Cómo explicar el arte a una mascota

El artista tucumano Gabriel Chaile participó en la feria de arte contemporáneo en Buenos Aires con una performance. Cargando su oveja negra recorrió los stands de las distintas galerías y, tal vez, citando al alemán Joseph Beuys, intentó explicar a su animal el arte y los cuadros que pasaban por delante de sus ojos. La acción de Beuys en Alemania, en 1965, inauguraba el arte conceptual. El gesto de Chaile se relaciona más con la corriente neo pop.

30 Jun 2010
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Cuando el artista alemán Joseph Beuys realizó su famosa performance "Cómo explicar el arte (los cuadros) a una liebre muerta" (en una fría noche en la galería Schmela, en Düsseldorf), marcaba en la mitad de la década del 60 la emergencia del arte conceptual, que, de un modo general, reaccionaba a la excesiva objetualización del arte. Durante dos horas el artista conversó con la liebre muerta y le transmitía nociones sobre su trabajo y explicaba los cuadros de la galería. La obra, como puede observarse, no se concebía ya como una forma conclusa y terminada, sino incómodamente abierta y en ella se recupera una importante estructura ritual chamánica; lo que se transmitía, pues, era el silencio, como vacío polarizado que el espectador debía completar. Para Beuys, la personalidad del artista y sus acciones eran más importantes que su resultado, la obra de arte concreta.
El sábado pasado, el artista tucumano Gabriel Chaile sorprendió a los visitantes de la feria de Arte Ba, cuando ingresó al predio de la Sociedad Rural paseando con Daniel. Daniel, el alter ego del artista, es su oveja negra, con la que convive desde algunos meses. Durante dos horas -igualmente- se acercaba a los cuadros expuestos y le susurraba al animal vivo, aunque por momentos, según lo admite, no se sabía quién era el pastor: "porque yo era el que lo tenía que seguir a Daniel, sobre todo cuando quiso comer una escultura", recuerda con humor. Chaile presentó el proyecto de su performance y la galería Alberto Sendrós lo aceptó, de resultas que el favorecido por el boleto del avión pagado por la galería fue la oveja Daniel y no Gabriel. "Hace tiempo que venía trabajando con la oveja, que vive conmigo en Barrio Echeverría y me divierte mucho. Pero esta noche (por ayer) regresa en avión a Tucumán. Estas acciones ya las hice en el barrio, pero ahora la llevé a la feria. La verdad es que fue muy mediático, todo el mundo sacaba fotografías, y yo, tomando la idea de Beuys, me acercaba a los cuadros e intentaba contarle a Daniel lo que yo veía", comenta el artista. "No sé si se puede explicar el arte, en realidad; pero creo que sí se puede entender. Para mí lo más relevante de esta acción fue el gesto y la imagen que creaba", le contó a LA GACETA el artista. ¿Por qué Daniel? "Porque en mi familia me llamaban así cuando era chico, y además, somos muy parecidos con la oveja; tenemos la misma cabeza", reconoce entre risas.
A diferencia de Joseph Beuys que durante su performance vistió su habitual traje de fieltro y llenó su cabeza con miel y una capa de polvo de oro, Chaile portó su habitual look, sin modificación alguna; Beuys utilizó un animal muerto, pero el tucumano una mascota que está domesticando. Mientras que el alemán se erigía como un chamán en pleno rito, el tucumano llegó tranquilo al predio ferial y, como un visitante más, comenzó a recorrer los stands de las distintas galerías, hasta que el público advirtió que él era la atracción.
Pero ambos perseguían un propósito similar: sacar el arte de las tradicionales categorías y géneros, (pintura, escultura, dibujo o instalación), buscando una forma distinta de comunicarse que incluyera el sonido, el movimiento, el espacio y los objetos reales; la performance. Las diferencias entre una y otra acción puede seguir sumándose. El gesto político de Beuys (uno de los artistas más importantes del siglo XX) inauguraba el arte conceptual, casi; el de Chaile, en todo caso, acentúa un neo pop que involucra al conceptualismo.

¿Quién es ese chico?

Gabriel Chaile estudió hasta el año pasado en la Facultad de Artes y desarrolló una estética intimista y autorreferencial: en sus trabajos aparecía constantemente su figura en distintas acciones. La Fundación YPF le otorgó una beca que lo trasladó a Buenos Aires, y, posteriormente, un coleccionista porteño y otro tucumano se constituyeron como mecenas que le permiten residir en esa ciudad. Ganó el premio de la Fundación Itaú.

Charlas y debates en las salas

El viernes a las 18, en el Centro Virla, disertarán Moira Aguirrezabal y Mariano Luna (galería Jardín Oculto, Buenos Aires); y los artistas Guillermo Rodríguez y Alejandro Contreras Moiraghi. El tema: "Mercado de arte contemporáneo. Visiones bilaterales". Organiza Caps de Arte Tucumán.

La muestra "La mesa está servida" continúa con charlas y degustaciones. El viernes, en la sala Spilimbergo del Museo Timoteo Navarro, a partir de las 18 hablarán Eduardo Rosenzvaig, María Guantay y Verónica Pérez Luna, entre otros.
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