12 Octubre 2011 Seguir en 
En la oscuridad del auditorium del Virla, en la gran pantalla, al fondo, arde el chateo entre Tomás y Caro, que cada uno alimenta detrás de su pantalla, en escena. Y la obra avanza...
-"No te podés enamorar de un chico así. No me digás que te vas a ir a pasear empujando una silla de ruedas..." La frase se dice en medio de una de las tantas escenas graciosas, durante la representación de "Sobre ruedas". En las butacas se desata la risa de los alumnos de tercer año de la escuela Normal. Pero, de inmediato, uno de ellos murmura: "¡no! ¡pero cómo nos vamos a reír de eso!". "Esto sucede en cada puesta", comenta la directora, Carolina Romero, dando cuenta de cómo el texto induce a la reflexión.
María Inés Falcioni, la autora, plantea una historia de amor que arranca en el chat. Al concretarse el encuentro, se descubre que él es diferente de lo que se suponía, y ello dispara los conflictos y la mirada social.
"Es muy específica, con códigos, lenguajes y temática adolescente. Se habla de las tutorías, de lengua, música, del despertar de las vocaciones, pero el gran tema es la inclusión, el respeto por las diferencias", puntualiza Romero. En cuanto a la estética, no sólo hay trabajo de actuación sino también multimedia, escenas filmadas y escenas de animación con stop motion y la música fue compuesta especialmente por Luis Gómez Salas."Sobre ruedas" se estrenó en temporada, con gran éxito, para el público en general, y actualmente se pone en escena para alumnos, en el Virla, y se lleva a los salones de actos de las escuelas. "La demanda ha crecido a partir del boca en boca entre los profesores, la obra ?se vende sola?", afirma con satisfacción la directora, e informa que Falcioni participará, a fin de mes, de un taller de tres días, y que asistirá a una función con alumnos.
Con humor
Desde el público, de delantal blanco, Matías opina: "muestra la realidad y te hace reflexionar". "Desdramatiza la discapacidad", aporta Santiago. "Plantea todo desde el humor y en nuestro propio lenguaje", dice Lucas, y aclara que él ya vio la obra seis veces.
Del lado de los actores, integrantes del grupo Teatro de la Romería -que conducen Romero y Fabián Bonilla- uno de los actores, Bruno afirma: "me encanta poder transmitir un mensaje haciendo lo que me apasiona; es una forma de combatir la discriminación". "El público se engancha; entre ellos se controlan y surge el respeto", resalta Sofía. Y otra Sofía es muy diligente en la asistencia de dirección. Benjamín (que estudia ingeniería mecánica) cuenta que es su primera experiencia. En tanto Carmina remata: "se meten en la obra, la disfrutan... y nosotros, la pasamos bomba".
-"No te podés enamorar de un chico así. No me digás que te vas a ir a pasear empujando una silla de ruedas..." La frase se dice en medio de una de las tantas escenas graciosas, durante la representación de "Sobre ruedas". En las butacas se desata la risa de los alumnos de tercer año de la escuela Normal. Pero, de inmediato, uno de ellos murmura: "¡no! ¡pero cómo nos vamos a reír de eso!". "Esto sucede en cada puesta", comenta la directora, Carolina Romero, dando cuenta de cómo el texto induce a la reflexión.
María Inés Falcioni, la autora, plantea una historia de amor que arranca en el chat. Al concretarse el encuentro, se descubre que él es diferente de lo que se suponía, y ello dispara los conflictos y la mirada social.
"Es muy específica, con códigos, lenguajes y temática adolescente. Se habla de las tutorías, de lengua, música, del despertar de las vocaciones, pero el gran tema es la inclusión, el respeto por las diferencias", puntualiza Romero. En cuanto a la estética, no sólo hay trabajo de actuación sino también multimedia, escenas filmadas y escenas de animación con stop motion y la música fue compuesta especialmente por Luis Gómez Salas."Sobre ruedas" se estrenó en temporada, con gran éxito, para el público en general, y actualmente se pone en escena para alumnos, en el Virla, y se lleva a los salones de actos de las escuelas. "La demanda ha crecido a partir del boca en boca entre los profesores, la obra ?se vende sola?", afirma con satisfacción la directora, e informa que Falcioni participará, a fin de mes, de un taller de tres días, y que asistirá a una función con alumnos.
Con humor
Desde el público, de delantal blanco, Matías opina: "muestra la realidad y te hace reflexionar". "Desdramatiza la discapacidad", aporta Santiago. "Plantea todo desde el humor y en nuestro propio lenguaje", dice Lucas, y aclara que él ya vio la obra seis veces.
Del lado de los actores, integrantes del grupo Teatro de la Romería -que conducen Romero y Fabián Bonilla- uno de los actores, Bruno afirma: "me encanta poder transmitir un mensaje haciendo lo que me apasiona; es una forma de combatir la discriminación". "El público se engancha; entre ellos se controlan y surge el respeto", resalta Sofía. Y otra Sofía es muy diligente en la asistencia de dirección. Benjamín (que estudia ingeniería mecánica) cuenta que es su primera experiencia. En tanto Carmina remata: "se meten en la obra, la disfrutan... y nosotros, la pasamos bomba".







