12 Octubre 2011 Seguir en 
Estás viendo tu serie favorita y, de repente, las fotos que sacaste el fin de semana aparecen en la pantalla, metidas en el medio del argumento. O descubrís al protagonista escuchando las canciones que hace tiempo organizaste en tu playlist. O al personaje más lindo leyendo los mensajes que le dedicaste en las redes sociales. ¿Se puede esperar eso de una historia concebida y producida en Hollywood? Sí en el caso de "Aim high", la serie de Warner Bros. que se emitirá exclusivamente por Facebook a partir del martes que viene y que se propone hacer participar a los usuarios en su devenir.
"Aim high" trata acerca de un estudiante de secundaria (en la piel de Jackson Rathbone, conocido por haber actuado en la saga "Crepúsculo") que lleva una doble vida como agente de contraterrorismo del gobierno de Estados Unidos, bajo el alias de Nick Green. En esta función, vive aventuras secretas semanales que, además de incluir mucha acción, son las que posibilitarán la interacción con la audiencia. "El programa se vuelve personal. La música que escuchan los personajes viene de la lista de reproducción del usuario y de su perfil se extraen las imágenes que se ven en las paredes, en las pantallas de televisión y las que contienen los portarretratos", indicó McG, el director, a la agencia de noticias Reuters.
McG no es precisamente un improvisado en el mundo del espectáculo: antes, ha estado al frente de las películas "Los ángeles de Charlie" y "Terminator salvation", y de las series "Supernatural" y "Chuck". En esta nueva apuesta intentará convocar al público adolescente con una estética que combina la novela gráfica y los cómics con sobreimpresos en la pantalla. La primera temporada cuenta con seis episodios semanales que, a diferencia de los de la televisión, durarán 10 minutos cada uno. La serie podrá verse en el perfil www.facebook.com/aimhighseries, y hay expectativas de una segunda temporada.
También ha sido el objetivo de seducir al público joven lo que primó a la hora de elegir el elenco: además de Rathbone, estará Aimee Teegarden (de "Friday Night Lights") y también se incluyó a expertos en sitcoms, como Greg Germann (de "Ally McBeal") y Rebecca Mader (de "Lost"). "Para los actores no hay diferencia en la manera en que trabajamos para esta serie o para una clásica. Está claro que estamos yendo en una única dirección: los contenidos guionados se están mudando a internet, a los teléfonos y a las tabletas", consideró Germann, quien interpreta al director de la escuela donde asiste el joven espía.
Íntimo e interactivo
La idea principal de la serie es que los protagonistas tengan siempre a mano un dispositivo tecnológico. Este será el "componente revolucionario" -en palabras de McG- que permitirá a los usuarios de Facebook participar de la trama en tiempo real. Los espectadores podrán incorporar sus fotos o nombres para verlos aparecer, por ejemplo, en un póster en la cafetería, en un graffiti en el baño de la escuela o en las pantallas que manejan los protagonistas. Para ello, Warner pretende que el público opte por ver los capítulos en "modo personalización", con la promesa de que los datos que compartan no serán almacenados.
"Mirar una serie es un acto pasivo. Al mudarlo a Facebook, la experiencia se vuelve más íntima. Se incorporan los ?Me gusta? y las preferencias de cada espectador. En cambio, no estás implicado cuando ves un programa en FOX, NBC o cuando vas al cine", anticipó McG, al ahondar en el concepto de "series sociales".
La propuesta de mudar este tipo de proyectos a la web no es novedosa. Se trata de una tendencia que ha dado lugar a un nuevo modelo de negocios, en épocas de "vacas flacas" para los estudios de Estados Unidos, en los que el número de gente en las salas no ha crecido por al menos dos años.
De hecho, Warner está detrás de otro proyecto, titulado "H+" y dirigido por Bryan Singer, el responsable de "X-Men", "Los sospechosos de siempre" y "Superman vuelve". Esta serie en webisodes (episodios en la web) cuenta una historia en la que un dispositivo implantado en los seres humanos permite conectar sus sistemas nerviosos a internet durante las 24 horas. Aunque el formato de estos programa es parecido a los de la pantalla chica, con el objeto de garantizar una rápida aceptación por parte de la audiencia, los anunciantes todavía esperan: el mundo de la publicidad en la red está lejos de ser tan apetecible como su par televisivo.
"Aim high" trata acerca de un estudiante de secundaria (en la piel de Jackson Rathbone, conocido por haber actuado en la saga "Crepúsculo") que lleva una doble vida como agente de contraterrorismo del gobierno de Estados Unidos, bajo el alias de Nick Green. En esta función, vive aventuras secretas semanales que, además de incluir mucha acción, son las que posibilitarán la interacción con la audiencia. "El programa se vuelve personal. La música que escuchan los personajes viene de la lista de reproducción del usuario y de su perfil se extraen las imágenes que se ven en las paredes, en las pantallas de televisión y las que contienen los portarretratos", indicó McG, el director, a la agencia de noticias Reuters.
McG no es precisamente un improvisado en el mundo del espectáculo: antes, ha estado al frente de las películas "Los ángeles de Charlie" y "Terminator salvation", y de las series "Supernatural" y "Chuck". En esta nueva apuesta intentará convocar al público adolescente con una estética que combina la novela gráfica y los cómics con sobreimpresos en la pantalla. La primera temporada cuenta con seis episodios semanales que, a diferencia de los de la televisión, durarán 10 minutos cada uno. La serie podrá verse en el perfil www.facebook.com/aimhighseries, y hay expectativas de una segunda temporada.
También ha sido el objetivo de seducir al público joven lo que primó a la hora de elegir el elenco: además de Rathbone, estará Aimee Teegarden (de "Friday Night Lights") y también se incluyó a expertos en sitcoms, como Greg Germann (de "Ally McBeal") y Rebecca Mader (de "Lost"). "Para los actores no hay diferencia en la manera en que trabajamos para esta serie o para una clásica. Está claro que estamos yendo en una única dirección: los contenidos guionados se están mudando a internet, a los teléfonos y a las tabletas", consideró Germann, quien interpreta al director de la escuela donde asiste el joven espía.
Íntimo e interactivo
La idea principal de la serie es que los protagonistas tengan siempre a mano un dispositivo tecnológico. Este será el "componente revolucionario" -en palabras de McG- que permitirá a los usuarios de Facebook participar de la trama en tiempo real. Los espectadores podrán incorporar sus fotos o nombres para verlos aparecer, por ejemplo, en un póster en la cafetería, en un graffiti en el baño de la escuela o en las pantallas que manejan los protagonistas. Para ello, Warner pretende que el público opte por ver los capítulos en "modo personalización", con la promesa de que los datos que compartan no serán almacenados.
"Mirar una serie es un acto pasivo. Al mudarlo a Facebook, la experiencia se vuelve más íntima. Se incorporan los ?Me gusta? y las preferencias de cada espectador. En cambio, no estás implicado cuando ves un programa en FOX, NBC o cuando vas al cine", anticipó McG, al ahondar en el concepto de "series sociales".
La propuesta de mudar este tipo de proyectos a la web no es novedosa. Se trata de una tendencia que ha dado lugar a un nuevo modelo de negocios, en épocas de "vacas flacas" para los estudios de Estados Unidos, en los que el número de gente en las salas no ha crecido por al menos dos años.
De hecho, Warner está detrás de otro proyecto, titulado "H+" y dirigido por Bryan Singer, el responsable de "X-Men", "Los sospechosos de siempre" y "Superman vuelve". Esta serie en webisodes (episodios en la web) cuenta una historia en la que un dispositivo implantado en los seres humanos permite conectar sus sistemas nerviosos a internet durante las 24 horas. Aunque el formato de estos programa es parecido a los de la pantalla chica, con el objeto de garantizar una rápida aceptación por parte de la audiencia, los anunciantes todavía esperan: el mundo de la publicidad en la red está lejos de ser tan apetecible como su par televisivo.







