12 Agosto 2010 Seguir en 
NUEVA YORK, Estados Unidos.- El azafato de la empresa JetBlue, Steven Slate, se convirtió en un héroe en numerosos sitios de internet después de arrojarse de un avión por la rampa de emergencia, tras discutir con una pasajera cuando la aeronave aterrizó en el aeropuerto internacional John F. Kennedy, de Nueva York.
La viajera se levantó de su asiento para retirar su bolso. El auxiliar de vuelo le pidió que se sentara, pero la mujer replicó con un golpe al portaequipajes. Allí se produjo la inesperada reacción de Slate: activó por su cuenta la rampa de emergencia del avión, descendió con sus maletas por el tobogán inflable hasta la pista y se despidió arrancándose la corbata del uniforme. Antes de la estelar fuga, insultó a la pasajera por los parlantes de la aeronave.
La Policía lo arrestó en su casa ubicada en el distrito de Queens y lo acusó por daños a la propiedad e imprudencia temeraria. En tanto, el abogado de Slate explicó a la prensa local que el azafato actuó de ese modo por la frustración que reina en el transporte aéreo y por estrés, ya que su madre sufre cáncer de pulmón. El aeromozo recuperó la libertad al día siguiente luego de pagar una fianza de U$S 2.500. (Reuters-Especial)
La viajera se levantó de su asiento para retirar su bolso. El auxiliar de vuelo le pidió que se sentara, pero la mujer replicó con un golpe al portaequipajes. Allí se produjo la inesperada reacción de Slate: activó por su cuenta la rampa de emergencia del avión, descendió con sus maletas por el tobogán inflable hasta la pista y se despidió arrancándose la corbata del uniforme. Antes de la estelar fuga, insultó a la pasajera por los parlantes de la aeronave.
La Policía lo arrestó en su casa ubicada en el distrito de Queens y lo acusó por daños a la propiedad e imprudencia temeraria. En tanto, el abogado de Slate explicó a la prensa local que el azafato actuó de ese modo por la frustración que reina en el transporte aéreo y por estrés, ya que su madre sufre cáncer de pulmón. El aeromozo recuperó la libertad al día siguiente luego de pagar una fianza de U$S 2.500. (Reuters-Especial)







