El salario mínimo puede llegar a los $ 1.700

Uatre anticipa que, durante la reunión del Consejo del Salario, reclamará que la remuneración más baja sea cercana a los $ 2.000. Tomada se alineó con la Presidenta y reclamó un debate responsables entre empleadores y gremios. La reunión será el martes.

30 Julio 2010
El Gobierno nacional quiere seguir siendo mano en el juego abierto contra la oposición. Por eso, está dispuesto a avalar el incremento de hasta $ 1.700 en el salario mínimo, vital y móvil, que podrían estirarse a $ 1.750 mensuales, según cómo se muestre la partida, trascendió en Buenos Aires. Es posible que el anuncio se haga la próxima semana, como parte de la batería de mejoras en las jubilaciones, en las asignaciones familiares y en la asignación universal por hijo.
El sindicalismo, no obstante, cree que el mínimo debe crecer un 30%, cercano a los $ 2.000, tal como lo estimó el titular del sindicato de trabajadores rurales UATRE y de las 62 Organizaciones, Gerónimo Venegas. Enrolado en el duhaldismo, el gremialista dijo que la suba salaria debe estar acorde con la evolución que tuvo este año la inflación real.
El miércoles, la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, convocó al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, un encuentro entre empresarios y gremialistas, que se efectuará el martes que viene por la tarde. "Se buscará una discusión responsable entre los sectores", indicó ayer el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, cuando fue consultado sobre el tema. El funcionario prefirió no opinar acerca de las cifras que se barajan, pero resaltó: "dependerá de la conversación y de lo que ha ocurrido en las negociaciones colectivas, también va a variar con los anuncios que hizo  la Presidenta sobre las asignaciones".
En agosto de 2004 se constituyó el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, con la idea de que sindicatos, empresarios y funcionarios definen la remuneración mínima que se pagará en el mercado laboral argentino. En ese entonces, el mínimo era de    $ 450. La cifra llegó a duplicarse hasta diciembre de 2007, cuando Cristina Fernández asumió como presidenta de la Nación (ver infograma).
Desde entonces, el salario mínimo fue creciendo al compás de la inflación. Actualmente, es de    $ 1.500 mensuales y, si avanzan las conversaciones, es posible que crezca poco más de un 13%, inferior a las subas en las asignaciones. Algo de esto había advertido el propio Tomada. El mínimo vigente está muy por debajo del valor mensual de una canasta básica total ($ 1.906 para una familia tipo), si se toma en cuenta la medición de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL); pero es holgadamente superior a la que registró el Indec hasta junio ($ 1.165,47).
Según el experto en Trabajo y Equidad de la Universidad Católica Argentina (UCA), Eduardo Donza, los aumentos de las remuneraciones y de las asignaciones avaladas por el Gobierno permiten achicar la brecha que existe con el aumento del costo de vida. "También es una señal clara para que se ajusten los ingresos de los trabajadores que no están registrados o bajo convenio", precisó el sociólogo consultado por LA GACETA.
El gran problema, de acuerdo con la opinión del investigador del Programa Observatorio de la Deuda Social Argentina, es que no se sabe cuándo se reacomodará la relación entre el poder adquisitivo de la gente y los precios. "Todo indica que no habrá una estampida de precios", dijo.
Las negociaciones del próximo martes en el Ministerio de Trabajo permitirán establecer de cuánto será el incremento en el salario mínimo que regiría a partir de septiembre.

Comentarios