Cierta "unidad de filiación"

Cierre de Avellaneda sobre el "Ensayo" de Groussac

NICOLÁS AVELLANEDA. Segundo desde la derecha, en una caricatura de 1875 en Antón Perulero.
NICOLÁS AVELLANEDA. Segundo desde la derecha, en una caricatura de 1875 en "Antón Perulero".
Por Carlos Páez de la Torre H 01 Septiembre 2011
Cuando, en 1882, apareció el "Ensayo histórico sobre Tucumán", de Paul Groussac, nuestro comprovinciano Nicolás Avellaneda lo elogió cálidamente. Decía que "sale de nuestras antiguas y descarnadas crónicas, y anima sus cuadros trayendo a su composición todos los elementos que forman la vida de un pueblo".
Agregaba: "cerramos el libro, y sea por el arte del escritor, o porque la verdad histórica se pone de relieve por vez primera, nos parece que hay cierta identidad en esta figura histórica que viene atravesando siglos, llámese la tribu lule, el criollo de los tiempos intermedios, o el pueblo tucumano".
"Hay seguramente cierta unidad o filiación visible, nacidas del suelo fecundo, del clima ardiente o de las transmisiones de la sangre, entre el indio que va a ofrecerse en servidumbre espontánea al Inca para salir de su barbarie, que se subleva en terribles levantamientos cuando se trata de oprimirlo, con el pueblo que se apresura más tarde a educar a sus hijos, que sirve de trípode al genio de la Revolución para lanzar el grito de Independencia, o que se congrega en santa guerra para arrojar a la faz del tirano la protesta de su sangre derramada en las batallas y en los cadalsos".
Terminaba comentando que cada año crecía la prosperidad de Tucumán, con su industria del azúcar. "Hacemos votos para que no pierda, en la embriaguez de la fortuna material, la dedicación al deber, las aspiraciones a lo ideal y las nobles tendencias del carácter que han hecho tan simpático, prestigioso y amado su nombre en la tierra argentina".

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios