MUSICA

Fernando Matos, el violinista oculto del Chaqueño Palavecino

El destacado intérprete es el arreglador de los temas del cantante desde 1996. Un nuevo proyecto
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EXPERTO EN DOBLAJE. Fernando Matos graba por separado cada uno de los arreglos para las canciones.

El sonido del violín suele ser el sello característico de los temas del Chaqueño Palavecino. Casi no se concibe, por ejemplo, "La yapa" o "Juan de la calle" sin los acordes de las cuerdas y el arco. Pero lo que muchos ignoran es que el responsable de esos sonidos de violines imposibles de olvidar pertenecen a un músico porteño que hace años vive y ejerce su profesión en Tucumán: Fernando Matos.

"Puede decirse que soy el músico oculto del Chaqueño Palavecino", dice sin rodeos y con singular modestia. Después explica que además de tocar, componer y enseñar los secretos del violín, también trabaja en la grabación de discos para conjuntos y solistas folclóricos. "Hago lo que se denomina doblaje; es decir, grabo por separado cada uno de los arreglos que tendrá un determinado tema", señala. Así, por ejemplo, Matos grabó todos los arreglos de los temas del Chaqueño Palavecino desde 1996 hasta 2004. Ahora volvió a ser convocado para el flamente disco que el cantante lanzará el Día de la Madre.

"La gente cree que los que tocan con el Chaqueño son los que grabaron los discos. Pero en realidad los arreglos los hice yo solo. Hoy, en las salas de grabación se pueden hacer cosas maravillosas. Es un trabajo que me apasiona porque es muy creativo", acota el músico, que no suele dar conciertos o recitales. Y agregó: "me gusta grabar discos porque uno nunca sabe dónde terminará la música. Hay discos con mis arreglos que se escuchan en Alemania, Italia e Inglaterra. En ese sentido, escuchar un disco es como abrir una caja de sorpresas".

Pero Matos no sólo ha grabado con el Chaqueño. También trabajó con el Chango Nieto, Los de Salta, Las Voces de Orán, Los Chalchaleros, Los Manseros Santiagueños y Carlos Carabajal, entre otros.

Una vida con la música

Matos cuenta que toda su vida estuvo dedicada a la música. "Empecé en 1956, en un grupo liderado por Alberto Ocampo. Fueron 10 años en los que aprendí el conocimiento fundamental de los ritmos argentinos y adquirí experiencia en los escenarios", relata Matos, quien nació en el barrio porteño de La Paternal y era vecino de Mirtha Legrand. Claro que el músico ya había recibido una formación académica clásica. "Estudié violín en el Conservatorio junto con Alberto Lysy. Fuimos compañeros hasta que ambos tomamos caminos diferentes: Alberto se dedicó a lo clásico y yo a lo popular", agrega. Más tarde, Matos formó el conjunto instrumental Cuarteto de Cuerdas para el Folclore, que lo catapultó a los escenarios del mundo. "Era un grupo atípico, porque estaba compuesto por varios instrumentos e incluía una guitarra eléctrica que, para aquella época, era una herejía. No se concebía el folclore con un instrumento más vinculado al rock", señala. Fue justamente con ese grupo que Matos vino por primera vez a Tucumán, a actuar en el Septiembre Musical. "Después empezamos a venir seguido a esta provincia -destacó-. Y, con el tiempo, me radiqué aquí".

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