El cloroformo es un anestésico, de olor agradable y de sabor azucarado y picante. Así lo define la Real Academia Española y es lo que los argentinos, en general, y los tucumanos, en particular, han estado recibiendo este diciembre, más complicado que el de otros años. Envueltos por la fiebre del consumo, el Gobierno avanza con medidas que impactarán de lleno en el bolsillo del los usuarios y de los contribuyentes durante 2011.
El revalúo de las propiedades urbanas significará un aumento en la factura del impuesto Inmobiliario que está directamente relacionado con las mejoras detectadas por la Dirección de Catastro en las viviendas observadas. Mínimamente, el tributo puede llegar a aumentar en torno de un 25%. Pero pueden ser mayores, según el tipo de casa. En este caso, el cloroformo fue la bonificación del 20% en el pago anticipado de las facturas que vencerán el año que viene. Este será un componente que le permitirá a la Dirección General de Rentas atesorar una cifra cercana a los $ 200 millones por la recaudación del mes de alto consumo.
El gobernador José Alperovich adelantó ayer que también habrá aumentos en las tarifas del servicio de electricidad. Si bien los funcionarios trataron de restarle impacto al reajuste, el 8,4% de suba es prácticamente un hecho. Ayer mismo se veía como una posibilidad que se analice también un incremento en las tarifas del servicio de agua potable y cloacas. Eso tal vez quede congelado durante el verano, al menos hasta principios de febrero, cuando el gobernador regrese de sus vacaciones.
Viajar en taxi será más caro en 2011. Los concejales de esta ciudad se aprestan a dar una parte del aumento reclamado por los propietarios de vehículos de alquiler. Y esa decisión tendrá una réplica para el servicio en toda la provincia. Servicios más caros con las mismas unidades.
La inflación no ha dado tregua a los argentinos. El precio de la carne vacuna, por caso, se reajustó a razón de un 70% en menos de un año. Eso explica que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que relevan las consultoras privadas termine el año con una variación de entre un 25% y un 30%. Un golpe directo al bolsillo que ha erosionado el poder adquisitivo de la sociedad.
Por eso, tanto en el sector público como en las empresas hay cierta inquietud acerca del escenario que se presentará durante el primer trimestre del año nuevo, cuando comiencen las negociaciones salariales. De allí la premura por darle marco al acuerdo tripartito Gobierno-empresas-sindicatos, con el fin de aflojar las tensiones inflacionarias.
Creencias oficiales
Los asalariados esperaron este mes para recuperar el terreno perdido en las finanzas hogareñas y, con el aguinaldo incluido, bajar el nivel de endeudamiento. Claro que para eso se necesita dinero, constante y sonante, ese que por estas épocas escasea y que está trayendo verdaderos dolores de cabeza al Gobierno nacional y también al tucumano. Desde el Banco Central afirman que todo está en orden y que los billetes de $ 100 llegan desde Brasil, según el calendario. Pero en Tucumán aún no se vio ninguno. Más aún se especuló con que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner debía dictar un decreto de necesidad y urgencia (DNU), porque -según se comentó en la City- la versión brasileña del billete que tiene en su anverso el rostro de Julio Argentino Roca tenía la numeración cambiada. Eso, según la norma vigente, no es posible sino a través de una reforma a la ley vigente.
El Gobierno creyó que podía avanzar con una batería de medidas impopulares porque, cuando hay plata en el bolsillo, las quejas no son tantas. Así se puede arrancar el año electoral con el costo político abonado en cómodas cuotas y antes de las vacaciones que, según los expertos, calma los espíritus. Pero no hay billetes. Y la anestesia es de corta duración. Ya en agosto se preveía un faltante de billetes, pero de baja denominación (de $ 2 y de $5, especialmente). Pero en aquel momento era impensado de que la plaza demandara los de alta denominación. No está en el ánimo oficial ordenar la emisión de billetes de $ 200 y de $ 500. Sería un suicidio político, comentan en el Ejecutivo, porque convalidaría la inflación oculta en las estadísticas oficiales.
Los teléfonos de la Casa de Gobierno se levantaron para llamar al agente financiero de la Provincia. Los más de 80.000 estatales bancarizados deberán esperar unos días para cobrar el aguinaldo. Hasta el martes. "No hay físico", fue la respuesta que recibieron las autoridades, que mostraron cierta comprensión por la falta de moneda. Pero advirtieron que no están dispuestos a modificar el calendario de pago de los sueldos de este mes. Y que, en un 80% de la planilla, deberá ser liquidada antes del último día del año.
La cifra no es irrisoria. De acuerdo con los cálculos del Ministerio de Economía, aún resta abonar unos $ 600 millones. Y eso es un tesoro para los comerciantes que esperan salvar el año con las ventas de las tradicionales fiestas de Fin de Año. La anestesia de diciembre se está agotando.
El revalúo de las propiedades urbanas significará un aumento en la factura del impuesto Inmobiliario que está directamente relacionado con las mejoras detectadas por la Dirección de Catastro en las viviendas observadas. Mínimamente, el tributo puede llegar a aumentar en torno de un 25%. Pero pueden ser mayores, según el tipo de casa. En este caso, el cloroformo fue la bonificación del 20% en el pago anticipado de las facturas que vencerán el año que viene. Este será un componente que le permitirá a la Dirección General de Rentas atesorar una cifra cercana a los $ 200 millones por la recaudación del mes de alto consumo.
El gobernador José Alperovich adelantó ayer que también habrá aumentos en las tarifas del servicio de electricidad. Si bien los funcionarios trataron de restarle impacto al reajuste, el 8,4% de suba es prácticamente un hecho. Ayer mismo se veía como una posibilidad que se analice también un incremento en las tarifas del servicio de agua potable y cloacas. Eso tal vez quede congelado durante el verano, al menos hasta principios de febrero, cuando el gobernador regrese de sus vacaciones.
Viajar en taxi será más caro en 2011. Los concejales de esta ciudad se aprestan a dar una parte del aumento reclamado por los propietarios de vehículos de alquiler. Y esa decisión tendrá una réplica para el servicio en toda la provincia. Servicios más caros con las mismas unidades.
La inflación no ha dado tregua a los argentinos. El precio de la carne vacuna, por caso, se reajustó a razón de un 70% en menos de un año. Eso explica que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que relevan las consultoras privadas termine el año con una variación de entre un 25% y un 30%. Un golpe directo al bolsillo que ha erosionado el poder adquisitivo de la sociedad.
Por eso, tanto en el sector público como en las empresas hay cierta inquietud acerca del escenario que se presentará durante el primer trimestre del año nuevo, cuando comiencen las negociaciones salariales. De allí la premura por darle marco al acuerdo tripartito Gobierno-empresas-sindicatos, con el fin de aflojar las tensiones inflacionarias.
Creencias oficiales
Los asalariados esperaron este mes para recuperar el terreno perdido en las finanzas hogareñas y, con el aguinaldo incluido, bajar el nivel de endeudamiento. Claro que para eso se necesita dinero, constante y sonante, ese que por estas épocas escasea y que está trayendo verdaderos dolores de cabeza al Gobierno nacional y también al tucumano. Desde el Banco Central afirman que todo está en orden y que los billetes de $ 100 llegan desde Brasil, según el calendario. Pero en Tucumán aún no se vio ninguno. Más aún se especuló con que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner debía dictar un decreto de necesidad y urgencia (DNU), porque -según se comentó en la City- la versión brasileña del billete que tiene en su anverso el rostro de Julio Argentino Roca tenía la numeración cambiada. Eso, según la norma vigente, no es posible sino a través de una reforma a la ley vigente.
El Gobierno creyó que podía avanzar con una batería de medidas impopulares porque, cuando hay plata en el bolsillo, las quejas no son tantas. Así se puede arrancar el año electoral con el costo político abonado en cómodas cuotas y antes de las vacaciones que, según los expertos, calma los espíritus. Pero no hay billetes. Y la anestesia es de corta duración. Ya en agosto se preveía un faltante de billetes, pero de baja denominación (de $ 2 y de $5, especialmente). Pero en aquel momento era impensado de que la plaza demandara los de alta denominación. No está en el ánimo oficial ordenar la emisión de billetes de $ 200 y de $ 500. Sería un suicidio político, comentan en el Ejecutivo, porque convalidaría la inflación oculta en las estadísticas oficiales.
Los teléfonos de la Casa de Gobierno se levantaron para llamar al agente financiero de la Provincia. Los más de 80.000 estatales bancarizados deberán esperar unos días para cobrar el aguinaldo. Hasta el martes. "No hay físico", fue la respuesta que recibieron las autoridades, que mostraron cierta comprensión por la falta de moneda. Pero advirtieron que no están dispuestos a modificar el calendario de pago de los sueldos de este mes. Y que, en un 80% de la planilla, deberá ser liquidada antes del último día del año.
La cifra no es irrisoria. De acuerdo con los cálculos del Ministerio de Economía, aún resta abonar unos $ 600 millones. Y eso es un tesoro para los comerciantes que esperan salvar el año con las ventas de las tradicionales fiestas de Fin de Año. La anestesia de diciembre se está agotando.







