Galeano dedicó y firmó libros en silencio, sin música y sin fotografías - LA GACETA Tucumán

Galeano dedicó y firmó libros en silencio, sin música y sin fotografías

El escritor uruguayo cumplió con la actividad prevista, pero la llevó a cabo en el marco del duelo por Kirchner. El autor permaneció de pie y trató afectuosamente a sus lectores. La cola de admiradores ocupaba una cuadra y media

29 Oct 2010
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AMPLIA CONVOCATORIA. Desde temprano los seguidores del escritor Eduardo Galeano esperaron para verlo. LA GACETA /FOTOS DE INES QUINTEROS ORIO

"Es el único libro de él que leí, por eso lo traje", dice Roberto Tagashira, alumno de 4° año del Gymnasium, mientras espera en la peatonal junto a un grupo de compañeros, libros en mano. La cola ocupa toda la cuadra de Muñecas al 200 y se extiende hasta más allá de calle Mendoza hacia el sur.

Como ellos, decenas de personas aguardan pacientemente a que Eduardo Galeano les rubrique la primera página. El escritor uruguayo ha permanecido varios días de visita en Tucumán, entre un paseo por los Valles y la conferencia en el teatro Alberdi, que tuvo lugar el martes, invitado por la librería "El Griego" y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. La convocatoria multitudinaria en el teatro Alberdi tuvo su correlato en la tarde de ayer, si bien se vio un tanto opacada por el luto a causa del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.

Fuegos

"? Un hombre viejo pobre pudo subir al alto cielo, y desde el alto cielo vio la tierra. A la vuelta contó que los humanitos somos un mar de fuego; que hay fuegos grandes y fuegos chicos, fuegos de todos los colores; ningún fuego es igual a otro fuego. Algunos fuegos bobos no alumbran ni queman pero otros fuegos arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear y quien se acerca se enciende. Néstor Kirchner fue uno de esos fuegos y será difícil apagarlo... " Cinco minutos antes de lo anunciado, el escritor uruguayo tomó el micrófono y parafraseó su texto "El Mundo" de "El libro de los abrazos". "Prefiero estar parado," dijo, y pidió un vaso de agua. Antes se explicó al público presente que se había pensado suspender el acto, pero se había decidido llevarlo adelante por pedido de Galeano, "con respeto, sin música", sin que el autor dialogara con el público y "sin tomas fotográficas", y que se limitaría sólo a firmar ejemplares.

Mil abrazos

A continuación, en una hoja en blanco de un libro de gran tamaño dedicado a los visitantes ilustres de la librería, Galeano dibujó con decisión, con felpón negro, una viñeta y escribió una dedicatoria: "Gracias mil. Mil abrazos".

De inmediato el público empezó a ingresar, en grupos de 15, mientras a los que esperaban afuera les costaba dominar la ansiedad y tomaban fotos con las cámaras pegadas a la vidriera.

La primera que llegó a la meta fue una señora que se desplazaba con muletas. "En el libro 'Úselo y tírelo' usted cuenta que una mujer comía tierra para consumir hierro. ¿Es verdad que a la mujer que piensa se le secan los ovarios?", le preguntó a Galeano. "No; eso le decían los enemigos a Alfonsina porque ella pensaba", le contestó, a pesar de que no estaba permitido dialogar.

A cada emocionado lector, el escritor le preguntó a quién iba dedicada la firma. A cada uno le contestó con gesto afectuoso y con la calidez de su voz grave y profunda.

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