Las fotografías de Teves plantean una gran puesta en escena

21 Sep 2011 Por Jorge Figueroa
Gran parte de la obra de Ramón Teves es una puesta en escena, un dato que comparte con la mayoría de la fotografía contemporánea. En sus retratos tanto importa el personaje como la escenografía en la que su acción quedará detenida; se trata de escenas de la vida cotidiana, en las que parece no transcurrir nada extraordinario, pero lo relevante es que aquello que nos es familiar se nos vuelve extraño, y allí puede advertirse una de las operaciones artísticas en el trabajo de Teves.

No son pocos los que vinculan estas obras con el llamado Pop Latino, una tendencia que creó Marcos López y en la que, en términos generales, se propone una estética de poses, colores exagerados y elementos que son casi de fotografía publicitaria. Podría decirse que estas características se observan en algunas de las obras que se exponen en el Centro Cultural Virla, como en "Chaile Family", "Peregrinos de Huachana", "Ismael y Néstor" y el niño con el cerdo o la niña con la muñeca. Algunos miran a la cámara, inocentemente, casi con ternura en el caso de los niños. Otros parecen estar atendiendo un movimiento que los distrae.

De todos modos, Teves no acentúa la ironía que, en mayor medida, poseen las fotografías de Marcos López, sobre todo en aquellas en las que alude al american way of life. Interesa puntualizar que luego de la elección del retratado se crea una escena, y, posteriormente, se monta la escenografía. Estos pasos marcan la agenda del trabajo, que finalmente, intervención mediante, concluye con la edición.

Todas las obras tienen un carácter autobiográfico y hasta respiran un clima intimista. "Con las personas que fotografío siempre hay un proceso de selección muy fino; debo conocer a esa persona. Considero con el mayor de los respetos a la persona elegida, apuntando a trabajar como sujeto y objeto a la vez. Decido también cuándo está listo para retratar y obviamente hay un trabajo previo", explica Teves. "Allí es donde pongo todo el bagaje asimilado del contexto de esa persona. El lugar de referencia, como el comedor de la casa, la cocina o el cuarto, o simplemente una sábana de fondo, hace que ese cotidiano observado por todos nosotros sea banal o termine siendo una obra de arte. Tal vez lo llamaría ?escenificación cotidiana?", cuenta el artista al describir su proceso creativo.

El curador de la muestra "Fotografías", Jerónimo Sáenz Landaburu, escribió en el texto del catálogo que"el retrato (individual y grupal) y el paisaje conforman un cuerpo de obra que discurre sobre la búsqueda y conformación de identidad en imágenes que indagan sobre lo supuesto aparente y lo real". Luego menciona, en particular, la serie "Feliz año nuevo", que surge en Teves a partir de la necesidad de reconstruir y reconocer física y simbólicamente su propio cuerpo.

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