El dueño del piripipí, del meta conga era San Martín. Un "santo" iluminado, la antítesis del "SM" parco y seco de las últimas presentaciones. Es más, la tribuna estaba contenta, animada viendo cómo su equipo movía la pelota como Dios manda. Quilmes, el "cervecero" dueño del segundo boleto VIP con acceso directo a Primera división, sólo atinaba a mirar cómo pasaba el cuero de un lado a otro sin poder, siquiera, robarle un pedacito de espacio de la foto al protagonista.
Los de La Ciudadela se habían endiablado. Necesitaban borrar heridas de esta temporada para el olvido bajando a uno de los pesos pesados de la divisional. Y hasta el minuto 96 habían hecho todo bien. El partido desde el vamos había sido suyo. De hecho, todas las situaciones de gol montadas en la parte inicial del show habían sido patentadas por el dueño de casa. Faltaba el festejo, nada menos.
Era necesario aprovechar uno de esos tantos achiques tirados por la visita para depositar en caja la pelota. Alvarez se hartó de entrar en fuera de juego y no le importó. Menos aún cuando en off-side mandó un cabezazo digno de un recuadro a la red de Trípodi. Gran envío en segunda opción del "Piojo" Noce, enorme testazo del matador albirrojo. 1 a 0.
Al fin había cantado las 40 San Martín. El resultado era merecido, justo para estos "santos" bien dispuestos a ir por la victoria. Los números pudieron haberse engrosado, pero "Nico" Herrera reventó las manos de Trípodi luego de una patriada de Visconti. El riojano gatilló a quemarropa en lugar de buscar un ángulo. El uno respondió con los guantes para adelante. Enorme tapada del "cervecero" cuando el reloj pisaba los 46'.
¿Tiempo cumplido? Negativo. El flojito del juez Castro estiró la sentencia ocho minutos; todavía quedaba hilo en el carretel. Pero los tres puntos estaban casi embalados en la bolsa. Era cuestión de limitarse a cuidar los dominios de López y esperar que el destino sellara un resultado merecido. Pero la historia tomó un giro impensado.
Con el cronómetro por encima de los 52' Ribonetto mandó un globo a la puerta de entrada del área de López. Noce, ahora vestido de Mr Hyde, calculó mal el despeje, la pelota cayó en el pecho de Lentini, y Ramón tiró. Oreja metió la pierna justo, aunque nada pudo hacer para levantarse y evitar que Caneo pusiera la pelota donde la puso y le amargara la noche soñada a San Martín. 1 a 1 y a otra cosa mariposa.
Mostró su mejor cara
Hasta los segundos fatídicos, cuando todo le salió mal, San Martínhabía desplegado en La Ciudadela su mejor versión futbolística desdeque Roldán tomó el mando. Bien atrás cerrando los espacios, el "santo"le impuso condiciones a Quilmes y lo dominó.
A pensar en otra cosa
Si bien los números dicen que puede pelear por el cuarto lugar (está a12 puntos, con 15 por jugarse), la prioridad del equipo de Roldánpasará ahora por superar el piso de 50 puntos. Si supera esa marca, eldescenso no será tema de debate.
¿Fue un error o un horror?
La zaga local, que prácticamente no había sufrido ante los tibiosembates de Quilmes, pagó con un gol en contra el error del epílogo. Fueuna desgracia para los "santos" que, cada vez que se equivocan, lopagan resignando puntos.
Los de La Ciudadela se habían endiablado. Necesitaban borrar heridas de esta temporada para el olvido bajando a uno de los pesos pesados de la divisional. Y hasta el minuto 96 habían hecho todo bien. El partido desde el vamos había sido suyo. De hecho, todas las situaciones de gol montadas en la parte inicial del show habían sido patentadas por el dueño de casa. Faltaba el festejo, nada menos.
Era necesario aprovechar uno de esos tantos achiques tirados por la visita para depositar en caja la pelota. Alvarez se hartó de entrar en fuera de juego y no le importó. Menos aún cuando en off-side mandó un cabezazo digno de un recuadro a la red de Trípodi. Gran envío en segunda opción del "Piojo" Noce, enorme testazo del matador albirrojo. 1 a 0.
Al fin había cantado las 40 San Martín. El resultado era merecido, justo para estos "santos" bien dispuestos a ir por la victoria. Los números pudieron haberse engrosado, pero "Nico" Herrera reventó las manos de Trípodi luego de una patriada de Visconti. El riojano gatilló a quemarropa en lugar de buscar un ángulo. El uno respondió con los guantes para adelante. Enorme tapada del "cervecero" cuando el reloj pisaba los 46'.
¿Tiempo cumplido? Negativo. El flojito del juez Castro estiró la sentencia ocho minutos; todavía quedaba hilo en el carretel. Pero los tres puntos estaban casi embalados en la bolsa. Era cuestión de limitarse a cuidar los dominios de López y esperar que el destino sellara un resultado merecido. Pero la historia tomó un giro impensado.
Con el cronómetro por encima de los 52' Ribonetto mandó un globo a la puerta de entrada del área de López. Noce, ahora vestido de Mr Hyde, calculó mal el despeje, la pelota cayó en el pecho de Lentini, y Ramón tiró. Oreja metió la pierna justo, aunque nada pudo hacer para levantarse y evitar que Caneo pusiera la pelota donde la puso y le amargara la noche soñada a San Martín. 1 a 1 y a otra cosa mariposa.
Mostró su mejor cara
Hasta los segundos fatídicos, cuando todo le salió mal, San Martínhabía desplegado en La Ciudadela su mejor versión futbolística desdeque Roldán tomó el mando. Bien atrás cerrando los espacios, el "santo"le impuso condiciones a Quilmes y lo dominó.
A pensar en otra cosa
Si bien los números dicen que puede pelear por el cuarto lugar (está a12 puntos, con 15 por jugarse), la prioridad del equipo de Roldánpasará ahora por superar el piso de 50 puntos. Si supera esa marca, eldescenso no será tema de debate.
¿Fue un error o un horror?
La zaga local, que prácticamente no había sufrido ante los tibiosembates de Quilmes, pagó con un gol en contra el error del epílogo. Fueuna desgracia para los "santos" que, cada vez que se equivocan, lopagan resignando puntos.











