El chofer del ómnibus que protagonizó la tragedia de Camboriú fue condenado

El 12 de enero de 2000, 40 tucumanos murieron en el accidente. Un juez brasileño afirmó que el conductor Víctor Jaime iba a excesiva velocidad.
Compartir

Víctor Hugo Jaime, el hombre que el 12 de enero de 2000 manejaba el ómnibus de la empresa Giménez Viajes que chocó en la zona de Pouso Redondo, cuando iban hacia Camboriú, y que provocó la muerte de 40 tucumanos y de un brasileño, fue condenado el lunes pasado a casi 8 años de prisión por ese episodio. A pesar de la condena, el conductor podrá seguir en libertad.
Jaime estaba trabajando en el balneario de Camboriú como guía turístico, en libertad, hasta que se realice el juicio. Según informó a LA GACETA el periodista Orlando Pereira, el chofer recibió una condena de 7 años, 10 meses y 15 días de cárcel, además de una inhabilitación de 5 años para conducir vehículos.
La sentencia fue dictada por el juez de la comarca de Trombudo Central, Adilor Daniele. El accidente ocurrió sobre la ruta BR-470, en la zona de Serra da Santa, Pouso Redondo, región de Alto Vale do Itajaí.
Jaime había sido arrestado en el hospital, tras la tragedia, y recuperó la libertad el 2 de febrero de ese mismo año.
El juez Daniele consideró en la sentencia que Jaime conducía a excesiva velocidad por la peligrosa ruta.
Según la ley brasileña, Jaime podría haber recibido una pena de tres años y 6 meses de prisión, pero el hecho de haber estado conduciendo un vehículo con pasajeros, la mayoría de los cuales pereció, agravó la pena. No obstante, el juez Daniele consideró que, como durante todo el tiempo en el que se investigó el caso Jaime no rompió ninguna de las reglas que se le impusieron, podrá cumplir la pena en libertad, por lo que no irá a la cárcel.

Apelación
El abogado de Jaime, Valério Sens, adelantó que apelará la sentencia. El culpó al Gobierno por el accidente ya que, según dijo durante la audiencia, las señales que indicaban a qué velocidad se debía circular por la ruta, estaban caídas. A pesar de esto, durante la audiencia, Jaime había advertido que vio las señales que indicaban que no podía circular a más de 40 kilómetros por hora. Las pericias posteriores determinaron que circulaba a más del doble de lo permitido, según informaron desde Brasil.
La tragedia, la peor en la zona, ocurrió cuando Jaime tomó una curva demasiado cerrada a mucha velocidad, y no pudo controlar el vehículo, que volcó de costado sobre la ruta. Para peor, un ómnibus de una empresa brasileña, que venía de frente, chocó contra el techo del vehículo de Giménez Viajes; lo arrancó casi completamente y mató a 40 pasajeros. Otro ómnibus de Giménez que iba en el mismo sentido del de Jaime tampoco pudo frenar, y chocó contra los otros dos. Treinta y cuatro adultos y seis menores fallecieron en el accidente.
Cuando la noticia llegó a Tucumán, los familiares viajaron hasta Brasil para reconocer los cuerpos, que luego fueron traídos a la provincia. El caso tuvo gran repercusión nacional.

Nada en Tucumán
Mientras en Brasil el caso ya tuvo dos juicios (el otro chofer, Horacio Sotelo, también ya fue condenado), en Tucumán la causa está totalmente parada, según advirtieron los familiares de las víctimas. A más de tres años de la tragedia que enlutó a los tucumanos, nadie fue responsabilizado por lo que pasó. Los familiares de las víctimas y los sobrevivientes de la tragedia (viajaban 54 personas, incluidos los dos choferes) realizaron distintas presentaciones en la Justicia Federal (en los dos juzgados), pero hasta ahora no hubo ninguna resolución. Tampoco hubo sanciones administrativas, ni ningún organismo del Gobierno se preocupó por averiguar qué fue lo que causó el accidente.

"Jaime es casi una víctima más en todo esto. A él lo juzgan porque iba manejando, pero a lo que nosotros más nos afecta es el hecho de que en Tucumán no se haya encontrado ningún culpable", afirmó ayer Lucinda Yanicelli, madre de Mariana Rodríguez, quien