Saavedra y Alvarez "calentaron" el mercado

RETORNO. Saavedra volvió a pisar ayer La Ciudadela y viajó con el plantel.
RETORNO. Saavedra volvió a pisar ayer La Ciudadela y viajó con el plantel.
19 Julio 2010
Esto de ir y venir de la casa del archirrival es normal por estos pagos. Los intercambios entre San Martín y Atlético no son nada recientes. Tampoco que un jugador quede en libertad de acción y cruce de vereda. Esto es fútbol y para un profesional significa trabajo.

Hoy por hoy los casos más resonantes dejan a la luz el arribo de Raúl Saavedra a los "santos" y el desembarco de Héctor Alvarez en el "decano". Cada uno dejó el alma cuando debió defender el escudo de turno y por eso nadie puede reprocharles nada, como se acostumbra en otras provincias amantes de la número cinco. En Rosario, por ejemplo, es difícil imaginar algo similar con Newell?s y Central. En Santa Fe, Darío Cabrol, ídolo de Unión (con un paso por Atlético), la pasó muy mal cuando fichó para Colón. Ambas hinchadas le hicieron la vida imposible.

En Tucumán no ocurrió, y eso que hay movimientos dignos de un recuadro. En la década del 80, Atlético le prestó a San Martín a Víctor Hugo Palomba, Gabriel Puentedura y David Millicay para jugar el viejo Nacional de AFA. Más atrás en el tiempo, Carlos"Chacho"Lizondo, que mantuvo duelos a muerte con Carlos Bianchi dentro del rectángulo, defendía los colores albirrojos como futbolista y al mismo tiempo jugaba al basquetbol... con la albiceleste. Los tucumanos aportan lo suyo cuando desde la otra esquina se lo solicitan.

En La Plata, la rivalidad de las tribunas se traslada a los escritorios de los dirigentes. Hace poco, Luciano Leguizamón, el as de la delantera de Gimnasia, fue echado del "lobo" porque había intentado cambiar la camiseta con Juan Sebastián Verón luego de un clásico.

Los clubes más populares del país, Boca y River, también realizan operaciones de esta índole. Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca se fueron del "xeneize" en la cúspide de sus carreras al "millonario". Jugaron un superclásico en Mar del Plata y "La 12" cantaba: "Gareca tiene cáncer, se tiene que morir". En la misma operación, "El Chino" Tapia y Julio Olarticoechea pasaron a vestir la camiseta auriazul.

Otro caso resonante fue el del pase de Gabriel Batistuta a La Ribera, donde la rompió.

En Tucumán, el fútbol despierta pasiones, pero se puede convivir en armonía. Es un buen mensaje.

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