01 Octubre 2011 Seguir en 
Detrás de tanta solidaridad y de la excelente organización de la maratón, hay una comisión de Damas del Cottolengo de Don Orione que trabaja incansablemente y que tiene como cara visible del grupo a su presidenta, Magdalena Paz de Buffo. La titular le contó a LA GACETA cómo comenzó todo y el crecimiento que tuvo la institución. "Ingresé al Cottolengo por mi abuela paterna, Eugenia Nougués de Paz, una de las que llevó el primer interno al Cottolengo. Ella fue sobrina de Evaristo Echecopar, quien donó el terreno dónde está el Cottolengo", contó Paz de Buffo.
"Luego, mi madre Zulema Terán de Paz, fue presidenta muchos años de la comisión y también, Susana Terán Vega de Martínez Zavalía .Yo trabajaba para Cáritas y me uní al grupo por una tía. En ese tiempo se había organizado un torneo de tenis -agregó-. Me acuerdo que nos subíamos a las tribunas a vender gaseosas. Allí conocí a José Banegas y nos contó que iba a organizar una maratón muy grande junto con LA GACETA, con la idea de sortear un auto 0 kilómetro. Nos preguntó si nos animábamos a hacerla y que él nos iba a ayudar. Le respondimos que sí. El diario nos brindó todo su apoyo, pero teníamos que conseguir lo más difícil: la donación de un auto. Adela Cassone, una mujer muy emprendedora e integrante de la comisión, lo consiguió", siguió con su relato.
A partir de la primera edición, el Cottolengo comenzó a crecer. "Todo lo que recaudamos en la maratón fue para mejorar las instalaciones. Se hicieron obras en los baños, en la cocina y en los pabellones. Aún hay mucho por hacer, pero antes queremos dejar los cinco pabellones en perfectas condiciones", señaló la titular.
Comenzaron con la primera edición y llegaron hasta la número 17. "Tenemos gente muy responsable y empresas que nos apoyan. Esperamos llegar a 30.000 participantes. Si esto continúa creciendo, nuestra ida es sortear dos autos como se hizo en otras oportunidades", concluyó Paz de Buffo.
Hoy se larga una nueva edición de la maratón, y con ella, volverá a mostrarse la solidaridad de los tucumanos.
"Luego, mi madre Zulema Terán de Paz, fue presidenta muchos años de la comisión y también, Susana Terán Vega de Martínez Zavalía .Yo trabajaba para Cáritas y me uní al grupo por una tía. En ese tiempo se había organizado un torneo de tenis -agregó-. Me acuerdo que nos subíamos a las tribunas a vender gaseosas. Allí conocí a José Banegas y nos contó que iba a organizar una maratón muy grande junto con LA GACETA, con la idea de sortear un auto 0 kilómetro. Nos preguntó si nos animábamos a hacerla y que él nos iba a ayudar. Le respondimos que sí. El diario nos brindó todo su apoyo, pero teníamos que conseguir lo más difícil: la donación de un auto. Adela Cassone, una mujer muy emprendedora e integrante de la comisión, lo consiguió", siguió con su relato.
A partir de la primera edición, el Cottolengo comenzó a crecer. "Todo lo que recaudamos en la maratón fue para mejorar las instalaciones. Se hicieron obras en los baños, en la cocina y en los pabellones. Aún hay mucho por hacer, pero antes queremos dejar los cinco pabellones en perfectas condiciones", señaló la titular.
Comenzaron con la primera edición y llegaron hasta la número 17. "Tenemos gente muy responsable y empresas que nos apoyan. Esperamos llegar a 30.000 participantes. Si esto continúa creciendo, nuestra ida es sortear dos autos como se hizo en otras oportunidades", concluyó Paz de Buffo.
Hoy se larga una nueva edición de la maratón, y con ella, volverá a mostrarse la solidaridad de los tucumanos.
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