Sentir los aumentos en carne propia

El gobernador tuvo que subir los viáticos para disimular el peso de la inflación en los gastos oficiales. Más incrementos y reajustes encubiertos.

Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 07 Octubre 2010
La Argentina es el país de los asteriscos. Por segundo año consecutivo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a cuestionar las mediciones oficiales, pero por boca de los analistas privados, esos que ven una inflación más cercana al 20% que al 8% esperado por el Gobierno nacional.

La inflación, de todos modos, la pagan todos. Desde el más pobre, que mira cómo se aleja el precio de los alimentos de primera necesidad, hasta el más encumbrado funcionario, que ya no le resulta tentador viajar a otros lugares porque se devaluaron los viáticos. Ni hablar de las vacaciones. Las noticias que llegan desde la costa atlántica no son alentadoras para las vacaciones. "Sólo para protegerse del sol, con una carpa playera, costará U$S 2.000", se escuchaba decir a un empleado que se sentía más privado que siempre, no sólo porque tendrá que cambiar de destino para el descanso anual, sino porque reside en Tucumán, que ostenta el penúltimo lugar en el ranking salarial.

Y las quejas cotidianas continúan porque, si no hay viaje, seguramente habrá que cargar la Pelopincho y eso costará un 15%, según el aumento en las boletas del servicio que presta la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT). Ese reajuste servirá para compensar las pérdidas en el servicio, se explicó.

El bolsillo del tucumano también tiene más pérdidas que, de alguna manera, se compensan con bonificaciones que -en la realidad- no son tales. Un caso paradigmático será el reajuste en la valuación de las propiedades urbanas de la provincia. De acuerdo con las estimaciones oficiales, al menos al 52% de las viviendas (140.000 casos) empadronadas tendrán una variación en los valores fiscales a partir de 2011, con la aplicación del 25% del revalúo pendiente de hace dos años. Claro está que el Estado buscará amortiguar el efecto de un incremento que puede resultar "piantavotos". El 20% de bonificación por pago anticipado anual del impuesto Inmobiliario se esfumará como por arte de magia. El 48% restante de los padrones seguirán pagando el mínimo anual de $ 100, se atajan en la Casa de Gobierno.

El Boletín Oficial es prácticamente como una biblia de lo que sucede en el sector pública. A través de esa publicación se conocen las leyes, decretos, resoluciones y edictos. En la edición de ayer, un decreto acuerdo prácticamente pasa inadvertido por efecto de la necesidad de ser sintetizado. Se trata del 22/3, con acuerdo de ministros, mediante el cual el gobernador José Alperovich adecua una serie de normativas vinculadas con los viáticos.

En suma, el decreto en cuestión autoriza el incremento de hasta un 30% en esos viáticos. Pasa de un equivalente a la 17 ava parte de de los $ 9.000 fijados como tope salarial para su caso ($ 530 por día) a casi $ 700. "Con el monto anterior no se llegaban a cubrir los gastos de alojamiento, comida ni transporte cada vez que se hacían gestiones, por ejemplo, en Buenos Aires", justificó un funcionario de primera línea.

Los miembros del gabinete, que también se benefician con el incremento de los viáticos, también están presos de la inflación, esa que en Tucumán no se mide por razones estrictamente políticas y no técnicas, ya que hay personal calificado para elaborar un Indice de Precios al Consumidor.

Y, en la esfera oficial, también hay lamentos. Los topes salariales no fueron reajustados hasta ahora por los cuestionamientos que hubo en los concejos deliberantes acerca de un aumento en las dietas. Algunos funcionarios tienen la esperanza de que, luego de fines de año, el Ejecutivo autorice incrementos. Nadie niega de que puedan resultar necesarios, pero subyace la cuestión de la oportunidad frente a un año electoral donde todo se cuestiona al poder de turno.

Con más plata en el erario (esta semana quedó firme la ampliación del presupuesto por $ 1.134 millones), Alperovich ya juega todas sus fichas a la política. Ayer se terminó de confeccionar la lista oficial para participar de las internas partidarias de diciembre. El gobernador consolida su entorno dentro de la estructura de poder partidario, con su esposa a la cabeza de la lista y él como congresal nacional, sólo para marcar la cancha. Hay un regreso al calor alperovichista: el de Fernando Juri. Y el cobro de una factura: a Stella Maris Córdoba, eliminada de la estructura oficial. Frente a esta situación, cabe dilucidar si Tucumán se convertirá en la provincia de los asteriscos K, esos que salvan alianzas.

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