autoras del proyecto, el trabajo con los chicos fue absolutamente gratificante. "La lectura es una actividad completa, porque acerca la cultura al niño, enriquece su vocabulario, favorece su razonamiento y abre la mente de los chicos permitiéndoles volar con la imaginación", señaló. Y agregó: "no hubiéramos podido hacer nada sin la eficaz ayuda de los padres, porque ellos se sumaron de entrada al proyecto. Participaron en las jornadas de lectura y, además, se comprometieron a seguir con actividades en sus casas. El resultado es realmente asombroso. Los chicos han aprendido a disfrutar con la lectura".
Los libros donados por la Fundación Leer y por la revista Nueva (entre los que se encuentran clásicos como "La historia interminable" de Michael Ende y "El Dr. Jekyll y Mr. Hyde", de Robert Louis Stevenson) integrarán la biblioteca de la escuela, que está en etapa de formación. "La intención es hacer una biblioteca móvil, una suerte de trencito cuyos vagones, al unirse en círculo, permiten crear un ambiente íntimo y relajado para la lectura", comentó Vera.
Mientras tanto los chicos, cada uno con su libro, se mostraron felices con la posibilidad de tener una biblioteca donde juntarse a leer. "A mi me gustan las historias de aventuras. La que más me atrapó fue ?Alicia en el país de las maravillas?. Aunque la verdad, no me gustaría pasar por todo lo que ella pasó", cuenta Milagros Marzano, de 8 años. A su lado, su compañera Micaela Noli asiente: "los libros nos ayudan a sentirnos princesas y también heroínas".







