Dos tortugas seducirán al "Solitario George"

El famoso reptil vive en Las Galápagos, tiene 90 años y pesa 100 kilos.

30 Ene 2011
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UN GIGANTE. George fue descubierto en la isla Pinta en 1971. LA GACETA / ARCHIVO

QUITO, Ecuador.- Dos tortugas en cautiverio, identificadas con números cabalísticos, podrían desafiar al destino del "Solitario George" y ayudar a una tortuga única en su especie a evitar la extinción. La gigantesca tortuga de las paradisíacas Islas Galápagos en Ecuador ha intentado sin éxito por más de tres décadas obtener su anhelada descendencia bajo diferentes métodos científicos y naturales.

Desde la semana pasada, las tortugas hembras 7 y 13 -identificadas así por científicos del Parque Nacional Galápagos (PNG)- son las nuevas compañeras del "Solitario George", las cuales podrían conseguir el milagro que la comunidad científica ha buscado por años.

Con mucho cuidado, tres funcionarios del PNG cambiaron a las antiguas compañeras por las nuevas hembras, genéticamente más compatibles con el emblemático animal. La mudanza, a paso de tortuga para evitar eventuales daños a los reptiles, concluyó cuando las nuevas parejas ingresaron al corral del ejemplar procedente de la isla Pinta del archipiélago "encantado".

Desde 1991, el "Solitario George", de unos 90 años y 100 kilos de peso, había compartido su corral con dos tortugas hembras con características físicas similares, pero genéticamente distantes.

"Estudios demuestran que las tortugas (7 y 13) son las genéticamente más cercanas y, por lo tanto, las más compatibles y que podrían ofrecer mayores posibilidades de obtener individuos", dijo el PNG en un comunicado.

El descubrimiento de la compatibilidad de las tortugas se produjo tras una investigación de científicos locales con la colaboración de la Universidad de Yale durante algunos años. "Con las nuevas compañeras se mantienen las esperanzas que en la próxima temporada de reproducción sea posible obtener crías de George", agregó el comunicado.

"El Solitario" recibió la visita de unos 164.000 turistas entre nacionales y extranjeros en 2009, según datos oficiales.

Las antiguas parejas de la tortuga gigante lograron en dos ocasiones desovar huevos, pero se echaron a perder antes de eclosionar, disminuyendo las esperanzas de reproducción. Los científicos han recurrido además a métodos ingeniosos para despertar el interés sexual del reptil. Para el herpetólogo Diego Cisneros, de la Universidad San Francisco de Quito, la compatibilidad genética es un tema básico en la reproducción de la tortuga, aunque reconoce que pueden influir otros factores, como la "química", que debe haber entre George y sus parejas.

Los genes permitieron "determinar hembras que tenían mejor capacidad y mejor posibilidad de ser pareja de George. Hay también otros componentes, hay otras cosas que no se han podido negar. Hay personas que sugieren que quizás George era todavía muy joven", agregó. (Reuters)

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