Europa sigue dando la nota con los ajustes
A un inglés la matrícula para estudiar en la universidad podrá costarle hasta 10.000 euros, de acuerdo con un plan que aprobó el parlamento. La alianza gobernante entre conservadores y liberal-demócratas ganó la votación por apenas 21 sufragios. Mal día para los jóvenes.
10 Diciembre 2010 Seguir en 
LONDRES.- Los gobiernos europeos siguen destacándose en el mundo por ser los únicos que intentan resolver sus crisis de cuentas públicas mediante duros ajustes que afectan a la población. Ayer, ha sido el turno de Gran Bretaña, cuyo parlamento aprobó, por apenas 21 votos, la propuesta del gobierno de incrementar el costo de las matrículas universitarias en Inglaterra, mientras en el centro de esta ciudad miles de estudiantes se manifestaban contra la medida.
Un total de 323 diputados votó a favor de la polémica iniciativa del Ejecutivo de coalición conservador-liberaldemócrata, frente a 302 que lo hicieron en contra, lo que supone una mayoría de 21, de la habitual de 84 que tiene actualmente el gobierno en la cámara de los comunes, compuesta por 650 escaños.
La propuesta aprobada, que entrará en vigor en 2012, prevé el incremento hasta 9.000 libras (más de 10.710 euros) del tope máximo del coste de las matrículas en las universidades inglesas, lo que significa una subida de casi el triple.
El Partido Liberal Demócrata liderado por Nick Clegg ha sido objeto de duras críticas en las últimas semanas por romper sus promesas electorales, al defender como socio del gobierno el incremento de las tasas universitarias.
Pese a la rebelión de algunos de sus diputados, Clegg, viceprimer ministro del Ejecutivo del toryDavid Cameron, insistió en que la suba es necesaria para compensar la falta de fondos públicos para educación. El político justifica su cambio de posición, respecto de la que mantenía antes de la elección del 6 de mayo, con el argumento de que, al llegar al poder, se dio cuenta de que las cuentas públicas estaban mucho peor de lo que pensaba.
Además de obligar a los universitarios a pagar más, el gobierno ha retirado una serie de ayudas a la educación de adultos y superior, en particular a las carreras de artes y humanidades.
Cameron, Clegg y el ministro de Empresa y Universidades, el liberal Vince Cable, han insistido en que, en un contexto de alto déficit estatal, la iniciativa es progresista y justa porque los estudiantes, que piden préstamos a bajo interés para sufragar las matrículas, podrán empezar a devolver estos más tarde que actualmente.
En todo caso, la iniciativa, que no se aplicará en Escocia y Gales (esas regiones tienen sus propias políticas educativas), ha indignado a los estudiantes y profesores de todo el país, que han protagonizado varias protestas en las últimas semanas. Decenas de personas, entre ellas seis policías, han resultado heridas y siete han sido detenidas en la manifestación frente al parlamento, en la que hubo altercados violentos, enfrentamientos con la Policía -que empleó duras tácticas de contención- y un incendio. Miles de estudiantes de todo el país se congregaron para protestar contra la suba en las matrículas.
Los disconformes
La votación de ayer en el parlamento se realizó tras cinco horas de debates en la Cámara de los Comunes, y luego de que dos parlamentarios liberales democráticos y uno conservador renunciaron a sus cargos de secretarios en el Gobierno, en protesta contra el incremento del arancel.
Los liberales democráticos renunciantes fueron Jenny Willott, que representa a la banca de Cardiff, y su colega Mike Crockart, por Edimburgo Oeste. El conservador que dejó su cargo ministerial fue Lee Scott, por la circunscripción de Ilford Norte. El diputado liberaldemócrata Simon Hugues, que se abstuvo durante la votación, denunció que el nivel en que aumentarán las tasas universitarias puede desincentivar a los jóvenes de cara a cursar estudios superiores.
Para el líder del opositor Partido Laborista, Ed Miliband, el de hoy es un mal día para las familias y la gente joven, así como un mal día para la democracia.
La iniciativa ya había provocado violentas protestas el mes pasado. La medida se suma a un fuerte recorte a la inversión estatal en educación superior en el marco de un paquete de medidas de ajuste tendientes a reducir el abultado déficit británico. La alianza gobernante enfrentó así el mayor test sobre su unidad. (EFE-Télam)
Un total de 323 diputados votó a favor de la polémica iniciativa del Ejecutivo de coalición conservador-liberaldemócrata, frente a 302 que lo hicieron en contra, lo que supone una mayoría de 21, de la habitual de 84 que tiene actualmente el gobierno en la cámara de los comunes, compuesta por 650 escaños.
La propuesta aprobada, que entrará en vigor en 2012, prevé el incremento hasta 9.000 libras (más de 10.710 euros) del tope máximo del coste de las matrículas en las universidades inglesas, lo que significa una subida de casi el triple.
El Partido Liberal Demócrata liderado por Nick Clegg ha sido objeto de duras críticas en las últimas semanas por romper sus promesas electorales, al defender como socio del gobierno el incremento de las tasas universitarias.
Pese a la rebelión de algunos de sus diputados, Clegg, viceprimer ministro del Ejecutivo del toryDavid Cameron, insistió en que la suba es necesaria para compensar la falta de fondos públicos para educación. El político justifica su cambio de posición, respecto de la que mantenía antes de la elección del 6 de mayo, con el argumento de que, al llegar al poder, se dio cuenta de que las cuentas públicas estaban mucho peor de lo que pensaba.
Además de obligar a los universitarios a pagar más, el gobierno ha retirado una serie de ayudas a la educación de adultos y superior, en particular a las carreras de artes y humanidades.
Cameron, Clegg y el ministro de Empresa y Universidades, el liberal Vince Cable, han insistido en que, en un contexto de alto déficit estatal, la iniciativa es progresista y justa porque los estudiantes, que piden préstamos a bajo interés para sufragar las matrículas, podrán empezar a devolver estos más tarde que actualmente.
En todo caso, la iniciativa, que no se aplicará en Escocia y Gales (esas regiones tienen sus propias políticas educativas), ha indignado a los estudiantes y profesores de todo el país, que han protagonizado varias protestas en las últimas semanas. Decenas de personas, entre ellas seis policías, han resultado heridas y siete han sido detenidas en la manifestación frente al parlamento, en la que hubo altercados violentos, enfrentamientos con la Policía -que empleó duras tácticas de contención- y un incendio. Miles de estudiantes de todo el país se congregaron para protestar contra la suba en las matrículas.
Los disconformes
La votación de ayer en el parlamento se realizó tras cinco horas de debates en la Cámara de los Comunes, y luego de que dos parlamentarios liberales democráticos y uno conservador renunciaron a sus cargos de secretarios en el Gobierno, en protesta contra el incremento del arancel.
Los liberales democráticos renunciantes fueron Jenny Willott, que representa a la banca de Cardiff, y su colega Mike Crockart, por Edimburgo Oeste. El conservador que dejó su cargo ministerial fue Lee Scott, por la circunscripción de Ilford Norte. El diputado liberaldemócrata Simon Hugues, que se abstuvo durante la votación, denunció que el nivel en que aumentarán las tasas universitarias puede desincentivar a los jóvenes de cara a cursar estudios superiores.
Para el líder del opositor Partido Laborista, Ed Miliband, el de hoy es un mal día para las familias y la gente joven, así como un mal día para la democracia.
La iniciativa ya había provocado violentas protestas el mes pasado. La medida se suma a un fuerte recorte a la inversión estatal en educación superior en el marco de un paquete de medidas de ajuste tendientes a reducir el abultado déficit británico. La alianza gobernante enfrentó así el mayor test sobre su unidad. (EFE-Télam)








