30 Julio 2010 Seguir en 
"Como amigo que soy, le pido al gobernador, José Alperovich, que abra la posibilidad de una mediación de la Iglesia en el conflicto con los autoconvocados de la salud. Es importante escuchar y tratar de encontrar una solución adecuada a esta crisis. Estamos rezando todos los días para superar este problema", afirmó ayer monseñor LuisLiborio Randisi. El sacerdote fue anfitrión del mandatario, quien ayer visitó la Fundación Juan XXIII. La institución, que funciona en una propiedad de la Municipalidad de la capital, da contención a un centenar de niños de la calle mediante actividades de recreación, educación y alimentación. Los $ 20.000 mensuales de gastos son costeados con aportes privados.
Pese al pedido personal, el mandatario mantuvo su negativa a la mediación el arzobispo, monseñor Luis Villalba en el conflicto de la salud pública. (Ver "No se mueve...") En la misma línea se pronunció el ministro del área, Pablo Yedlin, quien aclaró que se puede entablar un diálogo directo (Ver "Yedlin acepta..."). Randisi dijo que las protestas resintieron sensiblemente la atención en los hospitales.
El titular de la Parroquia de La Victoria consideró que alcanzar una salida consensuada significaría "tener un problema menos de los muchos que tiene el Gobierno". "Sé que el gobernador tendrá sus razones para no aceptarlo, pero le pido que se allane y vea cuáles son las pretensiones de los autoconvocados. Me imagino que no superarán lo que normalmente necesitan para su labor cotidiana. Me preocupa sumamente esta situación, tanto como a la Iglesia en su conjunto", agregó.
Viejo conocido
"A Alperovich lo conocí antes de que sea gobernador, porque fui muy amigo de su papá, León, quien siempre me decía que no quería que su hijo se metiese en política. Yo insistía en que sí lo hiciese porque tiene las condiciones para llevar adelante la provincia, que vive situaciones muy difíciles. Felizmente, llegó al cargo; algunas de las decisiones que toma las comparto. Su esfuerzo es positivo", señaló.
Randisi remarcó la necesidad de trabajar a favor de los sectores más desprotegidos y pobres, y reclamó que la sociedad en su conjunto tome conciencia y participe en las soluciones. "La pobreza empuja a la marginalidad, a las personas en la calle, a la prostitución, a la drogadicción, al alcoholismo y a la mendicidad. Por poca sensibilidad que se tenga, cada uno puede poner algo de su parte", planteó.
El religioso respaldó la posición de la Iglesia contra el matrimonio gay: "los homosexuales tendrán sus pretensiones y sus derechos, pero el proyecto de Dios es una unión entre varón y mujer para procrear", dijo. E hizo lo propio respecto de la despenalización del aborto: "es cegar la vida de un inocente, a quien hay que defenderlo; el debate está presentado, diremos nuestras verdades y esperamos que las entiendan y acepten".
Pese al pedido personal, el mandatario mantuvo su negativa a la mediación el arzobispo, monseñor Luis Villalba en el conflicto de la salud pública. (Ver "No se mueve...") En la misma línea se pronunció el ministro del área, Pablo Yedlin, quien aclaró que se puede entablar un diálogo directo (Ver "Yedlin acepta..."). Randisi dijo que las protestas resintieron sensiblemente la atención en los hospitales.
El titular de la Parroquia de La Victoria consideró que alcanzar una salida consensuada significaría "tener un problema menos de los muchos que tiene el Gobierno". "Sé que el gobernador tendrá sus razones para no aceptarlo, pero le pido que se allane y vea cuáles son las pretensiones de los autoconvocados. Me imagino que no superarán lo que normalmente necesitan para su labor cotidiana. Me preocupa sumamente esta situación, tanto como a la Iglesia en su conjunto", agregó.
Viejo conocido
"A Alperovich lo conocí antes de que sea gobernador, porque fui muy amigo de su papá, León, quien siempre me decía que no quería que su hijo se metiese en política. Yo insistía en que sí lo hiciese porque tiene las condiciones para llevar adelante la provincia, que vive situaciones muy difíciles. Felizmente, llegó al cargo; algunas de las decisiones que toma las comparto. Su esfuerzo es positivo", señaló.
Randisi remarcó la necesidad de trabajar a favor de los sectores más desprotegidos y pobres, y reclamó que la sociedad en su conjunto tome conciencia y participe en las soluciones. "La pobreza empuja a la marginalidad, a las personas en la calle, a la prostitución, a la drogadicción, al alcoholismo y a la mendicidad. Por poca sensibilidad que se tenga, cada uno puede poner algo de su parte", planteó.
El religioso respaldó la posición de la Iglesia contra el matrimonio gay: "los homosexuales tendrán sus pretensiones y sus derechos, pero el proyecto de Dios es una unión entre varón y mujer para procrear", dijo. E hizo lo propio respecto de la despenalización del aborto: "es cegar la vida de un inocente, a quien hay que defenderlo; el debate está presentado, diremos nuestras verdades y esperamos que las entiendan y acepten".
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