19 Agosto 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los grandes mercados de acciones del mundo sufrieron un derrumbe notable tras conocerse que la Reserva Federal estudia la situación de solvencia de los grandes bancos de Europa y que han subido los pedidos de subsidios de desempleo en Estados Unidos. El índice industrial Dow Jones se desplomó ayer al cierre un 3,7%, en tanto que el Nasdaq finalizó la jornada con una caída aún mayor, del 5,2%, en medio de creciente temores al inicio de una nueva recesión internacional. La crisis de la deuda europea, que viene impactando sobre las acciones del sector bancario, se agudizó al saberse que el banco central estadounidense investiga el nivel de solvencia de la banca de la Eurozona, provocando una fortísima caída de sus acciones.
La Societé Generale cayó un 12% y Dexia de Bélgica un 14%, en medio de una tendencia de liquidación de papeles bursátiles que afectó a todas las Bolsas europeas.
Los bancos británicos lideraron los recortes del sector financiero, con Barclays al frente (-11,47%), seguido de RBS (-11,31%) y Lloyds (-9,26%).
Por su parte, el francés Crédit Agricole perdió un 7,29%, mientras que el alemán Commerzbank cedió un 10,42%, seguido de Deutsche Bank (-7,02%). En Milán, Banco Popolare se derrumbó un 7,69%, por delante de Unicredito (-7,41%) y B.M. Pashi Siena (-6,13%).
Bajas generalizadas
En Madrid, mientras tanto, el índice IBEX35 perdió 4,7% al cierre, la Bolsa de Atenas un 3,4%, con picos de caídas como la de Milán que fue del 6,1%, seguida de cerca por Frankfurt con un 5,8% y París un 5,5%.
En Amsterdam, las acciones sufrieron una caída del 4,47%, mientras que en Estocolmo se registró la mayor baja del continente, con un retroceso del 6,73%, y Zurich perdió un 4,15%.
Los mercados europeos se vinieron abajo por la noticia publicada por el diario "Wall Street Journal" , que indicó que la Reserva está preocupada por la capacidad de las filiales estadounidenses de los bancos europeos para mantener un nivel adecuado de liquidez en el caso de que sus casas matrices se vean forzadas a repatriar capitales para atender deudas.
Asimismo, Wall Street fue sacudida por los decepcionantes datos de Estados Unidos, en particular el aumento de las solicitudes de subsidios de desempleo, un indicador clave que apunta a la posibilidad de una nueva recesión, lo que se suma a la crisis de la deuda del Viejo Continente. Otro dato preocupante de EEUU es que los precios al consumidor subieron un 0,5% en julio, más de lo que se preveía.
Menos crecimiento
En este sentido, el banco Morgan Stanley informó ayer que ha revisado a la baja su previsión de crecimiento mundial para este año, la cual cae a 3,9% frente al 4,2% previo, mientras que para 2012 se reduce a un 3,8% contra el 4,5% anterior. En el caso específico de la Eurozona, los analistas de la entidad financiera estiman un crecimiento del 1,7% para este año y apenas un 0,5% para 2012.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses y europeas desmienten la posibilidad de una nueva recesión. Al iniciar una visita a China, el vicepresidente norteamericano, Joe Biden, dijo que "la estabilidad del mundo depende en gran medida de la cooperación entre EEUU y China". El presidente del Eurogrupo, Herman Van Rompuy, señaló que "no hay ninguna nueva recesión a la vista en la Eurozona, a pesar de la desaceleración del crecimiento económico".
En este contexto, los rendimientos de la deuda de Estados Unidos, reconocido refugio de los inversores, cayeron a su nivel más bajo desde abril de 1950: el 1,97% en los bonos del Tesoro a 10 años.
El oro fue, entonces, nuevamente el eje de los mercados, al experimentar un nuevo ascenso de casi el 2%, llegando a cotizar a 1.827 dólares la onza, en tanto el euro y el dólar apenas se movieron.
Hoy el euro retrocedió frente al dólar, perdiendo un céntimo, y cerró a 1,433 unidades de dólar frente a los 1,445 del cierre del miércoles.
"Vuelve a haber una ola de pánico en los mercados", explicó Ian O´Sullivan, analista de la compañía británica Spread Co. Los mercados continuaron indiferentes a las medidas anunciadas por Alemania y Francia un día después de la cumbre Sarkozy-Merkel sobre la crisis de la deuda europea destinada a tranquilizarlos. (Télam-AFP-NA)
La Societé Generale cayó un 12% y Dexia de Bélgica un 14%, en medio de una tendencia de liquidación de papeles bursátiles que afectó a todas las Bolsas europeas.
Los bancos británicos lideraron los recortes del sector financiero, con Barclays al frente (-11,47%), seguido de RBS (-11,31%) y Lloyds (-9,26%).
Por su parte, el francés Crédit Agricole perdió un 7,29%, mientras que el alemán Commerzbank cedió un 10,42%, seguido de Deutsche Bank (-7,02%). En Milán, Banco Popolare se derrumbó un 7,69%, por delante de Unicredito (-7,41%) y B.M. Pashi Siena (-6,13%).
Bajas generalizadas
En Madrid, mientras tanto, el índice IBEX35 perdió 4,7% al cierre, la Bolsa de Atenas un 3,4%, con picos de caídas como la de Milán que fue del 6,1%, seguida de cerca por Frankfurt con un 5,8% y París un 5,5%.
En Amsterdam, las acciones sufrieron una caída del 4,47%, mientras que en Estocolmo se registró la mayor baja del continente, con un retroceso del 6,73%, y Zurich perdió un 4,15%.
Los mercados europeos se vinieron abajo por la noticia publicada por el diario "Wall Street Journal" , que indicó que la Reserva está preocupada por la capacidad de las filiales estadounidenses de los bancos europeos para mantener un nivel adecuado de liquidez en el caso de que sus casas matrices se vean forzadas a repatriar capitales para atender deudas.
Asimismo, Wall Street fue sacudida por los decepcionantes datos de Estados Unidos, en particular el aumento de las solicitudes de subsidios de desempleo, un indicador clave que apunta a la posibilidad de una nueva recesión, lo que se suma a la crisis de la deuda del Viejo Continente. Otro dato preocupante de EEUU es que los precios al consumidor subieron un 0,5% en julio, más de lo que se preveía.
Menos crecimiento
En este sentido, el banco Morgan Stanley informó ayer que ha revisado a la baja su previsión de crecimiento mundial para este año, la cual cae a 3,9% frente al 4,2% previo, mientras que para 2012 se reduce a un 3,8% contra el 4,5% anterior. En el caso específico de la Eurozona, los analistas de la entidad financiera estiman un crecimiento del 1,7% para este año y apenas un 0,5% para 2012.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses y europeas desmienten la posibilidad de una nueva recesión. Al iniciar una visita a China, el vicepresidente norteamericano, Joe Biden, dijo que "la estabilidad del mundo depende en gran medida de la cooperación entre EEUU y China". El presidente del Eurogrupo, Herman Van Rompuy, señaló que "no hay ninguna nueva recesión a la vista en la Eurozona, a pesar de la desaceleración del crecimiento económico".
En este contexto, los rendimientos de la deuda de Estados Unidos, reconocido refugio de los inversores, cayeron a su nivel más bajo desde abril de 1950: el 1,97% en los bonos del Tesoro a 10 años.
El oro fue, entonces, nuevamente el eje de los mercados, al experimentar un nuevo ascenso de casi el 2%, llegando a cotizar a 1.827 dólares la onza, en tanto el euro y el dólar apenas se movieron.
Hoy el euro retrocedió frente al dólar, perdiendo un céntimo, y cerró a 1,433 unidades de dólar frente a los 1,445 del cierre del miércoles.
"Vuelve a haber una ola de pánico en los mercados", explicó Ian O´Sullivan, analista de la compañía británica Spread Co. Los mercados continuaron indiferentes a las medidas anunciadas por Alemania y Francia un día después de la cumbre Sarkozy-Merkel sobre la crisis de la deuda europea destinada a tranquilizarlos. (Télam-AFP-NA)
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